Me dijo que se iba. Fue el estallido más fuerte, fue la bomba más caótica, fue el vaso más desportillado. Sentà un frÃo en mi, mi cara se empalidecio, y mis manos no se quedaban quietas. Estaba literalmente desbastada, mi corazón acelerado al 100 con una leve lágrima en mi rostro que intentaba mantenerse en ese lugar, para contener el resto. Mi alma lloraba por dentro desconsolada, mientras mi cara intentaba mostrar calma en la tiniebla de mi ser. Le sonreÃa a mis papás para no generar sospecha de lo que pasaba y para no tener que responder preguntas incómodas. Me mostraba tranquila para el resto de la gente, porque ya estaba acostumbrada a eso. Iba caminando y pensando entre lo mucho que me dolÃa y la tranquilidad que podÃa tener de haber dado todo de mi....
Loading...











