Sobre escribir
Siempre he encontrado que escribir a mano hace que las ideas fluyan, junto con la punta de la pluma, de forma más eficiente.
Hay más oraciones qué corregir, palabras y frases intercambiables, pero sale todo. Sale enmarañado: sin orden cronológico, sin una línea temática, sin propósito. Sale como película de instantánea cuando la agitas en lo que esperas que se muestre la imagen que tenías en la lente de la cámara. Sale como impresión mental lingüística de lo que sucede en no sé dónde y termina en hojas que no puedo saber leídas.
Mejor ahí, visible, que como idea que digiere el cerebro para perderla en el olvido.












