{ Casual m e e t i n g }
Con el frío abrasando su nariz, avanzó hacia las concurridas calles abastecidas por adornos navideños, a medida que dejaba atrás a charlas alegres pertenecientes a jovencitas que intentaban decidir qué regalar a los chicos que les gustaban durante la navidad, o chicos emocionados que pensaban acerca de lo genial que sería el poder realizar alguna fiesta con mucha música y comida.
Por supuesto, incluso si no lo exteriorizaba del todo (generalmente a causa del frío, y porque en esos instantes estaba solo), él mismo se hallaba inmerso en la alegría que manaba con la cercanía de la citada fecha.
Mentalmente se cuestionaba qué sería lo correcto regalar a sus compañeros de equipo, pero luego de que un estornudo huyese de sus labios, notó que la temperatura comenzaba a descender de un modo tan brusco, que no tuvo más remedio que intentar recuperar el calor refugiándose en el interior de un konbini cercano.
— ¡Oh, cielos! —tras suspirar con pesadez, guardó las manos en el interior del abrigo que llevaba encima, y se encaminó hacia unas góndolas, imaginando que al dependiente no le agradaría tener a una persona en el interior del local sin ganas de comprarse algo.













