¿Y entonces qué sigue?, pensé y solo miré hacia adelante sin ocurrencia alguna. Sabía que tenía que seguir cualquier dirección, creí que de todas maneras en alguna siempre iba a tener un propósito diferente, pero no, siempre se trató de ir hacia el mismo lugar, hacia la misma persona. No importa cuanto quiera alejarme, ni cuantas veces intente cambiar mi destino, nada de eso importa; siempre volveré allí. Aunque mis pies caminen en sentido contrario de alguna forma me toparé con sus brazos. Mi rumbo fue trazado y se encuentra irremediablemente ligado al suyo.
Natt - Seufzen

















