Cómo convertirnos en personas pacientes...
Ante las adversidades, encomiende a Dios el cuidado de su mente, sus emociones y sus palabras.
Hechos 25.1-16
Pablo demostró el poder de la paciencia cuando fue llevado a juicio ante Festo. En lugar de permitir que las falsas acusaciones de sus adversarios afectaran su tranquila actitud, el apóstol enfrentó con paciencia el proceso legal mientras permanecÃa fiel al Señor (Hch 25.6-12).
De igual forma, todos debemos buscar a Dios en las dificultades, en especial si somos impulsivos. Podemos pedirle que tome control de...
Nuestros pensamientos. Es fundamental apartar nuestra atención de la circunstancia y enfocarla en el Señor. Su EspÃritu nos ayudará a tener la perspectiva correcta.
Nuestras emociones. Cuando el EspÃritu Santo guÃa nuestros sentimientos y reacciones, nos volveremos más apacibles y podremos responder de una manera piadosa.
Nuestras palabras. Orar por el control de nuestra lengua es una parte importante para ser un buen testimonio en momentos de estrés u hostilidad (Pr 15.18).
El EspÃritu Santo responde nuestras oraciones y nos da lo que necesitamos, como hizo con Pablo. Aunque enfrentó injusticias, Pablo no se alteró. ImagÃnese lo que Dios hará en usted al volverse más paciente.
(Ps. Charles Stanley).
















