Potions Class.
No era ningún secreto que la clase favorita de Scorpius era pociones, y tampoco era extraño que fuera uno de los alumnos que más sobresaliera en aquella materia; todo lo relacionado con ésta le resultaba fascinante, y el empeño que le ponÃa era bastante notable.
Al menos asà habÃa sido durante mucho tiempo, pero el hecho de que su padre fuera el profesor de pociones no era ni de cerca algo que le agradara. No tenÃa duda de que no habÃa mejor maestro que él, su papá era un gran profesor y creador de pociones, se sentÃa orgulloso de muchos de sus logros como pocionista y no tenÃa la menor duda de que le gustarÃa ser tan bueno como él algún dÃa... Pero preferÃa por mucho que le enseñara lo que sabÃa en casa, no ahÃ, no con sus compañeros, amigos, y mucho menos con Albus.
HabÃa llegado el dÃa de la primera clase, aquella que compartirÃan con Ravenclaw, y Scorpius se levantó de la mesa del Gran Comedor con la excusa de que habÃa olvidado algo, pero la realidad era que preferÃa despejarse un poco antes de llegar al aula. Ya estaba a punto de llegar cuando un par de metros antes alguien tocó su hombro, llamando su atención, trató de esconder su rostro de nerviosismo antes de girarse para ver de qué se trataba, aunque sabÃa que no lo habÃa logrado del todo.













