Los sapiosexuales se caracterizan por establecer relaciones a largo plazo. Para ellos el verdadero placer no está en el contacto físico sino en el conocimiento que se pueda adquirir del otro.
De hecho, sus juegos previos tienen un alto contenido intelectual. Los besos y caricias son precedidos por acaloradas conversaciones filosóficas, políticas y hasta psicológicas. Si no eres capaz de llegar a la mente de un sapiosexual, jamás lo conocerás entre las sábanas.













