No quiero que esta parte de mi historia termine así, ni que me acompañe toda la vida como una herida abierta. Quiero sanar, avanzar y construir la vida que sueño y tanto anhelo.
Quiero ser feliz, por mí y por quienes me dieron tanto, mis padres. Ellos no merecen verme apagada, merecen verme vivir, sentir y aprovechar cada día mientras aprendo a ser mejor.
Gracias Dios por tanto. Confío, incluso cuando me cuesta. Tengo fe.
-Me ame en vos-












