Que vulnerable me siento ante tu mirar, me inquietas, me desquicias, haces revolturas en mi mente. Me tienes dominada con un solo roce de tus labios.
Que indefensa soy cuando entre tus manos me tomas y acaricias, cuando con tu voz me envuelves y compones una melodÃa que el amor te hace cantar.
Que frágil me vuelvo entre tus brazos, entre tú piel de ébano y tú perfume de lavanda que hacen que pierda los sentidos y me desvanezca de placer y deseo.
Leregi Renga












