ăăăăăăăăădefensa contra las artes oscuras ăăăăăăăăăprivado ; hufflepuff + slytherin ăăăăăăăăââââââââââââââââ ăă ăă
ăăHogwarts era la cede para el tan famoso toreo de los Cuatro Magos, donde cuatro de las mejores escuelas de magia se enfrentarĂan para determinar a un campeĂłn. A pesar de que la gran mayorĂa estaba interesado en apoyar a los campeones de cada escuela, no se debĂa dejar de lado las clases las cuales se impartĂan de forma normal para todo el alumnado; quizĂĄ en medio de todo ese gran alboroto las clases es lo que menos importaba pero todos debĂan atenderlas si es que no querĂan reprobar las materias correspondientes. ăă
ăăLos alumnos de sexto año pertenecientes a Hufflepuff se dirigĂan rumbo al salĂłn donde la primera clase del dĂa serĂa impartida, nada mĂĄs y nada menos que Defensa Contra las Artes Oscuras. Una clase que quizĂĄ a la mayorĂa le resultaba un tanto difĂcil pero ella la encontraba bastante interesante ya que sin duda ahĂ se podĂa aprender muchĂsimo; sin duda era una de sus favoritas en conjunto con Cuidado de Criaturas MĂĄgicas. Lo Ășnico que a veces se preguntaba era por quĂ© los profesores de esa clase eran cambiados constantemente, justo como ahora donde un nuevo profesor serĂa presentado en aquella clase en conjunto con alumnos pertenecientes a Slytherin. ăă
ăăUna vez se adentraron en el aula, no dudĂł en tomar asiento en un pupitre compartido donde otro alumno de su misma casa tomĂł asiento. Se trataba de Joseph, un chico al cuĂĄl conocĂa casi desde el primer año y con el que solĂa llevarse bastante bien. DebĂa decir que estaba un poco nerviosa asĂ cĂłmo curiosa por saber cĂłmo serĂa aquella clase con el nuevo profesor Alastor Moody, mĂĄs conocido por su apodo de âOjolocoâ. En ese instante una chica con uniforme perteneciente a Slytherin se sentĂł en el pupitre conjunto al de ellos, la habĂa visto de lejos pero no la conocĂa en realidad. ăă
âÂżCĂłmo crees que sea Ă©l? âPreguntĂł una curiosa Irene a su compañero. âDicen que su ojo puede ver a todas partes al mismo tiempo âMencionĂł sin poder evitar reĂr ante aquello, pues de cierta forma era algo que era poco creĂble.Â
Josephă
El Torneo de los Tres Magos era un evento que, sin duda, darĂa vida a Hogwarts ese año. La llegada de otros dos colegios de magia, Durmstrang y Beuxbatons, habĂa marcado un gran inicio de clases por las espectaculares presentaciones de cada una en el banquete de bienvenida. Para Ă©l, lo mĂĄs emocionante de todo eso era la llegada de Viktor Krum, un jugador de Quidditch profesional al cual admiraba y habĂa ido a ver durante las vacaciones al Campeonato mundial de dicho deporte mĂĄgico. Por otro lado tambiĂ©n estaba el Torneo en sĂ, en el cual Cedric Diggory, de su misma casa y capitĂĄn del equipo en el que Joseph era cazador, querĂa inscribirse. Demasiado expectante y emocionado estaba con todo eso. Como chico crecido en granja nunca pensĂł que en su vida verĂa cosas tan fantĂĄsticas como aquellas, mas la felicidad siempre es efĂmera y eso lo sabe muy bien; las clases jamĂĄs se suspenderĂan ni aunque se abriera una nueva cĂĄmara de los secretos. Para su desgracia, el primer ramo a cursar serĂa Defensa contra las artes oscuras. En los Ășltimos cuatro años no habĂa podido tomar el ritmo a las clases por el constante cambio de maestros, por lo mismo, no era demasiado diestro en esa ĂĄrea. Cada profesor era mĂĄs extraño que el anterior, y ese año quedaba comprobado al ser nada mĂĄs y nada menos el auror Alastor Moody quien les impartirĂa el curso. Solo esperaba no reprobarlo, ni que el hombre fuera un completo maniĂĄtico como habĂa oĂdo. Cuando llegĂł al recinto de clases, una mueca se formĂł en su rostro al notar que compartirĂan salĂłn con Slytherin. Ellos eran en su mayorĂa conocidos por ser conflictivos, pero los preferĂa por sobre Ravenclaw. Estos Ășltimos siempre le hacĂan sentir como un tonto. Se encaminĂł entonces hacia uno de los pupitres compartidos, en donde se sentĂł y acomodĂł su pergamino antes de percatarse de la llegada de Irene. SonriĂł a la chica en modo de saludo, lo mismo para aquella cuyo nombre no conocĂa. SolĂa ser amable con todo el mundo, no comenzarĂa a dejar aquella costumbre solo por una diferencia de casas. â Creo que es un demente. â RespondiĂł a la pregunta de su compañera, riendo por lo bajo ante su siguiente comentario. Por lo que habĂa escuchado era verdad, despuĂ©s de todo, habĂan muchas historias de sus hazañas corriendo por los pasillos desde que se habĂa anunciado su llegada a Hogwarts.â Algunos dicen que se trastornĂł en la bĂșsqueda de... ya sabes, mortifagos. Que es muy paranoico y que hay que tener cuidado, o te lanzarĂĄ un hechizo cuando estĂ©s distraĂdo. â AgregĂł, aunque en realidad pensaba que ese juicio era algo exagerado. No podrĂa hacerle eso a un estudiante Âżverdad? Su mirada se dirigiĂł entonces a la joven que les habĂa hecho compañĂa. No podĂa dejarla fuera de la conversaciĂłn, menos si quedaban algunos minutos para que el nombrado profesor llegase al aula. â ÂżY tĂș? ÂżCrees que 'ojoloco' tenga piedad este año? â
Alex
Tras la gran noticia que dĂas antes se les habĂa informado todo el colegio estaba repleto de estudiantes tanto de Durmstrang y Beuxbatons, no le incomodaba para nada, le gustaba ver caras nuevas y que todos compartieran tanto experiencias como algunos nuevos trucos, aunque no reconocĂa muy bien a las personas que participarĂan en el torneo de los tres magos habĂa investigado de muchas personas, sabia bastantes detalles sobre ellos ya sea por escuchar rumores o por tantos libros que leĂa. Alex parecĂa llamar la atenciĂłn debido a que en su pelo castaño habĂa colocado verde en sus puntas, realmente lo hacia en honor a su casa, les podrĂan decir que eran bastante problemĂĄticos, pero esa casa habĂa cambiado completamente su vida al igual que la escuela, todo habĂa mejorado en su vida por ello. En el camino hacia el aula en la cual le tocaba "defensa contra las artes oscuras" se les habĂan informado que estarĂan con Hufflepuff, un cambio bastante drĂĄstico pues la mayorĂa del tiempo y los Ășltimos ciclos escolares les tocaba con Gryffindor, no le molestaba en lo absoluto, en cambio se sentĂa un aura mĂĄs calmada en el ambiente. Se dirigiĂł a uno de los pupitres en el cual ya estaba una chica, se acomodĂł su uniforme y Ășnicamente cuando la chica le vio sonriĂł lo mĂĄs cortĂ©s posible, posteriormente un amigo de la chica tomĂł asiento el cual le saludo y de igual manera le sonriĂł, iniciaron una platica la cual se le hacia un tanto interesante, habĂa escuchado en la sala comĂșn de Slytherin que Alastor Moody serĂa su nuevo profesor, el solo pensarlo no la ponĂa nada bien, todos hablaban que estaba loco, sobre su ojo y cosas que sin duda la atormentaban aĂșn mĂĄs. Ya fuera de su ensoñaciĂłn la pregunta del chico la habĂa hecho voltear hacia ellos, no muy segura comentĂł. â He escuchado tantas cosas de el que simplemente me aterran, pero de algo estoy segura, no podrĂ© dejar de ver su ojo postizo. Sus palabras no fueron del todo en broma, pero la charla terminĂł cuando una puerta se hizo azotar mostrando al "gran" Alastor Moody.










