Replace Novel Ch. 17
Midorimaâs Extremely Unlucky Day
âOther shooting guardsâ
Thatâs obviously Hyuuga in the second panel right? Did he just say he wishes Midorima would just die? lmao

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Replace Novel Ch. 17
Midorimaâs Extremely Unlucky Day
âOther shooting guardsâ
Thatâs obviously Hyuuga in the second panel right? Did he just say he wishes Midorima would just die? lmao

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[KnB - Replace I] The 1rst G
Primer Juego: El incidente después de la escuela de la Secundaria Teikou
TraducciĂłn al español hecha en base a la traducciĂłn en inglĂ©s de Moco, con algunos ajustes en base a la versiĂłn china. Son mĂĄs de 14k de palabras asĂ que si hay algĂșn error por ahĂ mis disculpas (?)
Algunas partes son muy redundantes, pero ese es el estilo clĂĄsico de las novelas ligeras. IntentĂ© arreglarlo lo mejor que pude sin cambiar el sentido original ( ÂŽâąÌ„̄̄ÏâąÌ„̄̄` )
Las cosas (asĂ) son notas de la traducciĂłn y mĂĄs (?)
ÂĄLectura a continuaciĂłn, disfruten!
El equipo de basketball de la Escuela Secundaria Teikou dominĂł los torneos nacionales de secundaria por tres años consecutivos. En medio de su brillante historia, existiĂł un periodo aĂșn mĂĄs glorioso. Cinco de aquellos que la gente considera genios que solo aparecen una vez por dĂ©cada surgieron al mismo tiempo. Fueron los mĂĄs fuertes, conocidos por los otros como la âGeneraciĂłn de los Milagrosâ. Ellos fueron la âGeneraciĂłn de los Milagrosâ que logrĂł cumplir con el lema de Teikou de âCien batallas, cien victoriasâ. Esos cinco genios fueron: Akashi, Midorima, Murasakibara, Kise y Aomine. AdemĂĄs, habĂa alguien a quien estos cinco genios reconocĂan- El Sexto Jugador Fantasma, Kuroko Tetsuya.
Esta historia es sobre antes de que estos jĂłvenes fueran alabados y aclamados como un milagro por todo el paĂs. Es una historia de antes de que descubrieran su verdadera fuerza.
âÂĄÂżLo rechazaste?!â
âÂĄHey, n-no te emociones! ÂĄShh!â
Momoi Satsuki se apresuró en colocar sus dedos sobre sus labios para que su compañera, Izumi Yayoi, fuera mås silenciosa. Izumi también cubrió su boca con sus manos y miró alrededor.
DespuĂ©s de que el sexto periodo terminĂł, el salĂłn era muy ruidoso y estaba dividido entre aquellos que estaban listos para ir a casa y aquellos que se apresuraban para estar listos para las actividades de su club. Nadie le ponĂa atenciĂłn a las dos que estaban charlando discretamente en el fondo del salĂłn.
Izumi y Momoi colocaron su mano sobre su pecho para calmarse a sĂ mismas. Luego, como si nada hubiera pasado, Momoi caminĂł hacia la puerta del salĂłn y sonriendo le dijo a Izumi:
âEntonces, tengo actividades del club, asĂ queâŠâ
âÂĄHey, espera!â
Viendo a Momoi sonreĂr cuando estaba a punto de irse, Izumi sujetĂł su mano, entonces colocĂł sus manos en sus hombros, acercĂł su rostro y preguntĂł suavemente:
âDe verdad, ÂĄÂżpor quĂ© tenĂas que rechazarlo?! ÂĄEl que se te confesĂł fue el capitĂĄn del equipo de volleyball! ÂĄUn chico sĂșper guapo con su propio fanclub! ÂĄÂżCĂłmo puedes rechazar a una persona asĂ?!â
âP-Pero, no lo conozco bienâŠâ
Momoi, un poco preocupada, bajĂł su mirada. Izumi exasperadamente sacudiĂł sus hombros.
âÂĄPuedes comenzar a conocerlo mejor lentamente despuĂ©s de salir con Ă©l! ÂĄEs una lĂĄstima! ÂĄEs realmente una lĂĄstima, Satsuki! ÂĄEsta es la sexta persona que se te confiesa este año!â
Izumi continuĂł sacudiendo los hombros de Momoi. Repentinamente, se detuvo.
âSatsuki⊠PodrĂa serâŠâ
Sus ojos brillaron.
âÂżYa tienes a alguien que te gusta?â
âÂĄÂżAh?!â
Brevemente, las mejillas de Momoi se sonrojaron. Por supuesto, esto no escapĂł de los ojos de Izumi. Se aferrĂł firmemente a los hombros de Momoi, con una expresiĂłn orgullosa como diciendo âÂĄHmph, lo descubrĂ!â.
âÂĄOh, oh, no es de extrañar! ÂĄÂżDe quiĂ©n se trata?! ÂĄÂżAomine-kun?!â
âÂĄPor supuesto que no! ÂĄEse chico es solamente un amigo de la infancia! Puede ser demasiado revoltoso, asĂ que tengo que mantener un ojo en Ă©l⊠¥No hay absolutamente ninguna otra razĂłn!â
âÂżEs asĂ~? ÂĄUn inocente amigo de la infancia puede repentinamente convertirse en un interĂ©s romĂĄntico un dĂa! ÂĄQuĂ© romĂĄntico! ÂĄDemasiado perfecto! ÂĄIncluso lo puedes publicar en Ma!â
âÂżMa? ÂżQuĂ© es eso?â
âÂĄLa revista Margaret! ÂĄConocida como Ma!â
Izumi suspirĂł un poco frustrada y suavemente golpeĂł la frente de Momoi.
âSatsuki, deberĂas al menos leer algĂșn shoujo manga. Todo lo que lees estĂĄ relacionado con el basketball. Incluso cuando se trata de la televisiĂłn, todo lo que miras son grabaciones de otras escuelas, Âżverdad? DeberĂas leer algĂșn shoujo manga de vez en cuando y anhelar un poco de amor. Se te han confesado muchas veces ya, ÂżcĂłmo puede simplemente no importarte el amor?â
âN-No es como si no me importara nada sobre el amorâŠâ
Momoi respondiĂł vagamente con una voz baja. SabĂa que su rostro ya estaba rojo. Con el fin de que Izumi no se diese cuenta, se girĂł y escapĂł de los brazos de Izumi.
âÂĄSi no me voy a la prĂĄctica realmente voy a llegar tarde! Me voy primero~â
Agitando su mano y diciéndole adiós a Izumi, Momoi se apresuró al gimnasio.
Hoy, para el club de basketball, era un dĂa especial.
No es que hubiera un partido contra otra escuela. La Escuela Secundaria Teikou tenĂa sus exĂĄmenes de mitad de semestre la prĂłxima semana. Incluso si los jugadores eran extraordinariamente talentosos, al final aĂșn eran estudiantes y debĂan parar para sus exĂĄmenes. Hoy era la reuniĂłn final de todos los clubes antes de los exĂĄmenes.
Juntando los cuatro dĂas de exĂĄmenes junto con la semana antes de ellos, significaba que habĂa un total de once dĂas donde no se realizarĂan actividades de club. Para los apasionados miembros del club de basketball, esto era una tortura, asĂ que las actividades de este dĂa eran muy importantes para ellos.
Por eso, cuando Momoi entrĂł al gimnasio y escuchĂł a un senpai de tercer año diciendo âHoy terminaremos todo despuĂ©s de completar el entrenamiento bĂĄsico.â, ensanchĂł sus ojos con sorpresa.
âHaciendo solo entrenamiento bĂĄsico⊠¿EstarĂĄ bien?â
Momoi pensĂł que habĂa escuchado mal al estudiante mayor, asĂ que le buscĂł para confirmarlo. Sin embargo, el senpai simplemente asintiĂł y dijo: âSĂ.â.
âFue Akashi el que dijo que el entrenamiento de hoy serĂa solo entrenamiento bĂĄsico.â
âÂżAkashi-kunâŠ?â
Momoi mirĂł a los miembros del club que estaban entrenando. Vio a Akashi entre los grupos corriendo en los circuitos alrededor de la cancha. Akashi estaba, como siempre, haciendo el entrenamiento seriamente.
âSi Akashi lo dijo, debe tener sus razones.â
âEso es verdad.â
Escuchando a sus superiores, Momoi todavĂa no entendĂa, pero estuvo de acuerdo con la decisiĂłn que se habĂa tomado. Si era una propuesta de Akashi, entonces ella no tenĂa la intenciĂłn de oponerse.
Las propuestas de Akashi siempre excedĂan las expectativas de todos. Sin embargo, cada vez, las personas apreciarĂan la idoneidad de las propuestas mĂĄs tarde.
El mejor ejemplo serĂa cuando Akashi descubriĂł al sexto jugador fantasma de la GeneraciĂłn de los Milagros.
âEso⊠¿EstarĂĄ relacionado con la decisiĂłn de que me quedara fuera?â
Momoi retrocediĂł, sorprendida del sonido repentino.
âMomoi-san, ÂżestĂĄs bien?â
âÂżT-Tetsu-kun?â
El que habĂa hablado era Kuroko Tetsuya, aquel que Momoi estaba buscando.
Kuroko estaba parado fuera de la cancha vistiendo su ropa usual para la prĂĄctica. Estaba justo al lado de Momoi, solo observando.
âÂĄÂżPo-por quĂ© estĂĄs aquĂ, Tetsu-kun?! Ah, Âżuh? ÂżFuera?â
Sorprendida, Momoi solo podĂa dejar salir sus preguntas estridentemente, lo que no era una reacciĂłn sorprendente cuando la persona que estabas buscando aparecĂa repentinamente en frente de ti.
âHoy de pronto Akashi-kun me pidiĂł que observara. ÂżPor quĂ© serĂĄ?â
Kuroko murmurĂł.
A pesar de que tenĂa su usual rostro inexpresivo, su tono sonaba como si estuviera insatisfecho.
âÂżAkashi-kun? ÂżTe dejĂł observando?â
PreguntĂł Momoi, finalmente tranquila. Kuroko respondiĂł:
âSĂ.â
âSi eso es lo que Akashi-kun dijo, entonces solo deberĂas observar tranquilamente.â
El senpai palmeĂł los hombros de Kuroko y los dejĂł para la prĂĄctica.
âPero hoy es el Ășltimo entrenamiento antes de los exĂĄmenesâŠâ
Kuroko soltó un pequeño suspiro.
Como el senpai ya lo habĂa dicho, eso significaba que la decisiĂłn no podĂa ser cambiada. Kuroko solo podĂa quedarse al lado de Momoi y ver a los otros miembros entrenar.
Momoi observaba la cancha, pero estaba muy consciente del sexto miembro de la GeneraciĂłn de los Milagros. Ella recordĂł las palabras de Izumi.
âÂżYa tienes a alguien que te gusta?â
Momoi echĂł un vistazo hacia Kuroko, quien miraba la cancha fijamente y sin parpadear.
Probablemente⊠estaba interesada por la persona de pie al lado suyo, aquella con baja presencia.
Para ser honesta, fue solo recientemente que ella se percatĂł de Kuroko.
EmpezĂł por un pequeño incidente. Unos pocos dĂas atrĂĄs, despuĂ©s de que las actividades del club terminaran, los miembros del club fueron como siempre al konbini que estaba de camino a casa. Momoi estaba con ellos, pero, como la Ășnica chica, no podĂa encajar entre el ruidoso montĂłn de chicos. (konbini: tienda de conveniencia)
Ella solo podĂa verlos desde lejos, su rostro sin querer probablemente tenĂa una expresiĂłn de âEn verdad los envidio~â.
Fue en ese momento cuando Kuroko repentinamente apareciĂł en frente de ella.
âNo necesito esto. Por favor tenlo.â
âÂżQuĂ©?â
Kuroko le entregĂł el palo de madera de un helado ya comido. Debido a que fue tan repentino, Momoi no pudo reaccionar asĂ que aceptĂł el palo a ciegas. âÂżQuĂ© es esto?â MirĂł con recelo el palo, y fue sorprendida con las palabras âGanaste un premioâ.
Fue este incidente el que encendiĂł el corazĂłn de Momoi.
Todas las acciones de Kuroko eran perfectas en los ojos de Momoi. Ăl se percatĂł de sus sentimientos y sin esfuerzo la ayudo a ser parte del grupo. No solo eso, Ă©l no parecĂa ser condescendiente en lo absoluto.
A decir verdad, nadie sabĂa quĂ© estaba pensando Kuroko en ese momento, pero Momoi creyĂł obstinadamente lo que querĂa creer.
Esa fue la razĂłn por la que comenzĂł a notar a Kuroko.
Una vez que empezĂł a ponerle atenciĂłn a Kuroko, descubriĂł cosas sobre Ă©l que antes no habĂa notado. Durante los partidos, su presencia cambiaba drĂĄsticamente de ser baja a una imperceptible. Ăl creĂł un estilo de basketball completamente Ășnico por su cuenta, y sus acciones estaban mĂĄs allĂĄ de las expectativas hechas. Cuando vio eso en Kuroko, su interĂ©s en Ă©l creciĂł.
Un dĂa, Momoi repentinamente se dio cuenta.
ÂżPodrĂa, podrĂa esto ser amor?
Sin embargo, ella no sabĂa si este tipo de sentimiento podĂa ser llamado âamorâ. Decir que âun palito de madera de un helado fue el comienzo de este amorâ sonaba como una broma, incluso para ella.
Si Izumi supiera de esto, ella probablemente dirĂa âÂĄLo estĂĄs pensando demasiado!â. Pero esta era la primera vez de Momoi siendo consciente de un chico, y esa primera vez debĂa ser atesorada, por lo tanto, Momoi tomĂł la decisiĂłn de ser cuidadosa.
Es por eso que tenĂa la necesidad de analizar a Kuroko. A pesar de que esta era la primera vez de Momoi sintiendo su corazĂłn inquieto, ella aĂșn usaba sus habilidades innatas de anĂĄlisis para observar al chico a su lado.
Lo que sacĂł a Momoi de sus pensamientos fueron las aclamaciones de la cancha.
âÂĄWow!â
El entrenamiento habĂa progresado a la fase de pases del balĂłn. Este era un ejercicio de tres personas donde debĂan correr y pasar el balĂłn desde un lado de la cancha hasta el otro. DespuĂ©s de alcanzar el final de la cancha, debĂan lanzar el balĂłn. En ese momento, fue un tiro de Aomine. Estaba detrĂĄs del tablero de basketball, frente a la direcciĂłn de Momoi. ParecĂa que habĂa encestado un punto desde detrĂĄs del tablero.
âA ese chico aĂșn le gusta perder el tiempoâŠâ
Momoi no podĂa evitar sonreir.
âPero, Ă©l es muy bueno.â
Como si quisiera coincidir con las palabras de Momoi, aunque eran para sĂ misma, Kuroko respondiĂł.
âAomine-kun en verdad es muy fuerte.â
Habiendo dicho eso, Kuroko se agachĂł para recoger el balĂłn que rodĂł en su direcciĂłn.
Fue en ese momento que Momoi sintiĂł que habĂa entendido por quĂ© Akashi le dijo a Kuroko que observara desde un lado.
Viendo que Aomine habĂa regresado al punto inicial de la cancha, Kise corriĂł emocionado a preguntar:
âÂĄAominecchi! ÂĄÂżQuĂ© fue eso?! ÂĄÂżCĂłmo fue que entrĂł?!â
âPara que sepas⊠SĂ, ÂżcĂłmo entrĂł?â
Aomine inclino su cabeza tardĂamente.
âÂĄÂżNi siquiera lo sabes?!â
âEste tipo de cosas son confusas. Siempre que el balĂłn entre, Âżno es suficiente?â
Aomine se echĂł a reĂr.
âDicho eso, el entrenamiento bĂĄsico es importante, pero despuĂ©s de todo aĂșn quiero jugar un partido.â
âÂĄYo tambiĂ©n, yo tambiĂ©n! ÂĄQuiero tener un partido contra Aominecchi!â
Muy emocionado, Kise alzó su mano en señal de apoyo.
âUstedes dos deberĂan esforzarse en sus exĂĄmenes, no solo en los partidos.â
Midorima, que estaba escuchĂĄndolos al lado, les aconsejĂł mientras se ajustaba sus lentes.
âEspecialmente Aomine. No pases en el lĂmite esta vez.â
âNo te preocupes por eso. Puedo pasar despuĂ©s de revisar mis apuntes una vez.â
âÂĄÂżPuedes siquiera considerar eso como apuntes?! En clases todo lo que haces es dormir. Lo he visto claramente, ni siquiera tomas apuntes.â
âTch, Âżpor quĂ© te preocupas por mĂâŠ? ÂżEres mi stalker?â
âÂĄÂżQuĂ© clase de bromas estĂĄs haciendo?! ÂĄNo es como si hubiera querido sentarme detrĂĄs de ti!â
âAh-⊠¿De verdadâŠ? ÂżEstamos en la misma clase?â
âÂĄRecuerda las caras de tus compañeros!â
âAh,  quĂ© importa. ÂżNo es asĂ, Murasakibara?â
Aomine levantĂł su vista para mirar a Murasakibara, que estaba esperando su turno en el ejercicio de pases del balĂłn. Murasakibara se dio la vuelta lentamente y asintiĂł sin expresiĂłn alguna.
âProbablemente no puedo recordar cĂłmo se ven mis compañeros.â
âÂĄÂżQuĂ©?! ÂĄEstamos en la misma clase!â
Kise lo mirĂł escandalizado.
âHey, entrenen correctamente. No piensen que porque es solo entrenamiento bĂĄsico pueden relajarse.â
Al final, fueron regañados por un senpai.
Los cuatro respondieron obedientemente âSĂiiiiii.â y terminaron el entrenamiento bĂĄsico con su concentraciĂłn renovada hasta que ya casi era de noche.
DespuĂ©s del entrenamiento, era trabajo de los de primer año limpiar la cancha. Mientras ellos estaban trapeando el piso, Momoi registrarĂa y organizarĂa el menĂș de prĂĄctica y entrenamiento de cada jugador. Estos registros podrĂan ser Ăștiles durante un partido.
Kuroko ya no estaba en la cancha de basketball porque ya se habĂa ido a los camerinos para cambiarse de ropa. Unos dĂas atrĂĄs, debido a que era el instructor personal de Kise, Kuroko debĂa quedarse y supervisar a Kise limpiando. Sin embargo, despuĂ©s de que Kise se convirtiera en un jugador regular, ambos estuvieron libres.
Momoi estaba hĂĄbilmente escribiendo el avance en una libreta cuando escuchĂł a alguien llamĂĄndola.
âMomo-chin~â
Murasakibara se acercĂł a ella con una expresiĂłn tan relajada que hubiera sido difĂcil para alguien pensar que jugaba un deporte de alto ritmo como el basketball.
Alzando la vista desde su libreta, ella vio que era Murasakibara e inflĂł sus mejillas.
âÂĄMukkun! ÂĄTe lo he dicho muchas veces ya, no me llames asĂ!â
âÂżEh~? ÂżPor quĂ©? Es mĂĄs fĂĄcil decirte asĂ, y tambiĂ©n es muy lindo. ÂżNo estĂĄ bien?â
âÂĄÂżA quĂ© te refieres con lindo?! AdemĂĄs, solo necesitas pronunciar una silaba mĂĄs para llamarme por mi nombre real.â
âÂżMm? ÂżDe verdad? Ah, eso no importaâŠâ
âÂżA quĂ© te refieres con que no importaâŠ?â
Momoi no pudo evitar suspirar. No era la primera vez que se encontraba con el hĂĄbito de Murasakibara de negarse a escuchar. Para comunicarse con Ă©l, uno debĂa ser capaz de saber rendirse pronto, y tener una mente abierta.
âAparte de eso⊠Mukkun, Âżpara quĂ© me estabas buscando?â
âAh, es verdad. Aka-chin me pidiĂł que te diera un mensaje~â
âÂżAkashi-kun?â
Momoi instantĂĄneamente colocĂł una expresiĂłn seria. Si era un mensaje de Akashi, debĂa ser importante. Sin embargo, juzgando las actividades recientes del club, no habĂa mucho de lo que preocuparse. No podĂa pensar en nada que Ă©l quisiera decirle. Momoi puso toda su atenciĂłn mientras esperaba a que Murasakibara hablara, solo para escuchar:
âAka-chin quiere que Momo-chin vaya a casa con Kuro-chin despuĂ©s de la escuela.â
âÂżHuh?â
Momoi fue sorprendida.
Ir a casa juntos después de la escuela⊠¿Qué significaba eso?
Al principio, Momoi reflexionĂł sobre lo que podrĂa significar, pero entonces pensĂł en lo que podrĂa pasar al ir a casa con Kuroko, y finalmente, una imagen de Akashi mirĂĄndola con su rostro en alto y una expresiĂłn de conocimiento absoluto apareciĂł.
âÂĄÂżAhhhhhhhhhhhhhhh!?â
Avergonzada pero feliz al mismo tiempo, el grito de Momoi sorprendiĂł incluso a Murasakibara.
Esta serĂa la primera vez que ella podrĂa volver a casa con su posible interĂ©s amoroso.
Cuando Momoi saliĂł a la entrada de la escuela, el lugar donde Akashi dijo que se reunirĂan, su corazĂłn estaba lleno de expectativas. Sin embargo, cuando pudo ver la entrada de la escuela, todas sus esperanzas se rompieron.
âÂżPor quĂ© Akashi-kun quiere que vaya a casa con Momoi-san?â
Kuroko ya estaba en la entrada de la escuela, y estaba esperando a Momoi ligeramente desconcertado.
âFue Aka-chin el que lo dijo, Âżdebe haber una razĂłn?â
Aquel que respondiĂł su pregunta fue Murasakibara, que estaba de pie al lado suyo.
âSi hubiera una razĂłn, entonces solo podrĂa ser una, Âżverdad? ÂżNo es asĂ, Aominecchi?â
Después de escuchar lo que Murasakibara dijo, Kise sonrió adrede y dijo eso mientras se giraba en dirección a Aomine. No obstante, Aomine no estaba para nada interesado, asà que dio un gran bostezo y dijo:
âNo importa⊠Satsuki, prĂ©stame tus apuntes un rato,â
âÂĄAomine! ÂĄÂżCĂłmo puedes solo depender de los apuntes de Momoi?!â
Midorima alzĂł su voz. Akashi estaba a su lado leyendo un libro indiferentemente.
â⊠PodrĂa ser, Âżtodos vamos a casa juntos?â
Momoi preguntĂł con inquietud. Aparte de Akashi, todos asintieron.
âAlgo asĂ. DespuĂ©s de que me dejes hacerle una copia a tus apuntes me voy a casa.â dijo Aomine.
âÂĄNo, no! ÂĄSi te vas a mitad de camino entonces no tiene sentido!â Kise le dijo a Aomine tranquilamente.
"Probablemente los voy a acompañar al konbini ~" dijo Murasakibara.
âEn realidad estaba planeando ir solo a casa, pero cambiĂ© de idea. Les voy a acompañar un rato.â Midorima dijo.
Momoi comenzĂł a tener un dolor de cabeza. Ni siquiera habĂa necesidad de considerar ir felizmente a casa con Kuroko. De alguna forma, la situaciĂłn cambiĂł en ir a casa con un montĂłn de chicos problemĂĄticos.
Finalmente, el creador de toda la situaciĂłn, Akashi, dijo tranquilamente:
âMomoi, te dejo el resto. No dejes que Kuroko se desvĂe, envĂalo directamente a casa.â
âÂżAh? ÂĄHey! ÂĄÂżAkashi-kun?!â
Momoi lo llamĂł apresuradamente, pero Akashi simplemente se alejĂł, levantando su mano como despedida.
âE-En realidad solo se fueâŠâ
Momoi solo podĂa mirar la espalda de Akashi mientras Ă©l se iba.
âÂżA quĂ© se refiere con âno dejes que se desvĂeâ? ÂĄÂżAcaso cree que es un profesor?!â
Dijo Aomine despuĂ©s de mirar en la direcciĂłn de Akashi. Escuchandolo, Kuroko dijo: âSi Akashi-kun fuera profesor, serĂa muy fĂĄcil entender las clases.â. Kise añadiĂł: âPero definitivamente lo que dirĂa serĂa demasiado profundo. Supongo que no lo entenderĂa incluso despuĂ©s de escucharlo.â
âBien, eso no importa. De cualquier forma, vamos al konbini primero. Tengo que hacer una copia de los apuntes de Satsuki.â
Escuchando las Ăłrdenes de Aomine, los otros miembros asintieron de acuerdo y comenzaron a moverse. Momoi se apresurĂł en detenerlos.
âÂĄHey, esperen! ÂĄTetsu-kun y yo no podemos ir al konbini!â
âÂżPor quĂ©?â
Aomine, que estaba caminando al frente del grupo, se girĂł para preguntar.
âLos apuntes que quiero copiar son los tuyos. ÂżCĂłmo que no puedes venir?â
âÂżNo escuchaste lo que dijo? Akashi-kun dijo que llevara a Tetsu-kun a casa y no le dejara desviarse. ÂżCĂłmo puedo ir al konbini?â
Los ojos de Momoi estaban ardiendo con la pasiĂłn de cumplir su misiĂłn.
âÂĄEs por eso que hoy nos vamos directamente a casa!â
âSolo serĂĄ un rato, ÂżquĂ© importa? Ir al konbini no es desviarse.â
âÂĄNo! ÂĄDefinitivamente no!â
Momoi obstinadamente se negĂł a rendirse. Molesto, Aomine se rascĂł la cabeza y dijo: âÂżPor quĂ© eres tan obediente con Ă©lâŠ?â
En ese momento, Kuroko repentinamente levantĂł su mano y dijo:
âUm⊠Unos dĂas atrĂĄs perdĂ una de las clases de japonĂ©s.â
âÂżHuh?â
Todos miraron a Kuroko para saber de qué estaba hablando después de decir una frase aleatoria como esa.
âMomoi-san, Âżpuedes prestarme tus apuntes tambiĂ©n para hacer una copia?â
âÂżAh? ⊠¥¿Ah?!â
El pedido repentino de Kuroko sacudiĂł la determinaciĂłn de Momoi.
ÂżQuĂ© deberĂa hacerâŠ? Pero, Tetsu-kun me pide muy pocas cosasâŠ
El giro repentino de los acontecimientos confundió a Momoi y, obviamente, hizo que no supiera qué hacer. Kuroko se inclinó, dåndole a Momoi el golpe final.
âDependo de ti.â
Tal vez era porque todos los chicos alrededor eran muy altos, pero la reverencia de Kuroko lo hizo parecer como un animal pequeño y lindo. El corazón de Momoi latió mås råpido y su anterior obstinada determinación fue dejada a un lado.
âE-EstĂĄ bien entonces. ÂĄSolo al konbini! ÂĄDespuĂ©s de hacer una copia, nos vamos a casa directamente!â
A pesar de decir eso, Momoi no pudo evitar sentir como sus mejillas comenzaban a calentarse.
âEntonces vamos.â
OrdenĂł Aomine una vez mĂĄs, y todos comenzaron a moverse de nuevo.
Se sentĂa como si hubiera sido engañadaâŠ
Momoi usĂł su mano para abanicarse a sĂ misma y calmarse mientras los seguĂa cercanamente desde atrĂĄs. Midorima, que estaba al final del grupo, de pronto se girĂł para mirar a Momoi.
âMomoi, Âżsiempre le prestas tus apuntes a Aomine antes de los exĂĄmenes?â
âÂżAh? Mm, sĂâŠâ
Midorima redujo su velocidad para caminar junto a Momoi.
âLo consientes demasiado.â
âMm⊠Yo tambiĂ©n pienso eso. Pero si no le dejara leerlos, no habrĂa necesidad de que Aomine-kun hiciera los exĂĄmenes para saber que reprobarĂa.â
âEntonces⊠En otras palabras, ÂżAomine solo consigue pasar despuĂ©s de ver tus apuntes?â
âÂżEs asĂ?â
âMomoi⊠¿CĂłmo haces tus apuntes?â
âÂżEh? ÂżCĂłmo los hago?â
Con preguntas tan extrañas, Momoi respondió involuntariamente con una pregunta. Midorima miró a Momoi con una expresión seria.
âÂżUsas un lĂĄpiz mecĂĄnico? ÂżO bolĂgrafos de colores? No, ÂżquĂ© tipo de libreta usas? ÂĄÂżUsas un tipo especĂfico de libreta para solo los apuntes de los exĂĄmenes?!
âÂĄHey, hey, espera un poco, ve mĂĄs despacio, Midorin!â
Momoi le hizo un gesto para que se calmara. Midorima, como dĂĄndose cuenta de su repentino caudal de preguntas, tosiĂł un poco queriendo pasarlo por alto.
âSolo estoy un poco interesado.â
âÂżInteresado? ÂżEn mis apuntes?â
Midorima no respondiĂł, pero mirĂł al frente:
âDurante todo este año en la misma clase que Aomine nunca lo he visto despierto en ninguna clase. Sin embargo, a pesar de que no obtiene una puntuaciĂłn alta en ningĂșn examen, aĂșn se las arregla para pasar. Estoy suponiendo que el secreto de cĂłmo pasa son tus apuntes.â
âSecreto⊠No es algo tan dramĂĄticoâŠâ
âNo dejes fuera ninguna posibilidad. Eso es lo que significa hacer lo que puedes hacer.â
Al escuchar lo que Midorima habĂa dicho, Momoi de pronto pensĂł en algo: âPodrĂa serâŠâ
âMidorin, si no te importa, Âżquieres una copia de mis apuntes tambiĂ©n?â
âÂĄÂżQuĂ©?! ÂĄÂżDe verdad?!â
Los ojos de Midorima brillaron momentĂĄneamente, pero rĂĄpidamente lo escondiĂł ajustĂĄndose sus lentes.
âN-No es como si hubiera estado pensando en copiar tus apuntes.â
âMn. Fui yo la que sugiriĂł prestĂĄrtelos.â
âÂżAh?â
Midorima frunció su ceño, confundido. Momoi respondió con una risa:
âSi el secreto detrĂĄs de cĂłmo Aomine-kun es capaz de pasar son mis apuntes, entonces quiero estar segura de ello. Midorin, despuĂ©s de que mires mis apuntes, deberĂas poder saber cuĂĄl es el secreto, Âżverdad?â
âAh, mn⊠Ya veo.â
Midorima asintiĂł de acuerdo.
âDado que es asĂ, estarĂĄ bien si te ayudo a confirmarlo.â
Al ver a Midorima poner excusas mientras estaba secretamente feliz, Momoi se rio mientras decĂa:
âSerĂa bueno si pudieras vencer a Akashi-kun para estos exĂĄmenes.â
âÂĄMn, esta vez debo vencerlo!â
Midorima no notĂł la insinuaciĂłn de Momoi y accidentalmente dijo lo que en realidad estaba pensando.
Aunque Midorima era muy serio con sus estudios, no habĂa podido derrotar a Akashi durante los exĂĄmenes ni siquiera una vez. Por supuesto, su naturaleza orgullosa le hizo estar muy insatisfecho con la situaciĂłn. Momoi incluso habĂa escuchado que cada vez antes de los exĂĄmenes Midorima intentarĂa nuevos mĂ©todos para derrotar a Akashi. Al parecer esta vez habĂa decidido escoger la estrategia de âlos apuntes con los que Aomine logra pasarâ.
Para Momoi, resultaba difĂcil imaginar a Akashi perdiendo contra alguien en cualquier ĂĄrea, pero era decisiĂłn de cada uno cuando se trataba de decidir a quiĂ©n apoyar.
âSin embargo, incluso si es con el fin de encontrar el secreto, me siento un poco mal de tomar prestados tus apuntes para hacerles una copia. Definitivamente te devolverĂ© este favor.â
Momoi sonriĂł ante Midorima siendo demasiado educado y gentilmente sacudiĂł su cabeza.
âEstĂĄ bien, es solo copiar mis apuntes. Mira a Aomine, ese chico no me ha agradecido ni siquiera una vez por ello.â
En el otro lado, Kise estaba pegado a Aomine y haciéndole preguntas sin parar.
âAominecchi, ÂżcĂłmo entendiste lo bĂĄsico de jugar basketball?â
âÂżCuĂĄnto tiempo sueles hacer tus ejercicios de calistenia en casa?â (calistenia: un sistema de entrenamiento)
âEscuchĂ© que cuando eras un niño, Âżhiciste tu propio aro de basketball?â
Kise seguĂa lanzĂĄndole preguntas a Aomine.
No obstante, sin importar quĂ© pregunta era, Aomine responderĂa con respuestas simples como âNo lo sĂ©â âLo normalâ âNo me acuerdoâ.
âÂĄAominecchi, dame una respuesta decente!â
Finalmente, Kise no pudo evitar quejarse.
âTe estoy respondiendo muy seriamente. Eres tĂș el que estĂĄ preguntando cosas muy detalladas.â
Aomine respondiĂł impacientemente. Era incapaz de rechazar las preguntas de Kise porque estaba tan entusiasmado como Ă©l cuando tenĂan un partido de entrenamiento uno contra uno, pero, como alguien que jugaba al basketball por instinto, era natural que Aomine no tuviera tanta paciencia.
âHagamos algo, terminemos esta sesiĂłn de preguntas~ CuĂ©ntame algo entretenido.â
âÂżEntretenido? ÂżCĂłmo quĂ©?â
Kise preguntĂł con un tono insatisfecho. Aomine mirĂł hacia arriba y pensĂł por un rato, antes de decir:
âEres modelo, Âżverdad? ÂżEl mundo del modelaje no tiene nada interesante?â
âEl mundo del modelajeâŠâ Kise se sumergiĂł en sus pensamientos, entonces chasqueĂł sus dedos y dijo:
âHace un tiempo, cuando estaba teniendo una sesiĂłn para la portada de una revista, habĂa un maquillista que estaba realmente entusiasta. Es normal para nosotros los modelos, despuĂ©s de todo es natural querer ser la estrella de la portada y alcanzar los primeros puestos. De cualquier forma, el maquillista me colocĂł un maquillaje muy detallado. Incluso cuando comenzĂł a colocarme la base era extremadamente cuidadoso. No, no deberĂa decir âcolocarâ, deberĂa decir que para que la base se aplicara en la piel gastĂł un poco mĂĄs de tiempo. EntoncesâŠâ
âTetsu, Âżsabes de algo interesante?â
Ignorando totalmente lo que Kise estaba diciendo, Aomine se girĂł hacĂa Kuroko y le hablĂł.
âÂĄHey! ÂĄAominecchi, eso es demasiado! ÂĄEstoy contando la historia porque me pediste que te contara algo!â
Escuchando las quejas de Kise, Aomine puso mala cara y dijo:
âPero estĂĄs hablando de maquillaje. Es realmente aburrido.â
âEso era solo el comienzo. ÂĄDespuĂ©s de un rato empieza a ser interesante!â
âÂżEso no significa que tengo que esperar para la parte interesante? Demasiado problemĂĄtico. Solo empieza desde la parte interesante.â
âÂżPor quĂ© eres tan irrazonableâŠ?â
Kise bajĂł sus hombros, abatido. Aomine no se preocupĂł en lo mĂĄs mĂnimo y continuĂł hablando con Kuroko:
âTetsu, Âżde quĂ© estaban hablando?â
âEstĂĄbamos hablando deâŠâ
Kuroko alzĂł su cabeza para mirar a Murasakibara, que estaba caminando al lado suyo.
âEstĂĄbamos hablando de bocadillos~ Porque Kuro-chin mencionĂł que descubriĂł un nuevo sabor de barritas crujientes.â
Murasakibara respondiĂł mientras los miraba con ojos difusos y adormecidos.
âOh, ÂżcĂłmo es el nuevo sabor?â
Aomine pareciĂł interesado y le apresurĂł para que continuara. Kise suspirĂł: âÂĄÂżAquello interesante sobre lo que querĂas escuchar eran barritas crujientes?!â. Al final, fue ignorado por todos los demĂĄs.
âÂżCĂłmo esâŠ? Es un sabor que hace que la gente quiera probarlo una vez.â
Después de eso, Murasakibara bostezó somnoliento, asà que Kuroko continuó explicando.
âLa Ășltima vez que fui al arcade lo descubrĂ de casualidad. Creo que es el nuevo sabor de tomate picante.â (en realidad decĂa âtomate con aceite de ajĂ/chile, pero lo acortamos por motivos estĂ©ticos)
âÂĄÂżSabor tomate picante?! ÂżQuĂ© es eso? ÂżLa gente suele mezclar esos dos sabores?â
âÂĄKurokocchi, ÂżtĂș tambiĂ©n vas a los arcades?!â
Superando finalmente el daño de la frialdad de Aomine, Kise tambiĂ©n se uniĂł a la conversaciĂłn. Realmente no podĂa imaginarse a Kuroko jugando silenciosamente en el arcade.
Kuroko asintiĂł y dijo:
âRealmente disfruto ir. Soy bueno con la garra mecĂĄnica.â
âKurokocchi jugando con la garra mecĂĄnica en el arcadeâŠâ
Una imagen de Kuroko jugando silenciosamente con la garra mecĂĄnica vino a la mente de Kise.
De alguna forma, era un poco solitario⊠No pudo evitar pensarlo.
Pero si era Kuroko el que estaba jugando, tal vez podrĂa arreglĂĄrselas para conseguir fĂĄcilmente un muñeco grande. Entonces, dejarĂa el arcade silenciosamente, sin que nadie supiera de donde vino. Con eso, tal vez rumores de un âmisterioso rey de la garra mecĂĄnicaâ empezarĂan⊠Kise comenzĂł a dejar que su imaginaciĂłn fluyera sin control. ÂĄDebĂa llegar al fondo de este asunto! Sus ojos repentinamente brillaron.
âKurokocchi, Âżquieres ir un rato al arcade?â
âÂżAh? ÂżQuĂ© estĂĄs diciendo de repente?â
Antes de que Kuroko pudiera hablar, Aomine lo interrumpiĂł.
âPero, Âżno quieres ver como Kurokocchi juega a la garra mecĂĄnica?â
âDe ninguna forma. Vamos al konbini primero. ÂżVerdad, Kuro-chin?â
Murasakibara interrumpiĂł con su voz adormecida. Kuroko continuĂł para agregar.
âAcabamos de decir que iremos al konbini para buscar el nuevo sabor de barritas crujientes.â
âPero ese nuevo sabor tambiĂ©n estĂĄ en el arcade. ÂżNo serĂa lo mismo si fuĂ©ramos al arcade?â
âComparado con los premios de los juegos, Âżno es mĂĄs conveniente comprarlo directamente en el konbini? AdemĂĄs, tambiĂ©n quiero comprar otros bocadillos.â
âTambiĂ©n quiero sacar rĂĄpido la copia de los apuntes de Satsuki. Vamos al konbini.â
Kise no tuvo mĂĄs opciĂłn que rendirse. Todos fueron hacĂa el konbini como estaba planeado.
En el konbini, Momoi, Aomine y Midorima se apresuraron a la mĂĄquina fotocopiadora, Kuroko y Murasakibara fueron directamente a la secciĂłn de bocadillos. Kise se quedĂł afuera de la tienda esperando a todos los demĂĄs.
Al final, ni siquiera tres minutos mĂĄs tarde, Momoi y Midorima salieron de la tienda.
âÂżEh? Eso fue rĂĄpido.â
Kise estaba sorprendido.
âNo se puede usar la fotocopiadora.â
Aomine respondió a regañadientes.
âUn gran nĂșmero de estudiantes de nuestra escuela vinieron a hacer copias de sus apuntes, asĂ que la fotocopiadora se quedĂł sin papel. En verdad, copiar los apuntes de alguien mĂĄs justo antes del examen es demasiado indignante.â
Midorima ajustĂł sus lentes con desdicha.
âHey, tĂș tambiĂ©n querĂas hacer una copia de los apuntes de Satsuki.â
Aomine dijo inmediatamente.
âPorque Momoi me lo pidiĂł, asĂ que tuve que aceptar. AdemĂĄs, normalmente tambiĂ©n saco una copia de mis propios apuntes. Necesito la copia solo para investigar, soy diferente que tĂș.â
âÂżA quĂ© te refieres con que eres diferente de mĂ? En verdad no puedo entenderte.â
La opiniĂłn de Aomine fue completamente apoyada por Kise.
âTodos son realmente rĂĄpidos.â
Esta vez fue el turno de Kuroko y Murasakibara para salir de la tienda. Murasakibara estaba sosteniendo una bolsa de plĂĄstico del konbini.
âÂżConseguiste las barritas crujientes de tomate picante?â
Kise preguntĂł, pero Murasakibara agitĂł su cabeza inertemente.
âEs una penaâŠâ
âEl sabor de tomate picante solo estĂĄ en muy pocas tiendas. No estĂĄ a la venta aquĂ.â
Kuroko explicĂł otra vez mientras le seguĂa detrĂĄs. La bolsa que Murasakibara estaba sosteniendo parecĂa contener otros tipos de bocadillos.
Kise explicĂł que Aomine y los otros no habĂan podido hacer las copias.
âNo hay mĂĄs opciĂłn, vamos a mirar en otras tiendas de conveniencia."
Escuchando la sugerencia de Aomine, Momoi se opuso en voz alta:
âÂĄÂżQuĂ©?! ÂĄEsto no fue lo que acordamos al principio!â
Midorima no se uniĂł a la conversaciĂłn, pero dijo para sĂ mismo:
âSin embargo, las tiendas de conveniencia que estĂĄn cerca caminando probablemente estĂ©n en la misma situaciĂłn. Nuestra escuela tiene un gran nĂșmero de estudiantes.â
âNo me gusta tener que caminar para nada~â
Murasakibara murmuró con su boca llena de sus recién compradas papas fritas.
Momoi tomĂł la oportunidad para declarar:
âÂĄEs por eso que debemos parar aquĂ! Vamos a dividirnos. Tetsu-kun no deberĂa vagar mĂĄs. ÂżNo es verdad, Tetsu-kun?â
Momoi se girĂł para mirar a Kuroko, quien suavemente rascĂł su mejilla y dijo:
âConozco un lugar.â
âÂżQuĂ©?â
Todos miraron a Kuroko.
âEl arcade al que normalmente voy tiene una fotocopiadora. Muy poca gente lo sabe, asĂ que los estudiantes de nuestra escuela probablemente no irĂan ahĂ. AdemĂĄs, es el arcade donde descubrĂ el nuevo sabor de barritas crujientes.â
âEntonces vayamos.â
âÂĄNo!â
Momoi, que habĂa recibido las ordenes de Akashi, gritĂł con todas sus fuerzas:
âÂĄTetsu-kun no puede vagar mĂĄs! ÂĄDefinitivamente no podemos ir!â
Dinglinglingling~ Escuchando el tono animado, Momoi dejĂł caer su cabeza fatigosamente.
âAl final aun asĂ terminamos viniendoâŠâ
Incluso aunque se oponĂa tan vigorosamente, Momoi fue ignorada y arrastrada con los otros a un pequeño y acogedor arcade que estaba en la azotea del centro comercial cercano.
âA pesar de que es un arcade en realidad son solo unas pocas mĂĄquinas de juego puestas juntas.â PensĂł Kise despuĂ©s de mirar alrededor, y de hecho era asĂ.
ParecĂa haber sido construida pensando en ser un lugar donde los clientes con sus hijos podrĂan relajarse un rato. Por lo tanto, no habĂa ningĂșn juego atlĂ©tico ni de peleas.
La mĂĄquina fotocopiadora que Kuroko habĂa mencionado estaba casualmente colocada en un rincĂłn donde nadie le pondrĂa atenciĂłn. Midorima y Aomine intentaron poner una moneda de diez yenes, pensando âÂżEsta cosa aĂșn funciona?â. Por supuesto, la mĂĄquina no tuvo problemas. La cantidad de pĂĄginas que imprimirĂa serĂan las que se pagaran. Midorima y Aomine inmediatamente comenzaron a trabajar en sacar las copias, discutiendo ocasionalmente con frases como âÂżPuedes colocar los lados y las esquinas apropiadamente antes de fotocopiar?â âSeh, algo como esto servirĂĄ.â.
Los apuntes que Kuroko querĂa copiar fueron encargados a esos dos. Momoi, Kuroko y los demĂĄs fueron juntos a un juego que estaba en la esquina del arcade.
âSi eres capaz de conseguir un puntaje alto en este juego, puedes conseguir un premio.â
Kuroko señaló el juego de baile. Era DDR. (Dance Dance Revolution)
âEste juego aĂșn no ha muertoâŠâ
Kise mirĂł al juego con asombro.
âÂżQuĂ© es esto? ÂżUn juego famoso?â
Murasakibara inclinĂł su cabeza y preguntĂł mientras sostenĂa sus bocadillos. ParecĂa no conocerlo en absoluto.
âSolĂa ser mucho mĂĄs popular antes. Sigues la secuencia de la pantalla y pisas los sensores en el suelo. Mira, justo asĂ.â
Momoi apuntĂł a otra mĂĄquina de DDR donde un estudiante, probablemente de primaria, estaba bailando. Posiblemente era un experto en el juego, ya que sus movimientos eran impecables mientras pisaba hĂĄbilmente los sensores.
Kuroko insertĂł unas pocas monedas en la mĂĄquina y explicĂł: âSi pasas el nivel en dificultad media y con pocos errores, entonces el premio es la barrita crujiente de tomate picante.â Al escuchar eso, Murasakibara, que estaba comiendo, parĂł.
âMm⊠De acuerdo. Aunque no me tengo nada de fe, lo intentarĂ© una vez.â
LamiĂł las migas de sus manos y caminĂł hacia el juego.
âEsto⊠Las imĂĄgenes no son clarasâŠâ
âEs porque Mukkun es muy altoâŠâ
Momoi respondiĂł bruscamente cuando escuchĂł las quejas de Murasakibara. En ese momento, Kuroko estirĂł su mano y dijo: âEmpecemos en dificultad bĂĄsica primero.â Entonces presionĂł el botĂłn de comenzar. Acompañada con mĂșsica ruidosa, la pantalla mostrĂł la secuencia de los pasos a seguir. Sin embargoâŠ
âÂĄMukkun! ÂĄDerecha! ÂĄPisa a tu derecha!â
âÂżAh? Ah, ÂżaquĂ?â
âMurasakibara-kun, esa es tu izquierda.â
âAh, ÂżaquĂ?â
âÂĄLa secuencia del juego ya cambiĂł!â
Aunque era de esperar al ser un principiante, el puntaje de Murasakibara era demasiado horrible para mirarlo.
âEs difĂcil.â
Dijo Murasakibara cansado mientras caminaba fuera de la mĂĄquina.
âÂĄAhora es mi turno!â
Confiadamente, Kise se parĂł en la mĂĄquina.
âKi-chan, Âżhas jugado antes?â
Momoi preguntĂł, a lo que Kise respondiĂł haciendo un signo de paz:
âEs mi primera vez jugando, pero deberĂa estar bien.â
Por supuesto, al final fue imposible.
âÂĄAw, no esperaba que fuera tan difĂcil! ÂĄSi la dificultad bĂĄsica es tan difĂcil, Âżentonces cĂłmo va a ser la dificultad media?!â
Saliendo de la mĂĄquina, Kise fue recibido con unas miradas ligeramente frĂas.
âKi-chan, aunque eres un modelo, tu sentido del ritmo es tan maloâŠâ
âIncluso si eres un principiante, fue muy malo.â
âNi siquiera alcanzaste el puntaje que conseguĂ antes.â
âÂĄHey! ÂĄÂżQuĂ© estĂĄn diciendo?! ÂĄNo sean tan crueles! ÂĄPor supuesto que la primera vez serĂa asĂ!â
A pesar de que Kise no estaba satisfecho, los otros tres silenciosamente se miraron, asintieron y dijeron: âPero eras realmente maloâŠâ Era verdad. Los movimientos de Kise eran demasiado rĂgidos. ParecĂa como si un robot estuviera dando vueltas en el mismo lugar.
Como si lo estuviera recordando, Murasakibara soltó una pequeña risa.
Viendo sus reacciones, Kise se lo tomĂł mĂĄs seriamente.
âÂĄAh, suficiente!â ÂĄDefinitivamente obtendrĂ© un puntaje alto en la dificultad media y se los mostrarĂ©!â
AnunciĂł.
âKi-chan, antes de que logres conseguir un puntaje alto tu billetera estarĂĄ vacĂa.â
âÂĄTranquilĂzate! ÂĄTengo mis mĂ©todos!â
Kise mantuvo su cabeza en alto y apuntĂł a la otra mĂĄquina de DDR. El estudiante de primaria aĂșn estaba inmerso en el juego.
âObservarĂ© sus movimientos, y despuĂ©s los copiarĂ© totalmente!â
âÂĄÂżQuĂ©?!â
Momoi, sorprendida, preguntĂł en alto. Incluso Kuroko y Murasakibara no esperaban eso.
âÂĄÂżPuedes copiar eso?!â
âPor supuesto que puedo. Siempre que vea los movimientos una vez, puedo copiarlos a la perfecciĂłn.â
âPero Ki-chan, no tienes ni el menor sentido del ritmo⊠¿EstĂĄs seguro que puedes copiarlo?â
âRecordarĂ© incluso su sentido del ritmo.â
Tras eso, después de decirles que no le hablaran, Kise se giró de espaldas a ellos y observó sin parpadear al estudiante de primaria. Como resultado, el niño se asustó.
Notando la mirada de Kise, se asustĂł un poco y parĂł de bailar por un rato. Sin embargo, el juego no habĂa terminado todavĂa y Ă©l probablemente no querĂa rendirse en un juego que ya habĂa empezado, asĂ que volviĂł, esperando no ser afectado por la mirada de Kise. AsĂ, el estudiante de primaria continuĂł bailando mientras el estudiante de secundaria lo observaba sin parpadear.
âÂżQuĂ© es estoâŠ?â
Momoi no pudo evitar decir.
âYa que estamos aquĂ, ÂżMomoi-san quiere intentarlo?â
Kuroko apuntĂł al juego y dijo.
âKise-kun probablemente tardarĂĄ un rato hasta que termine de copiarlo.â
â⊠Eso es verdad.â
Y asĂ, Momoi tambiĂ©n se parĂł en la mĂĄquina.
Aunque el sentido del ritmo de Momoi no era malo, al final seguĂa siendo una principiante. Al final del juego, su puntaje era mediocre.
âIncluso jugar solo en la dificultad bĂĄsica puede hacerte sudar.â
Momoi se limpiĂł el sudor de la frente mientras salĂa de la mĂĄquina.
âMukkun, tal vez deberĂas esperar hasta que el nuevo sabor llegue a las tiendas de conveniencia para comprarlo.â
âAh⊠Es verdad.â
Escuchando las palabras de Momoi, Murasakibara estuvo de acuerdo aunque su tono sonaba un poco reacio.
En ese momento, otra voz hablĂł.
âÂĄNo hay necesidad de eso!â
Era Kise.
El niño de la måquina vecina acababa de terminar su juego. Kise se apresuró en saltar en la måquina para estar preparado.
âÂĄAquĂ viene la mejor parte!â
Confiadamente presionĂł el botĂłn de comenzar y seleccionĂł el nivel. Junto con la animada mĂșsica, la secuencia de pasos necesarios era muy difĂcil.
âÂĄÂżDe verdad quieres jugar en dificultad media?!â
Momoi, sorprendida, lo observĂł con asombro.
Sin embargo, eso no era lo mĂĄs impactante. Las piernas de Kise se movĂan con agilidad, siguiendo de forma exacta las instrucciones.
âIncluso copiĂł el ritmo a la perfecciĂłnâŠâ
Hasta Murasakibara estaba sorprendido y continuaba mirando a Kise.
âÂĄEsto es solo el principio!â
Como en respuesta a los gritos de Kise, la mĂșsica se volviĂł mĂĄs rĂĄpida. Sin embargo, los movimientos de Kise siguieron y aumentaron su velocidad.
âSorprendenteâŠâ
Momoi lo mirĂł incluso olvidando parpadear.
Cuando la mĂșsica terminĂł, Kise tambiĂ©n parĂł. Momoi y Murasakibara no pudieron evitar aplaudirle por su valentĂa. Kise incluso consiguiĂł un nuevo record en la mĂĄquina, que cambiĂł la pantalla principal para mostrar su puntaje.
âCon esto, podemos conseguir esa barrita crujiente.â
Kise se apoyĂł en la barandilla de la consola y respirĂł profundamente para recuperar el aliento.
âÂĄMn, definitivamente podemos conseguirlo! ÂĄÂżNo es asĂ, Tetsu-kun?!â
Felizmente, Momoi se girĂł hacia Kuroko, pero no pudo encontrarlo.
âÂżEh? Que extraño.â
Ella mirĂł a su alrededor. Incluso Kise y Murasakibara se unieron para buscar a Kuroko, pero no pudieron encontrarlo.
âMn~ ÂżCuĂĄndo desapareciĂł?â
Perplejo, Murasakibara ladeĂł su cabeza y preguntĂł. Sin embargo, ni siquiera Momoi y Kise lo sabĂan.
âÂĄÂżTetsu-kun?! ÂĄÂżDĂłnde estĂĄs?!â
Momoi estaba lista para dejar el arcade y buscarlo, pero escuchĂł:
âÂżQuĂ© sucede?â
Kuroko apareciĂł de la nada.
âÂĄÂżTetsu-kun?! ÂĄÂĄQuĂ© alivio!! ÂĄCielos, Âża dĂłnde fuiste?!â
Viendo como Momoi estaba a punto de llorar de angustia, Kuroko tĂmidamente se rascĂł su mejilla.
âLo siento, fui a buscar el premio.â
âÂżAh? ÂżPremio?â
Sin saber de qué estaba hablando Kuroko, Momoi preguntó mientras inclinaba su cabeza.
âEsto.â
Kuroko les mostrĂł una bolsa de plĂĄstico transparente llena de bocadillos en su interior. HabĂa barritas crujientes de tomate picante dentro.
âAh, esto, podrĂa serâŠâ
Adivinando lo que Murasakibara estaba a punto de decir, Kuroko asintiĂł.
âSon los bocadillos que ganabas como premio.â
âOh, Âżentonces fuiste a buscar mi premio?â
Escuchando a Kise, Kuroko sacudiĂł su cabeza.
âNo, esto lo ganĂ© yo.â
âÂżQuĂ©?â
Esta vez, todos excepto Kuroko estaban confundidos.
âTambiĂ©n juguĂ© una ronda de DDR.â
âÂĄÂżQuĂ©?!â
Los tres estaban extremadamente impactados. Kuroko no se fijó en ellos y señaló la måquina con la que Kise estaba jugando antes.
âCuando Kise-kun estaba jugando, usĂ© la mĂĄquina de al lado.â
âDe ninguna formaâŠâ
Momoi estaba sin palabras. La mĂĄquina de DDR era muy ruidosa cuando jugabas. Sin importar quĂ© tan absortos estuvieran en las habilidades de Kise, no deberĂan haber ignorado a Kuroko jugando a su lado.
AdemĂĄs, de lo que Momoi mĂĄs se arrepentĂa era no poder ver a Kuroko jugando DDR.
BajĂł sus hombros. ÂĄEhhhhhh, en verdad querĂa ver a Tetsu-kun jugando!
Sin notar el descontento de Momoi, Kuroko le dio los bocadillos a Murasakibara. Y como si de pronto recordara, agregĂł:
âOh, es verdad. Con el puntaje que Kise-kun consiguiĂł el premio final no son bocadillos.â
âÂĄÂżQuĂ©?! ÂĄÂżEs verdad?!â
Escuchando las palabras de Kuroko, Kise se apoyĂł sobre las barandillas.
âEl premio por obtener un puntaje alto en dificultad media son bocadillos, pero si consigues el puntaje mĂĄs alto el premio es algo mĂĄs.â
âE-Entonces, todo este esfuerzoâŠâ
Kise se desplomĂł sobre las barandillas. Sin embargo, despuĂ©s de ganar un premio todavĂa podĂa al menos conseguirlo. Se puso de pie y fue a recoger su premio.
Por otro lado, Murasakibara impacientemente le dio un mordisco a la barrita crujiente.
âOh⊠¥Oh!â
Por primera vez en el dĂa, sus ojos brillaron.
âEsto es muy deliciosoâŠâ
Crunch crunch crunch. Murasakibara se comiĂł la barrita mientras buscaba otra en la bolsa.
âMukkun, tienes que beber algo. O despuĂ©s tu garganta estarĂĄ seca.â
Preocupada, Momoi lo mirĂł.
âEs verdad⊠IrĂ© a buscar una mĂĄquina expendedora.â Murasakibara dijo y se fue.
âMukkun en verdad ignora todo lo demĂĄs una vez que ve un bocadilloâŠâ
Vio a Murasakibara caminar hasta que desapareciĂł en una esquina y soltĂł un suspiro. Momoi finalmente se dio cuenta de un hecho importante.
Justo ahora los cuatro estaban juntos. Como dos se habĂan ido, Âżno quedaban ahora⊠solo ellos dos?!
Su corazĂłn comenzĂł a latir mĂĄs rĂĄpido.
Sin saberlo, estaban en un arcade, aunque los estudiantes de primaria lo considerarĂan un lugar comĂșn.
Exacto. Era una cita. La situaciĂłn ahora mismo podĂa ser vista como una cita.
AdemĂĄs, este arcade que podrĂa ser considerado un lugar de citas, tenĂa un ambiente bastante bueno. El corazĂłn de Momoi estaba animado, pero su mente replicĂł: No es verdad, ni siquiera estĂĄs segura de que te gusta. Escuchando a su corazĂłn y su mente discutir, Momoi de pronto recordĂł la razĂłn de esta situaciĂłn.
Kuroko estaba mirando los otros juegos cuando escuchĂł a Momoi preguntar:
âTetsu-kun, despuĂ©s de jugar, ÂżaĂșn estĂĄs bien?â
âÂżA quĂ© te refieres?â
Kuroko estaba algo confuso y preguntĂł. Momoi abriĂł su boca para aclarar el asunto que tenĂa en mente:
âPorque Tetsu-kun, tuâŠâ
âPara ti como agradecimiento.â
Una botella de plĂĄstico fluorescente apareciĂł repentinamente entre ellos dos.
âGracias por ganar los bocadillos por mĂ. Esta es mi recompensa para Kuro-chin.â
Murasakibara, que acababa de volver de comprar bebidas de una mĂĄquina expendedora, se colocĂł entre los dos.
âGracias.â
Kuroko aceptĂł la bebida.
âÂżHuh? ÂżMomo-chin tambiĂ©n querĂa una?â
Murasakibara preguntĂł inocentemente, sin saber que habĂa interrumpido el momento de Momoi y Kuroko juntos.
âNo, no es nada.â
Habiendo sido interrumpida, Momoi no tuvo el coraje para continuar y solo se rio para esquivarlo. De cualquier manera, algo nuevo vino a su mente.
âMukkun, la botella que acabas de comprar tiene un color muy extrañoâŠâ
âÂżDe verdad? Me gusta esta marca.â
Murasakibara respondiĂł lentamente mientras elevaba la botella en su mano. Era del mismo color que la que le habĂa dado a Kuroko. La botella fluorescente estaba etiquetada como âSummer Colour Lemon Sunshine Fizzy Drinkâ. Y aunque tenĂa sabor a limĂłn, era de color rojo fluorescente. (Bebida Gaseosa Sol de LimĂłn con Color Verano, wtf)
âEn verdad no puedo imaginarme a quĂ© sabeâŠâ
Momoi hizo un puchero mientras miraba la botella de bebida. A decir verdad, parecĂa ser poco saludable.
Tetsu-kun, Âżde verdad esto es bebestible? Momoi comenzĂł a preocuparse. MirĂł a Kuroko, que estaba en medio de tomar un gran sorbo. Momoi observĂł la botella con miedo.
âÂżT-Tetsu-kun? ÂżAĂșn estĂĄs bien?â
Con lo dĂ©bil que era Tetsu-kun, ÂżquĂ© podrĂa pasarle? Momoi preguntĂł preocupada mientras se imaginaba el peor escenario. Kuroko asintiĂł y dijo:
âEn realidad, es bastante sabrosa.â
âÂĄÂżAh!?â
Fue una sorpresa. Sin embargo, lo que dijo despuĂ©s fue aĂșn mĂĄs sorprendente para Momoi:
âAquĂ, Âżquieres probarla?â
âÂżAh?â
Kuroko le extendiĂł la botella de la que acababa de beber.
âYa he tomado un poco. Pero si no te importaâŠâ
Momoi, impactada, abriĂł sus ojos y moviĂł su mirada desde Kuroko hasta la botella.
PodrĂa ser⊠Sus mejillas se sonrojaron.
⊠¥¿Un beso indirecto?!
A pesar de que estaba internamente conmocionada, preguntĂĄndose sin parar âÂżQuĂ© debo hacer quĂ© debo hacer quĂ© debo hacer?â, en la superficie Momoi extendiĂł su mano tranquilamente aceptando la botella y dijo una palabra de agradecimiento.
Kuroko colocĂł la botella en la mano de Momoi.
DeberĂa beberla deberĂa beberla porque si no la bebo, Âżno me sentirĂa culpable? Como si estuviera justificando sus acciones con alguien mĂĄs, Momoi levantĂł la botella hacia sus labios.
Sin embargo, en ese momento.
âOh, luce delicioso.â
Aomine, que acababa de terminar de fotocopiar, tomĂł repentinamente la botella de la cual Momoi iba a beber y tragĂł hasta el fondo.
Con la botella siendo inesperadamente alejada de sus manos, Momoi no tuvo tiempo de reaccionar y solo pudo congelarse.
âAomine-kun, eso era mĂo.â
âÂżQuĂ©? Ah, era de Tetsu. Me la tomĂ©. Que sabor mĂĄs raro.â
Mirando a Kuroko sorprendido, Aomine le pasĂł la botella vacĂa para enseñarle.
No habĂa quedado ni siquiera una gota.
Despreocupadamente, Aomine se rascĂł la cabeza.
âVi que Satsuki la estaba sosteniendo, asĂ que pensĂ© que era suya⊠¿Mn? ÂżSatsuki?â
Finalmente mirĂł la expresiĂłn de Momoi, y vio que algo estaba mal.
Momoi inflĂł sus mejillas y mirĂł a Aomine con los ojos llorosos. Cuando sus miradas se conectaron, Momoi finalmente estallĂł con impaciencia.
âÂĄEstĂșpido Aomine! ÂĄIdiota simplĂłn de puro musculo sin cerebro!â
âÂżAh? ÂĄÂżSimplĂłn?!â
âÂĄHmph, no me voy a preocupar de ti!â
Aomine estaba confuso debido a la repentina explosiĂłn de rabia de Momoi.
âÂżQ-QuĂ© es esto? ÂżEstabas tan sedienta? ÂżQuieres que te compre una botella?â
âÂĄHmph, no me importa!â
Después de eso, Momoi se giró y se alejó.
âÂĄH-Hey, no te vayas! ÂĄÂżSatsuki?!â
Aomine se apresurĂł en llamarla, pero Momoi no se volteĂł, caminando hasta una esquina para desaparecer.
âIncluso si era un poco, realmente estaba emocionada.â
Momoi llegĂł furiosa hasta la mĂĄquina expendedora del pasillo. No habĂa nadie alrededor, y mĂĄs adelante solo habĂa una escalera.
Compró una botella de té helado de la måquina expendedora. Enojada, se bebió la mitad de la botella de un sorbo.
âÂĄAomine-kun realmente no lo entiende!â
âÂżQuĂ©? ÂżDiscutiendo con tu novio?â
Una voz preguntĂł desde su espalda. Momoi se girĂł.
HabĂan dos chicos que parecĂan estudiantes de instituto. Sus pantalones colgaban sueltos en sus cinturas y sus camisas estaban desabotonadas. Uno de ellos, el que tenĂa cabello largo, se acercĂł a Momoi mientras se reĂa, dĂĄndole un mal presentimiento.
âDespuĂ©s de discutir con tu novio, Âżviniste para desahogar tu ira y tomar algo? Para lastimar a una chica linda como tĂș, ese novio tuyo realmente es estĂșpido.â
â⊠¿Necesitan algo?â
Momoi los observĂł cautelosamente. Su enojo previo hacia Aomine se habĂa ido, tenĂa prioridad saber cĂłmo lidiar con la situaciĂłn actual. Las experiencias previas de Momoi le decĂan que este tipo de personas que simplemente venĂan a hablar contigo generalmente no eran buenas personas.
El chico al lado del de cabello largo, que tenĂa un piercing en su nariz, casualmente fue al otro lado del pasillo, quedando Momoi incapaz de volver a la sala anterior o subir las escaleras.
âDeberĂas dejar que te consolĂĄramos. ÂżQuieres ir al karaoke? Por supuesto, nosotros invitamos.â
El chico de cabello largo agarrĂł el brazo de Momoi.
ÂĄNo vayas y simplemente me toques!
Momoi estaba llena de ira. Sin embargo, si hiciera algo irracional debido a la ira, ellos solo se burlarĂan de ella. Momoi rĂĄpidamente empujĂł la mano del chico de cabello largo y dijo frĂamente:
âPor favor, detente. Hay alguien que me estĂĄ esperando. Me voy.â
âHey, hey, no digas eso. Viendo tu uniforme, Âżeres de la Secundaria Teikou? Eres muy linda~â
El chico con un piercing en su nariz levantĂł su mano para rodear a Momoi, como abrazĂĄndola.
Momoi intentĂł esquivarlo dando un paso hacia atrĂĄs, pero fue detenida por la mĂĄquina expendedora y no pudo escapar.
ÂĄNo!
Su cuerpo retrocediĂł.
Sin embargo, el brazo del chico no tocĂł el hombro de Momoi.
âMomoi-san⊠Probablemente no los conoce, Âżverdad?â
La mano del chico con el piercing fue sujetada por alguien.
âÂĄB-Bastardo, ÂżquiĂ©n eres?!â
El chico del piercing se girĂł, y detrĂĄs de Ă©l estabaâŠ
âÂĄTetsu-kun!â
Lo llamĂł Momoi con alivio.
El momento en el que Kuroko se habĂa puesto detrĂĄs del chico del piercing era incierto. Kuroko dejĂł ir su mano.
âBastardo, cuando llegasteâŠâ
El chico del piercing frotĂł su brazo mientras le daba una mirada extraña a Kuroko. Esto no era inesperado, ya que en ningĂșn momento habĂa notado que habĂa alguien a sus espaldas.
Y al momento siguiente.
âÂĄAh!â
El chico de cabello largo soltĂł un grito estupefacto mientras caĂa al suelo.
Una vez que estuvo en el suelo, el rostro impaciente de Aomine se revelĂł.
âÂżQuĂ© estabas haciendo, Satsuki?â
âÂĄAomine-kun!â
Momoi, sorprendida, gritĂł su nombre.
âSi querĂas tomar jugo, dije que te comprarĂa algo.â
âÂĄBastardo, ÂżquĂ© crees que estĂĄs haciendo?!â
El chico de cabello largo repentinamente se levantĂł y fulminĂł con la mirada a Aomine.
âÂżQuĂ© estoy haciendoâŠ? Pateando detrĂĄs de tus rodillas.â
âÂĄAĂșn te atreves a mencionarlo, bastardo! ÂĄÂżQuieres morir?!â
âPor supuesto que no. Estaba buscĂĄndola, pero estĂĄn en mi camino, asĂ que los tuve que mover un poco.â
âÂĄÂżQuĂ© dijiste, mocoso?!â
El chico de cabello largo agarrĂł el cuello de la camisa de Aomine. Esto probablemente despertĂł al chico del piercing para que extendiera una mano hacia Kuroko.
âÂĄSe atreven a ser valientes, mocosos de secundaria!â
Kuroko dio un paso atrĂĄs, haciendo que el chico del piercing le siguiera y diera un paso adelante.
âÂżHn?â
El chico del piercing de pronto se dio cuenta de que por algĂșn motivo no podĂa avanzar. AdemĂĄs, su frente se sentĂa un poco rara. ÂżQuĂ© era eso? Se enderezĂł para mirar hacia arriba, pero sin importar cuanta fuerza usaba, su cabeza no se movĂa. Entonces, se dio cuenta de que alguien estaba presionando su cabeza hacia abajo.
âÂżQuĂ© estĂĄn haciendo ustedes tres? ÂżQuiĂ©n es Ă©l? ÂżAlguien conocido?â
Palabras arrastradas se escucharon por encima de la cabeza del chico del piercing.
âÂĄÂżT-T-TĂș?!â
Desde atrĂĄs, el chico del cabello largo se sorprendiĂł mĂĄs allĂĄ de las palabras. Esto no era de asombrar. Aquel que estaba sujetando la cabeza del chico del piercing, como si estuviera sujetando un balĂłn, era un gigante que media mĂĄs de 2 metros de alto, que era Murasakibara.
âÂĄHey, bastardo, dĂ©jame ir!â
El chico del piercing sujetĂł la mano de Murasakibara para liberar su cabeza, pero Murasakibara no cediĂł en lo mĂĄs mĂnimo. AdemĂĄs, desde el punto de vista del chico del piercing, no podĂa ver a Murasakibara, causĂĄndole pĂĄnico.
âÂĄP-Por favor, dĂ©jame ir!â
âAhhh, no quiero~â
Murasakibara dijo mientras bostezaba.
âÂżPor quĂ© no aplastas su cabeza, Murasakibara?â
Aomine mirĂł a Murasakibara desde el rabillo de su ojo, mientras sonreĂa maliciosamente como un demonio.
Esa amenaza en realidad no tenĂa fundamentos, pero el chico de cabello largo que sujetaba el cuello de la camisa de Aomine no pudo evitar soltarlo.
âMnnnn⊠Entonces, te escucharĂ© y lo aplastarĂ©.â
Murasakibara mirĂł de soslayo al chico del piercing. Su tono era infantil, haciendo impreciso saber si estaba siendo serio o en realidad era una broma.
âÂĄN-No!â
El chico del piercing suplicĂł. El chico de cabello largo, esperando poder ayudar al chico del piercing, fue a sujetar su mano. En ese momento-
â⊠O no importa~â
Murasakibara de pronto soltĂł su mano, liberando al chico del piercing y haciendo que perdiera el equilibrio al ser repentinamente jalado por el chico de cabello largo, causando que ambos cayeran.
âOwâŠâ
âHey, vamos.â
âÂĄM-MaldiciĂłn, recordaremos esto!â
Los dos estudiantes de instituto rĂĄpidamente se levantaron, lanzĂĄndoles un par de palabras antes de escapar con prisa.
âÂżQuĂ© pasa con ellos?â
Murasakibara rascĂł su cabeza, sin entender aĂșn quĂ© habĂa pasado.
Momoi soltĂł un suspiro profundo, como dejando salir toda la tensiĂłn de antes.
â⊠QuĂ© alivioâŠâ
âÂżQuĂ© alivio? ÂżQuĂ© estabas haciendo?â
Aomine golpeĂł impacientemente la frente de Momoi.
âP-Pero yo-â
Momoi estaba a punto de replicar, pero a mitad de camino se detuvo y en su lugar dijo âLo sientoâ.
Incluso cuando habĂa planeado encontrar una oportunidad para escapar y gritar por ayuda, si Kuroko y los demĂĄs no hubieran llegado no habrĂa sido fĂĄcil zafarse. AdemĂĄs, se habĂan preocupado por ella y la habĂan buscado, lo que la hizo feliz. Esto era especialmente hacia Kuroko, quien fue el primero en ayudarla.
âGracias por ayudarme.â
âEs bueno que no te hayas lastimado.â
Kuroko contestĂł con una sonrisa.
âNo vinimos a ayudarte. Este tipo solo vino aquĂ por su cuenta.â
Después de que Aomine terminara de hablar, se giró para irse.
âMukkun, gracias a ti tambiĂ©n.â
Escuchando las palabras de Momoi, Murasakibara sonriĂł tranquilamente.
âÂżNn? ÂżPor quĂ© me estĂĄs agradeciendo?â
Cuando volvieron al arcade, Midorima y Kise ya estaban esperĂĄndolos. Kise le estaba enseñando a Midorima un conjunto de fotos de una cabina fotogrĂĄfica. Era incierto cuando las habĂa tomado.
Kise le dio una sonrisa de lado a la sorprendida Momoi y dijo:
âCuando fui a recoger el premio del DDR, me detuvieron un grupo de chicas que me habĂan visto en una revista. DespuĂ©s de eso, me preguntaron si me podĂa tomar una foto con ellas. No lo pensĂ© mucho y acepte, pero se me fue de las manos y tomamos un montĂłn. Le estaba mostrando las fotos reciĂ©n tomadas a Midorimacchi.â
âEs un desperdicio, no puedes ver claramente quiĂ©n es quiĂ©n.â
Midorima dio su opiniĂłn francamente.
âA las chicas les gusta decorar las fotos con distintos tipos de pegatinas, Âżno es asĂ, Momocchi?â
âMn, porque es mĂĄs lindo asĂ.â
Momoi miró cada una de las fotos detenidamente. Después de unas pocas fotos, de pronto se detuvo.
âKi-chan, este fondo es bastante raro. En realidad tienen un aro de basketball de fondo.â
âÂżAh? Oh, esa foto. SĂ, es rara. Usualmente tienen algunos paisajes de fondo⊠Ah, es verdad. Ya que es una rara ocasiĂłn, Âżpor quĂ© no nos tomamos una foto juntos?â
âÂĄÂżAh!?â
âÂżQuĂ©?â
âSehâŠâ (sarcĂĄstico)
âÂżQuĂ© estĂĄs planeando?â
âKise-kun, esa es una buena idea.â
Todos tuvieron reacciones distintas ante la propuesta.
âRaramente podemos pasar el rato asĂ. AdemĂĄs, alguno de nosotros podrĂa nunca haberse tomado una foto en una cabina fotogrĂĄfica antes.â
âNunca me he tomado una.â
Kuroko admitiĂł honestamente.
âÂżDe verdad? ÂĄEntonces vamos!â
Momoi estaba repentinamente interesada.
Pensando acerca de ello, las oportunidades de tomarse una foto con Kuroko eran bajas. Una oportunidad como esa no debĂa ser desperdiciada aunque fuera una foto con todos.
âNo necesito una.â
âÂżA quĂ© te refieres con eso? Es solo una vez. Si Momocchi no estuviera aquĂ, entonces nosotros como hombres no podrĂamos experimentar lo que es tomar una foto en una cabina fotogrĂĄfica.â
La persuasiĂłn de Kise no paraba, pero Aomine aĂșn sentĂa que era problemĂĄtico y se negaba a estar de acuerdo. Por lo tanto, Momoi usĂł su tĂ©cnica asesina.
âAomine-kun, Âżacaso no acabas de pedir mis apuntes para una copia? ConsidĂ©ralo como una compensaciĂłn.â
âÂĄÂżQuĂ©?! Si lo dices asĂ⊠¥Ah, lo tengo! ÂĄSolo tomĂ©mosla!â
La técnica asesina fue muy efectiva, y Aomine se rindió.
âSi ese es el caso, entonces yo tampoco puedo negarme.â
Midorima se comportĂł indiferentemente mientras se escondĂa detrĂĄs de su flequillo.
âEhhhh, Âżtodos van a tomĂĄrsela? Entonces tambiĂ©n me unirĂ©âŠâ
Finalmente, Murasakibara también se unió, y con eso todos fueron a la cabina fotogråfica.
Al ser un grupo de personas altas tuvieron que apretarse y agacharse dentro del pequeño cubĂculo al entrar en la mĂĄquina, a pesar de que esta era de Ășltimo modelo.
âTan lleno⊠¿CĂłmo soportan las chicas estar en un lugar tan estrecho?â
Aomine, inerte, se sentĂł en el escalĂłn del fondo.
âYa veo, los fondos se proyectan en la pantalla.â
Midorima miró a su alrededor con interés.
ââŠâŠâ
Murasakibara no estaba interesado, pero silenciosamente comiĂł sus bocadillos.
âÂĄMuy bien, estĂĄ listo! Voy a tomarla ahora~â
Momoi, que habĂa estado ocupada manejando la mĂĄquina, les dijo que se prepararan.
âDe acuerdo, todos sonrĂan~â
Después de que las instrucciones en audio de la måquina terminaran, se escuchó el click del obturador. La pantalla en frente de ellos mostró la foto que acababa de tomarse.
âÂĄÂżCĂłmo puedes tomar una foto asĂ?!â
GritĂł Kise, que se adelantĂł para inspeccionar la foto.
âÂĄAominecchi, Âżpor quĂ© tu cabeza estĂĄ inclinada fuera de la cĂĄmara?!â
âPorque asĂ es mĂĄs interesante.â
Aomine respondiĂł con un rostro serio. Momoi se girĂł hacia Midorima que estaba en el fondo.
âÂĄMidorin, tĂș tambiĂ©n, sonrĂe cuando tomemos la foto!â
âEsta es la Ășnica expresiĂłn que uso cuando me tomo fotografĂas.â
âEsa expresiĂłn es para fotos de pasaporte. TambiĂ©n tĂș, Mukkun, Âżpor quĂ© te estĂĄs cubriendo la cara con la bolsa de bocadillos?â
âMnnnnnn, porque quiero tomarme una foto con los bocadillos.â
âEntonces solo levanta la bolsa hasta tu pecho.â
âÂĄMuy bien, vamos a tomar otra!â
Momoi manejĂł la mĂĄquina otra vez para tomar otra fotografĂa.
âDe acuerdo, sonrĂan~â
Después de eso, el obturador sonó.
â⊠Mm, esta no estĂĄ mal.â
Mirando la fotografĂa, Kise buscĂł la opiniĂłn de Momoi.
HabĂan dos diferencias entre la primera y la segunda fotografĂa. En primer lugar, Aomine, aunque forzado, estaba mirando hacia la cĂĄmara. En segundo, Murasakibara habĂa alejado la bolsa de bocadillos de su cara.
Momoi observĂł la foto:
âMn⊠EstĂĄ bien. Esta foto no estĂĄ mal.â
Dio una sonrisa de lado y estirĂł su mano para presionar el botĂłn de confirmaciĂłn.
âEspera.â
Midorima la detuvo.
ÂżQuĂ© pasa, Midorimacchi? ÂżQuieres otra toma?â
Midorima apuntĂł la fotografĂa y dijo:
âÂżNo estamos olvidando una cosa muy importante?â
âÂżUna cosa muy importante?â
Momoi y Kise miraron otra vez la fotografĂa.
En el frente estaban Momoi y Kise con sonrisas brillantes, y en el fondo Midorima, Aomine y Murasakibara.
âMidorimacchi, Âżquieres que posemos juntos?â
âÂĄNo! ÂżAĂșn no te das cuenta? Kuroko no estĂĄ en la foto.â
âÂĄÂĄAh!!â
Kise y Momoi gritaron mientras miraban la fotografĂa.
âÂĄÂżKurokocchi!?â
Kise se apresurĂł en abrir la cortina del cubĂculo, pero no habĂa nadie afuera.âEstoy aquĂ.â
âÂĄÂżAh?!â
La voz vino desde atrĂĄs de Murasakibara.
âÂżEh?â
Murasakibara se moviĂł un poco, haciendo que Kuroko apareciera a sus espaldas.
âÂĄKurokocchi! ÂĄÂżCĂłmo terminaste ahĂ?â
âFue Murasakibara-kun el que se colocĂł en frente de mi.â
âÂżMm? Ah, Âżes asĂ?â
Murasakibara respondiĂł sin ni un indicio de culpa
âEs verdad. Si miras con cuidado, creo que puedes ver un poco del hombro de Tetsu.â
Aomine observĂł la pantalla con los ojos entrecerrados mientras buscaba rastros de Kuroko.
âÂĄTetsu-kun, ven aquĂ! ÂĄAl frente!â
Momoi llamĂł a Kuroko al frente entre ella y Kise. Hizo que pareciera como si no le importara dejar que estuviera a su lado.
âÂĄSĂ! ÂĄEn el frente es mĂĄs visible!â
Escuchando a Kise interviniendo para ayudar, Momoi internamente gritĂł âÂĄbuen trabajo!â.
âAh, estĂĄ bien. SostĂ©n esto aquĂ. ÂĄTe harĂĄ mĂĄs llamativo! Es el premio que ganĂ©.â
Dicho eso, Kise sacĂł una alcancĂa de maneki-neko de su bolso. (maneki-neko, esos gatos de la suerte que suelen ocupar en las tiendas)
ÂĄTetsu-kun sosteniendo un maneki-neko, buen trabajo, Ki-chan! GritĂł Momoi internamente otra vez.
Y asĂ, felizmente manejĂł la mĂĄquina otra vez.
âBien, vamos a tomarla ahora~ ÂżEstĂĄn listos, chicos?â
âÂĄÂĄEspera!!â
Midorima la detuvo otra vez.
ObservĂł a Kuroko seriamente y dijo:
âKuroko⊠¥¿QuĂ© es eso que estĂĄs sosteniendo?!â
âÂżTarou-neko?â (Googleen ç«ćȘć€Șé)
âÂĄÂżTarou-neko!?â
âEs el nombre que le acabo de dar. Es un maneki-neko.â
Kuroko continuĂł: ÂżQuieres verlo? Y estirĂł sus manos para pasĂĄrselo a Midorima.
Midorima aceptĂł a Tarou-neko el maneki-neko, y lo mirĂł fijamente de arriba abajo. Cuando el maneki-neko estaba por comenzar a arder en las llamas de su intensa mirada, finalmente dijo:
âÂĄÂĄKuroko, dame esto!!â
âÂżAh? Claro.â
âÂĄÂżQuĂ©?!â
Kise y Momoi no pudieron evitar saltar.
âMidorin, ÂżquĂ© pasa? ÂżEstĂĄs coleccionando productos de gatitos?â
âÂĄPrimero, ese gato es mio! ÂĄSegundo, los gatitos definitivamente no te quedan, Midorimacchi!â
âNo seas grosero tan casualmente, Kise.â
Midorima fulminĂł con la mirada a Kise.
âNo tengo el pasatiempo de coleccionar productos de gatitos. Sin embargo, este maneki-neko es especial.â
âQuizĂĄs, Âżes este tu lucky Ătem de hoy?â
Escuchando la pregunta de Kuroko, Midorima asintiĂł: âSĂ.â.
âEn el anuncio del horĂłscopo de esta mañana dijeron que el lucky Ătem de los CĂĄncer es un maneki-neko. BusquĂ© en toda mi casa pero no pude encontrar un maneki-neko, asĂ que no traje mi lucky Ătem hoy.â
âEs verdad, las manos de Midorimacchi estaban vacĂas hoy.â
Kise colocĂł su Ăndice bajo su mentĂłn mientras rememoraba.
âTetsu-kun es realmente asombroso al darse cuenta de que Midorin no traĂa su lucky Ătem hoy.â
Momoi estaba muy impresionada, pero Kuroko simplemente respondiĂł:
âEs porque mi pasatiempo es observar a la gente.â
Como era un lucky Ătem, no habĂa otra opciĂłn. Kise le dio el Tarou-neko a Midorima, quien despuĂ©s de recibir su lucky Ătem se revitalizĂł como un pato en el agua.
âEsperaba comprarlo en una tienda de antigĂŒedades de camino a casa hoy⊠¥¥Nunca pensĂ© que podrĂa encontrarlo en un lugar como este!!â
âÂżNo es bueno, Midorin?â
âÂĄMuy bien, muy bien, vamos a tomar rĂĄpidamente la foto para recordarlo!â
Kise manejĂł la mĂĄquina impacientemente.
DespuĂ©s del click del obturador, la pantalla mostrĂł la vista previa de la fotografĂa.
No estaba claro si Midorima estaba siendo tĂmido o no, pero solo mostro un lado de su cara. Sin embargo, en opiniĂłn de Momoi, la expresiĂłn en su rostro definitivamente era de felicidad.
Momoi y Kuroko fueron juntos a casa mientras miraban la fotografĂa que acababan de tomar.
Se habĂan separado de los otros cuatro en el arcade, donde se fueron por su propio camino.
Aomine fue el que lo mencionĂł primero: âComo ya terminĂ© de hacer las copias, me voy.â. Midorima agregĂł: âTambiĂ©n quiero ir a casa a repasar.â. Murasakibara dijo: âEntonces estĂĄ bien, bye bye~â y se fue. Solo Kise dijo: âHay otra chica que dijo que querĂa sacarse una foto conmigoâŠâ y permaneciĂł en el arcade. Y asĂ, todos se fueron por su cuenta a casa.
Para Momoi, el tan esperado tiempo a solas finalmente habĂa llegado.
Sin embargo, la mayorĂa de la gente usualmente no sabrĂa de quĂ© hablar cuando un momento como este llegaba. Momoi no era la excepciĂłn.
SentĂa que debĂa comenzar una conversaciĂłn con un tema sin importancia, pero no podĂa pensar en uno.
Mientras ella agotaba su ingenio, la casa de Kuroko estaba cada vez mĂĄs cerca. Si esto continuaba, los dos habrĂan recorrido todo el camino a casa en completo silencio.
Era muy raro poder caminar a casa con Ă©l. SerĂa un desperdicio terminar el trayecto con una despedida casual.
Dicho eso, ¿por qué Akashi-kun quiso que volviera a casa junto a Tetsu-kun?
Momoi no entendĂa el problema mĂĄs simple que tenĂa entre manos.
Cuando Murasakibara le entregĂł el mensaje, debido a que estaba demasiado sorprendida, no pudo pensar sobre ello cuidadosamente. Incluso si Akashi habĂa visto a travĂ©s de ella, no harĂa arreglos por su bien a propĂłsito para que fuera a casa con Kuroko.
AdemĂĄs, Âżpor quĂ© puso Ă©nfasis al final en: âNo dejes que Kuroko se desvĂeâ?
Momoi buscó en su cerebro mientras caminaban. Después de un rato, se detuvo repentinamente.
MirĂł a su derecha, despuĂ©s a su izquierda, entonces a su derecha otra vez. No habĂa error.
â⊠¥Tetsu-kun estĂĄ perdido!â
No se percatĂł en lo absoluto cuando fue que se quedĂł sola. Como se esperaba de Tetsu-kun⊠Momoi pensĂł mientras volvĂa por donde habĂa venido.
No podĂa entender los pensamientos de Akashi. Sin embargo, ya que le habĂa pedido ir a casa con Kuroko, debĂa tener algo en mente. Es por eso que, solo por hoy, no permitirĂa que Kuroko se perdiera.
ÂżA dĂłnde fue? Momoi corrĂa mientras pensaba en los lugares en los que Kuroko podrĂa estar. De pronto, vino a su mente.
El lugar al que Tetsu-kun irĂa solo podĂa ser ese.
Momoi corriĂł a su destino sin vacilar.
LlegĂł al parque, no muy lejos desde donde se habĂa dado cuenta de que Kuroko estaba perdido. Era un lugar amplio con un montĂłn de aparatos de gimnasia y ĂĄreas de descanso.
El sol comenzaba a ponerse. Momoi corrió por un rato buscando cualquier señal de Kuroko, sin dejar ir ni la mås leve pista. Finalmente, lo encontró.
âÂĄTetsu-kun!â
âÂżEh? ÂżMomoi-san?â
Escuchando su nombre siendo llamado, Kuroko se girĂł y mirĂł sorprendido como Momoi se acercaba corriendo.
âEn realidad pudiste encontrar este lugar.â
No estaba claro si se sentĂa culpable por desaparecer repentinamente, pero Kuroko rascĂł tĂmidamente su mejilla.
âÂĄPor supuesto! Este parque tiene una cancha de basketball.â
Momoi corriĂł hasta el frente de Kuroko y tomĂł respiraciones profundas.
Cuando se estaba preguntando a donde podrĂa haber ido Kuroko, el primer lugar en el que pensĂł fue alguno relacionado con el basketball. Siguiendo su hilo de pensamientos, solo podĂa ser este parque que tenĂa una cancha de basketball.
âCielos, me diste un susto cuando desapareciste de pronto.â
Escuchando el tono lleno de reproches de Momoi, Kuroko obedientemente se inclinĂł para disculparse: âLo siento.â.
âPensĂ© que si te decĂa que querĂa venir aquĂ, definitivamente te opondrĂas.â
âSi me dices el motivo entonces no tengo razones para oponerme.â
Aunque ya podĂa adivinar la razĂłn de Kuroko para querer ir a la cancha, Momoi continuĂł y preguntĂł.
âEs porqueâŠâ
Kuroko bajĂł su mirada, como si no estuviera seguro de decirlo o no. Luego, se girĂł ligeramente para mirar la cancha de basketball a unos diez metros de distancia.
Se volteĂł hacia Momoi y la observĂł como queriendo obtener su aprobaciĂłn.
âQuiero jugar basketball un ratoâŠâ
âÂĄNo!â
Fue inmediatamente rechazado.
âSin importar que, Âżno puedo?â
âÂĄNo puedes!â
Momoi colocĂł sus manos en sus labios y rechazĂł su peticiĂłn una vez mĂĄs.
âTetsu-kun, ya sabes muy bien por quĂ© Akashi-kun querĂa que solo observaras desde el banquillo hoy.â
Los hombros de Kuroko tuvieron un pequeño temblor ante las palabras de Momoi. En ese momento-
Clink.
Todos los niños ya se habĂan ido a casa, y solo Momoi y Kuroko debĂan estar en el parque, pero se escuchĂł un extraño sonido de un golpe con un objeto de metal.
En reflejo, ambos se voltearon en la direcciĂłn del sonido, que vino desde la cancha de basketball detrĂĄs de Kuroko.
El sonido anterior podrĂa haber sido algo chocando contra la valla de metal que rodeaba la cancha de basketball. Momoi supuso, mientras una voz familiar venĂa desde la cancha.
âYa dije que solo Ăbamos a tomarla prestada para jugar.â
La voz vino desde el centro de la cancha de basketball.
De alguna manera la voz le dio una mala impresiĂłn, y la forma en la que habĂa hablado no sonaba agradable.
Mientras Momoi vacilaba, Kuroko ya habĂa dado muchos pasos en direcciĂłn a la cancha.
âÂĄÂżEh?! ÂĄÂżTetsu-kun!?â
Momoi lo siguiĂł apresuradamente.
Cuando los dos se acercaron, vieron que habĂa un grupo de cinco estudiantes de instituto bromeando. AdemĂĄs, dos de ellos parecĂan familiares.
Eran el chico de cabello largo y el chico del piercing del arcade.
No obstante, no eran los Ășnicos familiares. El estudiante de secundaria delgado que estaba apoyado contra la valla de metal, rodeado por ellos, tambiĂ©n era alguien familiar.
âEse niñoâŠâ
Momoi jadeĂł. VolviĂł a pensarlo y entonces estaba segura. Ese niño era un estudiante de primer año del club de basketball de la Secundaria Teikou. Como era de la segunda cuerda Momoi no le hablaba mucho, pero todavĂa podĂa recordarlo.
El niño miró con timidez al grupo de estudiantes de instituto y suplicó desesperadamente:
âUm, p-por favor devuĂ©lvanme el balĂłn. Es muy importante para mĂâŠâ
El estudiante de primer año extendiĂł la mano para quitarle el balĂłn al chico de cabello largo, pero el chico repentinamente levantĂł el balĂłn por encima de su cabeza. El pequeño primer año no tenĂa forma de alcanzarlo.
Los estudiantes de instituto rieron.
âEs por eso que dijimos que cuando nos cansemos de jugar te lo vamos a devolver. ÂĄSomos profesionales en el basketball y no hemos jugado por un rato, asĂ que queremos un par de rondas ahora! ÂżEntiendes?â
ÂĄEn otras palabras, definitivamente no iban a jugar basketball!
Momoi observĂł al chico de cabello largo que estaba presumiendo mientras giraba el balĂłn en la punta de su dedo. Aunque quisiera ir a la cancha y gritarles, habĂa cinco de ellos. Contra un enemigo mĂĄs fuerte, saltar precipitadamente podrĂa ser peligroso.
âPor favor, detente. Ese balĂłn es suyo.â
SĂ, eso es, eso es lo que dirĂa⊠Espera, ÂĄÂżeh?! Momoi confundida volviĂł a mirar.
No era claro cuĂĄndo, pero Kuroko ya estaba de pie en medio de la cancha.
âSi quieren jugar basketball, entonces deberĂan tener su propio balĂłn. Por favor devuĂ©lvanle el balĂłn.â
âÂĄÂżT-Tetsu-kun!?â
DespuĂ©s de gritar su nombre, Momoi tardĂamente cubriĂł su boca, pero ya era demasiado tarde.
â⊠¥Ustedes dos son los de antes!â
El chico de cabello largo y el chico del piercing los reconocieron.
El chico con el piercing en la nariz escupiĂł furiosamente su goma de mascar. Momoi notĂł el cambio en la expresiĂłn de Kuroko cuando vio eso. ParecĂa que el chico con el piercing en la nariz le estaba echando combustible al fuego.
âEste es un lugar para jugar basketball. Por favor tira tu chicle a la basura.â
Al escuchar a Kuroko decir esas palabras tan inexpresivamente, los estudiantes de instituto se echaron a reĂr.
âHey, Âżescuchaste eso? ÂĄNos pidiĂł que tiraramos el chicle a la basura! ÂĄQuĂ© gracioso!â
âSi no le gusta, ÂżPor quĂ© no lo recoge Ă©l mismo? ÂżHn?â
âÂżAcaso tambiĂ©n juegas basketball? ÂżY te enfureciste porque la cancha es un lugar que no puede ser deshonrado? ÂĄMe estĂĄ matando!â
âÂĄÂżDe quĂ© se rĂen?!â
Con un chasquido, Momoi también entró en la cancha. Escuchåndoles decir esas cosas, su anterior preocupación sobre el peligro fue puesta de lado.
âÂĄSi te gusta jugar basketball entonces obviamente cuidarĂĄs la cancha!â
Ante el enojo de Momoi, los estudiantes comenzaron a lanzar silbidos.
âOh, en verdad eres una lindura, no pareces para nada de secundaria.â
âEscuchĂ© que todas las chicas de la Secundaria Teikou eran guapas, parece que es verdad.â
âUstedes dos en realidad dejaron a esta belleza y se escaparon, Âżson idiotas?â
Los estudiantes de instituto ignoraron completamente a Momoi, bromeando en su lugar con el chico de cabello largo y el del piercing en la nariz.
Al verles actuar tan casualmente, Momoi, que estaba empezando a calmarse, sintiĂł una pizca de miedo.
âÂĄHey, Âżescucharon?! ÂĄDevuĂ©lvanle el balĂłn!â
Momoi gritĂł para deshacerse del miedo persistente, pero los cinco mantuvieron su compostura casual. Entre ellos cinco, uno de los chicos que tenĂa su cabello teñido castaño le dijo riendo:
âÂżY quĂ© te parece esto? Vamos a competir en un juego de tu querido basketball. Si ganan, le devolvemos su balĂłn y nos vamos. Pero si nosotros ganamos, tĂș y el balĂłn son nuestros. ÂżDe acuerdo?â
Cuando el chico castaño dijo âtĂșâ, apuntĂł hacia Momoi.
âÂĄÂżQ-QuĂ©?!â
Momoi se enfureciĂł de vergĂŒenza y rabia.
Sin importar quĂ©, esos cinco aĂșn eran jugadores experimentados. En su lado, solo tenĂan a un principiante de basketball, un jugador con habilidades demasiado Ășnicas y una manager comĂșn. Incluso sin saber esta informaciĂłn interna, era obvio quien ganarĂa y quien perderĂa.
Sus oponentes habĂan establecido deliberadamente un terreno de juego injusto. AdemĂĄs, incluso la usaron de premio.
Momoi quiso replicar, pero estaba demasiada enojada para hablar. En ese momento, Kuroko dijo:
âLo entiendo. Tengamos un partido.â
âÂĄÂżTetsu-kun!?â
La declaraciĂłn inesperada de Kuroko hizo a Momoi pensar que le habĂa escuchado mal.
Deteniendo a Momoi, que querĂa hablar, Kuroko continuĂł:
âSin embargo, si ganamos, deben disculparse con Momoi-san.â
Kuroko dijo claramente. Viéndole de esta forma, Momoi lo miró fijamente con los ojos abiertos, olvidando respirar. No obstante, justo ahora no era el momento de verle rodeado de flores extravagantes.
Siguiendo a Kuroko, que corrĂa ligeramente hacia uno de los extremos de la cancha, Momoi intentĂł persuadirlo:
âÂĄTetsu-kun! ÂĄNo puedes hacer esto, definitivamente no puedes tener este partido!â
En el extremo de la cancha, Kuroko se sacĂł su chaqueta y dijo:
âPero no puedo permitir que hablen de ti de esa manera.â
âÂĄA-Aun asĂ, no puedes hacer esto!â
Las palabras de Kuroko la hicieron tan feliz que sus palabras vacilaron por un momento, pero al final Momoi aĂșn logrĂł preguntarle lo que tanto le molestaba:
âÂĄEstoy preocupada por tu herida! Tetsu-kun, te torciste la mano derecha, Âżverdad?â
Kuroko se puso rĂgido.
Momoi miró con preocupación su muñeca derecha.
âIncluso si intentabas ocultarlo, es inĂștil. Me di cuenta en seguida. Tu mano derecha aĂșn tiene las marcas de las vendas. AdemĂĄs, hoy cuando levantaste el balĂłn, aunque actuaste como si no pasara nada, estabas asegurĂĄndote cuidadosamente de que no usaras mucha fuerza con tu mano derecha. ÂżCĂłmo podrĂa no darme cuenta?â
â⊠En realidad no esperaba que te percataras de ello. Akashi-kun se dio cuenta porque me vio quitĂĄndome los vendajes.â
Al preguntar, resultĂł que Kuroko se habĂa torcido la mano derecha durante la clase de educaciĂłn fĂsica. PensĂł que no era la gran cosa y planeaba participar en el entrenamiento, pero no esperaba que Akashi lo notara.
En consecuencia, para que la lesiĂłn de Kuroko no se hiciera peor, Akashi lo mandĂł a observar desde afuera. Al mismo tiempo, habĂa adivinado que Kuroko, debido a su naturaleza, no serĂa capaz de resistir estar sin jugar, por eso le habĂa mandado a casa con Momoi y habĂa insistido especialmente en âNo dejes que Kuroko se desvĂeâ.
DespuĂ©s de darse cuenta de las intenciones de Akashi, Momoi tenĂa mĂĄs razones para no dejar a Kuroko jugar. Si jugaba un partido ahora y empeoraba sus heridas, entonces los esfuerzos de Akashi habrĂan sido en vano.
âTetsu-kunâŠâ
Momoi le llamĂł, pero Kuroko la mirĂł y dijo:
âLo siento, Momoi-san⊠En verdad creo que fue demasiado. Tratar a Momoi-san como un premio⊠No puedo quedarme fuera y ver como insultan a mi amiga.
Para dejar que Momoi estuviera mĂĄs segura, Kuroko riĂł en voz baja.
âDefinitivamente no voy a perder.â
En su mirada cĂĄlida y gentil, tambiĂ©n habĂa una convicciĂłn inquebrantable.
⊠Como lo dijo de esa forma, ya no puedo oponerme.
Momoi decidiĂł creer en Kuroko y asintiĂł.
La menor posibilidad de ganar no se puede ignorar. Pensó Momoi para sà misma. Sin embargo, cuando los dos lados opuestos estuvieron en la cancha, fue obvio que las posibilidades de ganar eran muy pequeñas.
De pie en frente de los tres, estaban los cinco estudiantes de instituto.
âÂĄHey! ÂĄÂżNo es tres contra tres?!â
âÂżQuĂ©? ÂżQuiĂ©n dijo eso?â
Escuchando la pregunta de Momoi, el chico de cabello largo respondiĂł con una expresiĂłn divertida.
En ese momento, Momoi se dio cuenta.
Ellos no solo querĂan ganar, sino que querĂan hacer el tonto con ellos durante el juego.
âMuy bien, vamos a empezar.â
El chico del cabello teñido se rio entre dientes. No solo Ă©l, los cinco tenĂan expresiones de burla.
El chico del cabello teñido tomó el balón con una mano y lo rebotó.
âMuy bien, ÂżquiĂ©n empieza? A juzgar por la altura, deberĂa ser la chica linda, Âżhuh?â
Le sonriĂł lascivamente a Momoi. La mirĂł mientras botaba el balĂłn. Sin embargo-
âIdiota, como si Satsuki pudiera hacer eso.â
Desde un lado, una mano le robĂł el balĂłn
âÂĄÂżTĂș?!â
El chico de cabello teñido se volteó sorprendido.
En la direcciĂłn de la puesta de sol, aquel girando el balĂłn sobre la palma de sus dedos era-
âÂĄÂżAomine-kun!?â
GritĂł Momoi con sorpresa y alivio.
âÂĄUstedes son los tipos de antes!â
El chico de cabello largo apuntĂł a Aomine mientras recordaba.
âÂżPor quĂ© estĂĄsâŠ? PodrĂa serâŠâ
El chico del piercing en la nariz mirĂł a su alrededor con nerviosismo. Sin embargo, el gigante que estuvo a punto de aplastar su cabeza, Murasakibara, no estaba ahĂ. En su lugar, habĂa un chico de aspecto manso con un piercing en una oreja y un chico de aspecto educado detrĂĄs de Aomine.
Aomine le dijo al chico de cabello teñido:
âParece que estaban jugando algo interesante. Dejen que nos unamos. Nosotros tres vamos a jugar. Yo, este tipo del piercing y este cuatro-ojos siniestro.â
âÂĄÂżA quiĂ©n estĂĄs llamando âcuatro-ojos siniestro?!â
Midorima dijo enfadado.
âAominecchi, esa es tu imagen de nosotrosâŠâ
Kise hundiĂł sus hombros.
Aomine miró al chico de cabello teñido provocadoramente.
âTenemos menos personas aquĂ, pero les dejaremos tener esa pequeña ventaja. ÂĄTe atreviste a insultar a mi compañero, definitivamente les devolverĂ© el favor!â
âÂĄPft, hahahahahahahaha! ÂĄLos de secundaria sĂ que tienen agallas! ÂĄBien, quiero ver quĂ© tipo de habilidades tienen!â
Dijo el chico de cabello teñido mientras no paraba de reĂrse.
âEntonces, es un trato.â
Después de que Aomine dijo eso, los miembros de la cancha cambiaron.
âMuy bien, Tetsu, tĂș tambiĂ©n te vas al lado y miras.â
Aomine insistiĂł mientras miraba a Kuroko, quien se mostrĂł reacio a irse.
â⊠Aomine-kun, yo tambiĂ©n quiero unirme, Âżpuedo?â
âDe ninguna forma.â
Aomine respondiĂł inmediatamente.
âTu⊠¿Sabes la razĂłn por la que vine?â
â⊠Viniste a recoger a Momoi-san, Âżverdad?â
âPor supuesto que no. Vine porque estaba preocupado por ti.â
âÂżPor mĂ?â
Kuroko mirĂł a Aomine, ligeramente confundido. Aomine continuĂł:
âTu⊠Incluso si Akashi te impidiera jugar, definitivamente no serĂas capaz de resistir no poder jugar, por lo que supuse que probablemente estarĂas aquĂ. Aunque no esperaba que estuvieras planeando tener un partido con estos tipos.â
âLo sientoâŠâ
âÂżPor quĂ© te estĂĄs disculpando? ÂżPor no tener un partido con ellos? ÂżO porque sabĂas que estabas lesionado pero aun asĂ querĂas jugar?â
â⊠Si dijera que es la primera, Âżte enfadarĂas?â
âTe golpearĂa hasta la muerte.â
â⊠Entonces es la Ășltima.â
âBuen chico.â
âPero aĂșn quiero unirme al partido.â
âTu⊠¿Escuchaste lo que acabo de decir?â
Aomine golpeĂł con impaciencia la frente de Kuroko, pero Kuroko asintiĂł con su cabeza y dijo:
âPor supuesto que escuchĂ©. Es por eso que no voy a usar mi mano derecha. Solo usarĂ© la izquierda para jugar contra ellos. Si todos estĂĄn aquĂ, entonces usar solo mi mano izquierda es suficiente.â
Escuchando las palabras de Kuroko, Aomine no pudo evitar sonreĂr desde el fondo de su corazĂłn.
âEntonces tengamos un partido contra ellos.â
âMn.â
Kuroko extendió su puño izquierdo y golpeó suavemente el puño derecho de Aomine.
El avance del partido fue unilateral.
El estilo de juego flexible de Aomine. Los tiros de larga distancia de Midorima. La ofensiva de Kise que dejó a los oponentes indefensos. Ademås, la misdirection de Kuroko, permitiéndole desaparecer en un parpadeo.
Los estudiantes de instituto no anotaron ni siquiera un solo punto. Incluso si lograban conseguir el balĂłn, serĂa robado en unos pocos segundos. El resultado fue una derrota desastrosa.
Dejando atrås al grupo de estudiantes de instituto, quienes eran incapaces de hablar después de ser completamente derrotados con una abrumadora diferencia de fuerza, Momoi y los otros se fueron del parque.
Kuroko querĂa que los estudiantes de instituto se disculparan, pero Momoi dijo âNo quiero mirar las caras de esos tipos ni siquiera un segundoâ y rechazĂł sus disculpas.
El estudiante de primer año, que consiguiĂł de vuelta su balĂłn, estaba profundamente conmovido despuĂ©s de ser testigo de un partido de la futura llamada âGeneraciĂłn de los Milagrosâ. Antes de irse, repetidamente dijo: âÂĄMuchas gracias senpai!â
Con el objetivo de enviar a Kuroko a casa, los cinco de ellos también comenzaron su trayecto.
Mientras caminaban, Momoi le preguntĂł a Midorima y Kise lo que tenĂa en mente:
âÂżAmbos fueron como Aomine y vinieron porque estaban preocupados de Tetsu-kun?â
âNo, vine porque tenĂa algo que darte.â
Después de eso, Midorima sacó una caja de su mochila.
Era una caja delgada, con las palabras âYushima Tenjinâ impresas. (Yushima Tenjin: Un santuario consagrado al dios del aprendizaje en JapĂłn, tambiĂ©n llamado Yushima Tenman-gĆ«)
Midorima le extendiĂł la caja a Momoi.
âEs una compensaciĂłn como agradecimiento por dejarme copiar tus apuntes. Es mi arma secreta para los exĂĄmenes, el lĂĄpiz rodante hecho especialmente.â
âÂĄÂżLĂĄpiz rodante?!â
Aturdida, Momoi tomĂł la caja. Kise la mirĂł con curiosidad.
âÂĄSi estĂĄ hecho especialmente, Âżeso significa que estĂĄ hecho a mano por Midorimacchi?!â
âA esto me refiero por hacer lo que puedes hacer.â
Midorima de pronto dio una sonrisa satisfecha. Kise extendiĂł su mano para agitarla en frente de su cara y dijo:
âEn verdad, aunque la forma en la que lo dijiste se veĂa genial, en realidad no es tan genial.â
âAh, hay tres lĂĄpices. Tetsu-kun, te darĂ© uno.â
Le dijo Momoi a Kuroko después de mirar los låpices en el interior de la caja.
âAh, ÂżestĂĄ bien?â
âEstĂĄ bien.â
Momoi le sonriĂł a Kuroko.
âLa muñeca de Tetsu-kun estĂĄ torcida, asĂ que definitivamente serĂĄ un inconveniente durante los exĂĄmenes, Âżverdad? ConsidĂ©ralo como mis ĂĄnimos.â
âEntonces lo aceptarĂ©.â
Tomando el lĂĄpiz de Momoi, Kuroko lo mirĂł fijamente.
Aunque ella habĂa dicho que era para animarlo, era solo mitad verdad y mitad excusa. La parte de excusa era para ser capaz de darle un regalo como recuerdo de hoy.
Después de poder ir a casa juntos, Momoi finalmente entendió una cosa.
ÂĄTetsu-kun es realmente genial!
ConcluyĂł Momoi otra y otra vez.
No dudarĂa en aceptar jugar un partido para proteger la dignidad de un amigo, incluso si era un partido tramposo. Este tipo de personas eran muy raras actualmente.
AdemĂĄs, tal persona, ÂżcĂłmo podĂa no ser querido?
El corazĂłn de Momoi estaba lleno de dulces pensamientos de amor.
Mientras Midorima le contaba a Kuroko y Aomine acerca de la leyenda detrĂĄs del lĂĄpiz rodante, Momoi y Kise caminaban detrĂĄs de ellos.
âEntonces, Âżpor quĂ© Ki-chan vino al parque?â
âÂżQuieres saber?â
Kise comenzĂł a sonreĂr.
âSi estĂĄs dispuesto a decirlo, entonces quiero saber.â
âEntonces si te lo digo⊠Momocchi tambiĂ©n tiene que explicar con sinceridad.â
âÂżNn? ÂżExplicar?â
Como queriendo susurrar, Kise se acercĂł a la oreja de Momoi, se llevĂł la mano a los labios y dijo en voz baja:
"TenĂa curiosidad por saber si hubo algĂșn desarrollo entre tĂș y Kurokocchi despuĂ©s de que ambos se fueran a casa juntos. ÂżHubo alguno?â
âÂĄÂżAh!?â
Momoi mirĂł a Kise en shock.
Kise le dio un guiño.
âSeh, en realidad pensĂ© que a Momocchi le gustaba Aominecchi, pero parece que tambiĂ©n te gusta un montĂłn Kurokocchi. ÂżQuiĂ©n te gusta en realidad?â
Inesperadamente, Kise vio a través de sus pensamientos⊠Momoi abrió ampliamente sus ojos.
Este era probablemente un caso en el que el espectador puede ver la situaciĂłn mejor que los involucrados.
De alguna manera, parecĂa ser muy interesante. Momoi comenzĂł a reĂr.
Viendo la reacciĂłn de Momoi, Kise hizo un puchero.
âHey, Âżde quĂ© te estĂĄs riendo? CuĂ©ntame, cuĂ©ntame, ya te lo dije asĂ que Momocchi tiene que dejarme saber tambiĂ©n.â
âOh, ÂżdeberĂa decirlo o no?â
âÂżEh? Con una reacciĂłn como esa, Âżeso significa que realmente pasĂł algo?â
Dedujo Kise con precisiĂłn.
âHehe, entonces te dirĂ© solo a ti. De hecho, hubo algo de progreso.â
Dijo Momoi con una sonrisa.
âÂżEh? ÂżQuĂ©eeeeeee?! ÂĄÂżDe verdad?!â
Kise gritĂł sorprendido. EscuchĂĄndolo, Aomine se girĂł y preguntĂł:
âHey, ÂżquĂ© estĂĄn haciendo ustedes dos?â
âÂĄNada, definitivamente no le diremos a Aominecchi!â
âÂżAh? ÂĄÂżQuĂ© se supone que significa eso?!â
âPorque⊠Momocchi, no le podemos decir, Âżverdad?â
Momoi solo le mirĂł sonriente y cambiĂł el tema a propĂłsito.
âSĂ~⊠Akashi-kun incluso dijo que no nos desviĂĄramos, al final estuvimos fuera demasiado tiempo.â
Momoi se quejĂł a propĂłsito, dando como resultado que Kuroko rascara su mejilla avergonzado.
âEntonces, los incidentes de hoy necesitan mantenerse en secreto de Akashi-kun.â
âÂĄÂżEstos incidentes?!â
Kise dijo bruscamente.
âA decir verdad, ese tipo definitivamente va a ser capaz de saberlo.â
Incluso Midorima estuvo de acuerdo con las palabras de Aomine.
âDe cualquier forma, Murasakibara definitivamente va a decirle a Akashi la verdad.â
âÂżMn? ÂżQuĂ© conmigo?â
âÂĄAh!â
Aomine se llevĂł un gran impacto cuando Murasakibara apareciĂł repentinamente en frente de ellos.
âMurasakibara-kun, Âżno fuiste a casa?â
Kuroko, quien era el menos espantado, preguntĂł.
âMnnnnn, estaba planeando ir a casa, pero como no podĂa olvidarme del sabor de las barritas crujientes de tomate picante vine a buscar un lugar donde las vendan. Al final conseguĂ comprarlas en la tercera tienda de conveniencia, asĂ que le querĂa dar a Kuro-chin unas pocas para que las probara.â
Murasakibara sacĂł una bolsa de plĂĄstico de barritas crujientes.
âGracias.â
Kuroko la aceptĂł.
âEs verdad. Murasakibara-kun, Âżpuedes mantener los incidentes de hoy como un secreto para Akashi-kun?â
âÂżMn? ÂżPor quĂ©?â
Murasakibara estaba perplejo.
âSi se entera de que fuimos al arcade para conseguir los bocadillos, definitivamente se enojarĂĄ.â
âSi es asĂ, entonces estĂĄ bien. Tampoco quiero que Aka-chin me regañe.â
Murasakibara inmediatamente estuvo de acuerdo. Momoi y Kise no pudieron evitar aplaudir mientras suspiraban por el alivio de que Kuroko era bueno para persuadir.
âEntonces, los incidentes de hoy serĂĄn un secreto entre nosotros seis.â
âUn secretoâŠâ
Esas palabras que sonaban tan dulces hicieron que Momoi se llenara de alegrĂa.
Kuroko soltĂł una sonrisa cĂĄlida y le dijo a Momoi:
âAunque no pudimos mantener la promesa de Akashi-kun⊠Me divertĂ mucho hoy.â
Esa sonrisa cĂĄlida y a pesar de todo frĂĄgil quedarĂa impresa para siempre en el corazĂłn de Momoi.
 Unos pocos meses después.
 Cada uno de ellos le darĂa la bienvenida a un nuevo cambio en su interior.
 Empezó con el repentino florecimiento del talento de Aomine-
 Lo que una vez los mantuvo unidos firmemente, comenzó a desmoronarse silenciosamente.
Replace VI Bonus Chapter: ăŹăžă§ăłăăăĄăźéă (The Gathering of Legends) English Translation
The true last chapter of the sixth Replace Novel! This short story tells of the coaches meeting up after Winter Cup!
Itâs also a story where it shows that the coaches are basically the GoM as adults
And with that all of Replace Volume 6 is translated! You can check out the full list here!
Now onto the translation!
The Gathering of Legends
 T/N: quick recap of the coachâs nicknames for those who forgot or donât know Tora: Kagetora (Rikoâs dad) GenGen: Kaijoâs coach Kacchan: Tououâs coach Masa: Yosenâs coach
It was the last day of New Yearâs vacation.
Aida Kagetora arrived with two people waiting for him, both having different reactions in regard to his tardiness.Â
âYouâre late, Kagetora! If you were my student Iâd have you running 20 laps around the school!â Yosen High Schoolâs basketball coach, Araki Masako sharply glared at him.
âDonât get so mad, Masako. Tora is always late,â sighed Shuutokuâs coach, Nakatani Masaaki.  He was used to it and already given up on him at this point.
The former players who once wore Japanâs Nationalâs uniforms, were coincidentally reunited with each other at Winter Cup at the end of last year. There, they saw each other for the first time in a while and renewed their old friendship. Â
âGeezâŠ.I feel that nowadays society thinks itâs acceptable being late.â Araki crosses her arms.
âMy bad my bad. Iâll watch myself from now on,â said Kagetora who disregarded the glare Araki was still giving him. He puts his hand on her head and ruffles her hair. âCâmon if you stay mad your beauty will be ruined!â
Instantly, Arakiâs cheeks were dyed bright red.
âYouâre so easy to readâŠ.â thought Nakatani. But Kagetora didnât notice her change at all and continued to ruffle her hair as if she was his younger sister.
âAhhh, as usual youâre just the right height to get your hair messed up huh~â
âI-I-I-I-Idiot!! Itâs not like it was back then!â
âYour reaction is still the same now as it was back then,â Nakatani thought to himself as he watched from the sidelines.
But there was something that has changed. That one thing was Kagetoraâs stupid father personality.
âLook at this! I took this on New Yearâs! Riko-tan in a kimono!!! Super LOVELY!â
The âRiko-tan Talkâ quickly began as they made their way to the reserved pub. Kagetora shamelessly showed Nakatani and Araki the picture on his cellphone.Â
âAhh, it looks good on her,â Nakatani commented as he took a side-glance at Araki who was staring at the picture. On the screen next to Riko who was wearing a kimono was her mother.
âItâs good that your daughter looks like her mom,â Araki gently smiled at the phone screen. Â It was a rare sight to see Araki show a soft smile like that so naturally Nakatani couldnât help but smile as well.
After that Kagetora kept continuously showing-off his âRiko-tan Collectionâ until a thought suddenly struck him.
âOh yeah, Masa are you not gonna get married?â
âI donât intend to right now. I havenât even met someone yet,â Araki answered.
â âMeetâ huhâŠ.â Kagetora furrowed his brow. âThen, how about someone easy to get like GenGen?â
âHell no. You know how it is between me and that guy donât you?!â
âAh, right. Then what about Kacchan?â
âKacchanâ was the nickname for Tououâs basketball coach, Harasawa Katsunori. Upon hearing his name, Araki made a complex face as if she ate something horrible but had to say it was good anyway.
âWhatâs wrong? Is Kacchan a no-go too?â Kagetora looked at Araki who had gone silent. Instead it was Nakatani that spoke up.
âAs long as Harasawa has that habit, he wonât be marrying anytime soon.â
âGeh! Kacchan still hasnât fixed that yet?!â Â Kagetora grimaced.
Soon they reached the pub, but Kagetora had a bad feeling about it. Nevertheless he decided to open the door.
âHAHAHAHAHAHA you wonât say you canât drink my sake will you? HAHAHAHAHA!â
âS-stop! I c-canât- gabububububbbu!!â
Kagetoraâs bad feeling was spot on.
In the back of the pub, the serious-face Harasawa had Kaijoâs coach, Takeuchi Genta, immobilized by forcing him to chug wine bottle after wine bottle. Although next to them, Rakuzanâs coach, Shirogane Eiji, gave off an aura as if he was from another world as he quietly sipped and enjoyed his sake. Â
âUwahâŠ..KacchanâŠheâs already very drunk,â Kagetora said wearily as he slides the door shut behind him.
âAh, you bastard! Kagetora! Help me!â
Kagetora heard Takeuchiâs SOS call from across the pub, but he pretended not to hear him and pulled out his phone to send a text. The recipient was Shirogane.
âWeâre gonna go out and kill some time until Kacchan passes out.â
âUnderstood. Theyâre just having some drinks like the old days so no need to worry.â
Naturally there was nothing BUT worry, but Kagetora concluded that if Shirogane was there then it should be okay.
âSeriously unless Kacchan fixes that habitâŠ.â
âThis is not the time to start now.â
The three of them let out a sigh and closed the door as they left, with Takeuchiâs shrieks and Harasawaâs loud laughter still audible from the pub.
 The End!
Happy Halloween Kuroko no Basuke Style

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Replace VI Novel Ch 1 âç”æïŒTeam Strky" (Formation! Team Strky) Part 3 English Translation
Part 3 is here! Sorry for the wait! Just one more part after this and Replace VI will be done! (Well, after the coach bonus part too)
After Kasamatsu, Moriyama, and Kobori finish the movie they headed to a family restaurant where they find Okamura there dealing with his own problems. Then later, they run into another familiar face....
Next update: Team Strky part 4 (final part)
Previous parts: Part 1, Part 2
Part 3
 It was around midnight, in the dead of night.
The three boys headed directly towards a family restaurant after they finished watching the movie. Â Maybe it was because it was late at night but the restaurant was quite empty. Â They asked the waiter to seat them at a table relatively in the center of the restaurant, away from the windows, and somewhere where there were other customers around them.
They just didnât want to sit somewhere where it was quiet.
Immediately after being seated into a booth, the three boys let out a deep sigh.
ââŠâŠHey, Kasamatsu. Didnât you say the movie was about the life-story of a girlâŠâŠ.?â Kobori asked with a dark face. Â
âYeahâŠ.thatâs the feeling I got from the title so I thought for sure it was something like thatâŠ..I didnât think âSadamiâ was the name of a ghostâŠ.!â Kasamatsu answered with the life drained from his face.
(T/N âSadamiâ is a reference to âSadakoâ also known as the girl from the horror movie âThe Ringâ)
 They started watching the movie thinking it was a cheerful story about growth, but they were beyond shocked when they realized it was a famous horror movie. The movie started before they  had a chance to brace themselves, and the focus was no longer whether or not they could look straight at the female actress or not.
âSadamiâs tenacity was quite something wasnât it?....to the extent that she canât rest in peace. I think I saw a new side of a girlâŠ.â Moriyama commented while shivering.
âDonât count a ghost woman as a âgirl.â â Kasamatsu tried to retort back but he put all of his willpower into throwing his body onto the table. âAnyhow I donât want to walk in the darkâŠ.â He muttered.
âYeah. Now that we know there might be something lurking in the darkâŠ.â Kobori agreed.
Moriyama folded his hands together and rested his chin on them and meekly says, âBut, even if you avoid it here, what if it comes from over there?....Before we realize it, the crying of a girl might come up behind usâŠ.â âMORIYAMA!!!â  Kasamatsu lifted his head and glared at Moriyama as if he was saying, âWhy would you say such a thing now?!â
âWahhhhhhh!!â Â came the sound of a loud groan behind them.
âUwahhhhh?!â The three boys in sync jumped out of their seats. As if it was perfectly timed a strange groan came from behind Kasamatsuâs seat in the booth.
âW-what was thatâŠ..?â With both hands holding his rapidly beating chest, Kasamatsu turned his head to secretly peep at the source of the noise.
It was a rather large man crying as he was hunched over the table.
âA-are you all rightâŠ.?âasked Kasamatsu. He couldnât help but reach out to the man in this situation.
âWaaahâŠâŠHm?â  The sobbing groan faded out as the man raised his head. Kasamatsuâs eyes widened as his gaze met with his.
âYouâreâŠYosenâsâŠ.!â
âHmâŠ.? How do you know-âŠ..oh, you guys are KaijouâsâŠ.â
The man who looked back at Kasamatsu with tear-dried eyes, was no other than Yosenâs former captain, Okamura Kenichi.
âI-ItâsâŠ..true that Iâm tall. And I have wide shouldersâŠ.But Iâm not that big to the point Iâm scaryâŠ.my once in a life timeâŠ.c-c-c-c-confession wasâŠ..!!!â
Now that Okamura has an audience to talk to, he talked about the reason for his tears as he cried and his story went all over the place. Finally, after his story going around in numerous loops, they learned that Okamura entered a university in Tokyo, and because it was a ânew worldâ for him he decided to take on the challenge of changing his image and getting a girlfriend. Â Finally, he had confessed to a girl he had fallen in love with at first sight. Sadly, he was rejected.
âIâm not normalâŠ?! I-Itâs true that Iâm big, butâŠ.! *sniffs* âŠ.Compared to Murasakibara Iâm still way cuter!!....wahhâŠ.â
Even if an abnormal player references another abnormal player, that still makes them abnormal. However, now wasnât the time to tell that to Okamura.
Even more than that, they didnât want to talk about Okamuraâs hard work into his image change. Even if they could see his somewhat questionable dyed  hair.
âYes yes, I think you did more than your best,â Moriyama comforted Okamura as he patted his back.
Okamuraâs eyes filled with tears again. âY-you understand meâŠ!!!!â
âYeah. The trouble of challenging new things, all of us here understand that very well,â said Moriyama. Kasamatsu and Koboro strongly nod their heads in agreement.
âUwaaaahhâŠ!!!â
Along with his sadness, Okamuraâs crying grew louder from his happiness upon finding others who knew his pain. The restaurant was pretty empty, but the glances from the other customers were still embarrassing. However, it should be okay to at least cry for a one-sided love. After learning about that, Kasamatsu and the others felt that if it would cheer Okamura up even a little bit, theyâll hang out with him until the end.
âSuch kindnessâŠ.!!â Okamura cried more tears as he showed his gratefulness towards Kasamatsu and the others for understanding his heartbreak. âSo different from my underclassmenâŠ!!â
âDid your underclassmen say something?â asked Kasamatsu.
âWill you listen?....â Okamura let out a sniffle.
âYeah. Feel free to tell us everything.â Kasamatsu encouraged him in a manly matter.
Thus Okamura began to talk as he cried.
âIn TokyoâŠ.I thought first I should buy some nice clothesâŠBut, I didnât know where to goâŠand size was an issue too. I was quite troubledâŠ.Then I thought to text Murasakibara whoâs originally from Tokyo and ask him about itâŠâ
The reply he got from his two years younger underclassman, Murasakibara Atsushi, was simple.
âTroublesome.â
âWHY?! Whoâd say âtroublesomeâ to a heartfelt SOS message?! Even though he should understand my trouble of finding clothes my size! I even showed him clothing stores when he first came to Akita! So why is it âtroublesomeâ?!  Whatâs worse, that news of me trying to find clothes got around the club! Another underclassmen said, âFirst step is to get plastic surgery-aru.â Am I so bad that I have to get rid of my chin?!?! UwahhhhhhhâŠ.!!!â Okamura cried out once again.
In the end, thanks to his one year underclassman whoâs also the current captain, Himuro Tatsuya, Okamura was able to solve his clothes dilemma thanks to Himuro getting information out of the unconcerned Murasakibara. Â However, if you want to know how far Okamuraâs story got passed to, it was to the point where his fellow classman, Fukui Kensuke, heard it. He sent a harsh message to Okamura that said, âDonât ask your underclassmen weird questions. For a gorilla the best outfit is being naked.â
âThose Akita guys are way dryer than the Tokyo desert!â Okamura says angrily recalling his underclassmenâs remarks. Â
âNow now,â Kobori kindly tries to calm him down. âAt the least after all of that, you were able to find some stores so itâs okay right? I believe itâs thanks to your kind underclassmanâs feelings for his senpai. Or at the least, heâs way better than the person who called you âabnormalâ in front of your face-â
âKobori!!!â
Kasamatsu called out in panic to Kobori, who quickly shut his mouth.
But it was too late.
âUWAAHHH!!!!!!!!! WHY????? What went wrong with me?!?!?!â
Once again Okamura started bawling upon remembering his rejection. Â Moriyama drooped his shoulders and sighed in exasperation while Kobori glanced to the side.
âKoboriâŠdonât casually hurt him like that.â
âSorry, I was trying to comfort himâŠâ
There was a bunch of mixed feelings going about as they tried various methods to try to calm down Okamura who wouldnât stop crying. The night for the four of them went into the late hourâŠ.and finally it turned into morning.
Even though itâs the beginning of summer, the early mornings were cold. Â Kasamatsu was shivering as he got off at the station after catching the first train. Â
The only ones to get off at the station were Kasamatsu and Okamura. Kobori and Moriyama had plans for their Saturday so they left to go home first thus leaving only Kasamatsu to walk Okamura home. Finally, they reached Okamuraâs apartment which was near the station.
âYou okay?â Okamura asked apologetically to Kasamatsu with his tears finally dried up.
Even though he spent all night crying and screaming, Okamuraâs voice wasnât hoarse at all. Â Kasamatsu thought it was because of the unbelievable stamina his vocal cords had.
âIâm fine. Anyway, your apartment is near the station?â Kasamatsu responds tilting his head.
âYeah. Itâs about a 5 minute walk. When we get to my room Iâll pour you some hot cocoa.
ââŠ..Eh?â
âItâll warm you up. I practiced hard to make my cocoa. Itâs popular.â
To Okamura he believed it was quite normal for him to be able to make cocoa, but it was a first for Kasamatsu who looked at him with widened eyes in shock.
âYou can make cocoa?! By yourself?!â
âBecause I live by myself. I do most of the things on my own. I only started cooking after I started college, but itâs fun.â
âCookingâŠI see. So thereâs that sort of ânew worldâ huhâŠ.â Sighed Kasamatsu.
âWhatâs wrong?â Okamura asked in response.
Accidentally letting his comment leaked out, Kasamatsu felt embarrassed and troubled. However, just a while ago he had seen Okamuraâs timid self, and he felt itâd be stupid of him to brush over his own problems.
Kasamatsu let out a small sigh and began to talk.
âNo, I meanâŠ.I got into college tooâŠâŠand I thought I should try something new. I want to expand my world a bit or something. But it hasnât exactly been working out well. Honestly, I didnât think Iâd be this clumsy at it.â Kasmatsu smiled weakly.
Kasamatsu felt two hands firmly grasp his shoulder as he was spun around and faced Okamura.
âI get you! I get you! Itâs hard isnât it, taking on a new challenge! I didnât think making a flowery debut in college would be this hard!!â
âUh no itâs not like I was trying to make a new âdebutâ in college or anythingâŠ.â
âThen donât worry!â
Okamura lined up on Kasamatsuâs left side, and with his right hand he grasped Kasamatsu right shoulder and with his left hand he held Kasamasuâs left hand.
âEven if the path is hard when youâre by yourself, with two people you can overcome it! Letâs strive until the day weâre popular!â
âI told you itâs not like Iâm trying to be popular!â
âWell then, shall I tell you of an opportunity to make that change?â said a cool voice resounding on the silent road. âWhoâs there?â Kasamatsu turned to look in the direction of the voice, confused to why thereâs suddenly a third person in their conversation. Â Up ahead, he could see someone standing and leaning against the concrete wall.
âHey, long time no see.â The person gave a small wave. He was a tall man who wore glasses. Â Behind his glasses his eyes squinted in a smile, but still had a piercing presence.
âYouâreâŠ..TououâsâŠ.!!â Okamuraâs eyes widened as he recognized him.
The man standing there was none other than Touou Gakuenâs former captain, Imayoshi Shouichi.
âWhat are you doing in front of my apartment?!â Okamura asked in surprise.
Kasamatsu was also shocked. Now that he thought about it, the wall Imayoshi was leaning on was inside the apartment grounds built for students.
âI had something small yet interesting to talk about with you, so I waited. I didnât think Iâd be waiting all night but thanks to that I was able to find something good.â Imayoshi smiled and glanced at Kasamatsu. Â His narrow eyes glinted as he appeared to be scheming something. Seeing Kasamatsu now being cautious, Imayoshi gently spoke to him.
âI recommend not turning this offer down you know?â
To be continued...
Yosen Moment in Replace Novel Vol 6
*Okamura asks Yosen for advice on finding clothes in Tokyo because he's big*
Murasakibara: Too troublesome.
Liu Wei: First step is to get cosmetic surgery.
Fukui: Don't ask your underclassmen weird questions. The most fitting outfit for a gorilla is to go naked.
*In the end Captain Himuro got information from Mukkun and told him*
Replace VI Novel Ch 1Â ç”æïŒăăŒă ăSïœïœïœïœăâFormation! Team Strky!â English Translation Part 2 of 4
Here it is! Part 2! Again, sorry for taking awhile!!Â
Still feeling troubled, Kasamatsu decides to move forward and try to overcome his weakness.
This part is a bit short but thereâs only 2 more parts for this chapter! Keep fighting Kasamatsu~ ;u;
Previous part: Part 1
Next update: Team Strky Part 3
Part 2
 That day after basketball practice and meeting up with Moriyama who was killing time by wandering around the school grounds, decided to eat together downtown at a small meal set restaurant.
âSo, how was it, Moriyama? Sneaking into Kasamatsuâs lecture that is.â Kobori asked while holding his gyudon with one hand. Even though they were in different colleges, Moriyama and Kasamatsu pursued the same major. Â To see what other colleges were learning around this time, Moriyama secretly participated in the lecture.
Moriyama coolly brushed his bangs off to the side and gave a refreshing smile. âIâve found a lot of VERY important discoveries.â
âThatâs good. Like what?â
âThere are more girls here at my school than mine!â
ââŠâŠ..â
Ignoring the now stiffened and silent Kobori, Moriyama continued on his report.
âI knew in general there arenât many girls who go into science, but I didnât think it was that big of a difference! If I had known I wouldâve came to this collegeâŠ!â
ââŠ.But, didnât you reject our collegeâs acceptance offer and went to the school youâre in now? You said the girl of your dreams from the entrance examination venue was there... â said Kobori recalling his memories.
Moriyama let out a sigh and dramatically hid his eyes behind his hands.  âThat was most certainly a trick played by fateâŠI couldnât believe that one moment was everythingâŠâ
ââŠIn other words, that girl didnât enter your college.â Kobori wryly smiled.  Then he peered over to the indifferent Kasamatsu.
âWhatâs wrong Kasamatsu? Youâve been quiet. Was todayâs practice that tiring?â
âNo, itâs not that, butâŠâ Kasamatsuâs eyes drifted off to the side. âI need some adviceâŠâ He softly muttered. âItâsâŠabout the thing from lunchâŠâ
âHuh? What thing?â asked Moriyama tilting his head.
Kobori figured out what he was talking about. âCould it be, overcoming your weakness?â âYeah, thatâŠI, did a lot of thinking and thought this is something I really should overcome.â âKASAMATSU!!â âUwah!â
With both of his hands, Moriyama suddenly grabbed Kasamatsuâs own hand, which was still holding chopsticks.
âHow admirable! Such determination!!â Moriyama exclaimed as he was overcome with emotion.
âY-yeahâŠâ
âSo that means youâll be coming to the mixer tomorrow right??â âNope.â âWhy?!â
As if he had touched boiling hot water, Moriyama quickly withdrew his hands back in shock. Â Hiding his blush Kasamatsu gave him a sour look.
âI thought itâd be better to do some training at my own pace,â he answered. It appears he had already started thinking of training methods. âIf you guys wouldnât mindâŠIâd like you to join me in my practice.â
Even though he stuttered, Moriyama and Kobori heard him clearly and agreed immediately. Â If it was for a friend who was trying his best at something they would lend a hand without hesitation.
âSo specifically what are you going to do?â asked Kobori.
Holding his gyudon with one hand, Kasamatsu shyly says, âIâm going to the movies today.â Â He was acting as if he had just confessed one of his darkest secrets, but since they were talking about ordinary training, Moriyama and Kobori simply in unison tilted their heads.
âWhy a movie?â
ââŠThatâs becauseâŠitâs to look straight at a girlâŠ.!â
Youâre starting from there again-ssu?!
If their underclassman Kise Ryouta was here, heâd probably say that.
Unfortunately, he wasnât here, and unlike Kise, the two who were there embraced Kasamatsuâs personal opinions.
âI see, so you thought of thatâŠ! Itâs true that you can look at a woman in the movie at your own pace. For you a movie would be the most suitable huh?â Moriyama nods impressed with his hand under his chin.
âKasamatsu, in such a short time you came up with a great idea didnât you?â Kobori says with admiration.
Seeing how impressed his two friends were, the sheet of anxiety on Kasamatsuâs face slowly melted off.
ââŠSo itâs decided that weâre going to the movies?â asks Moriyama.
Kasamatsu gives a firm nod. âYeah.  I chose a movie that based on the title thereâs no mistake that the main character is a girl. It feels like a ârevivalâ and itâs only aired at night. ButâŠâ
â âBut?â Whatâs wrong?â asked Kobori.
Kasamatsu hesitates briefly, and feeling slightly conflicted he says, âIf you watch a late show youâll miss the last train. Are you two okay with that?....â
âOh what it was just that? Of course we donât mind. Right, Moriyama?â Kobori looks over at Moriyama.
âWhen I got home I was planning on searching for conversation topics for tomorrowâs mixer anyway. If I watch a movie I might be able to find better things to talk about, so itâs like hitting two birds with one stone.â Moriyama smiles happily.
âSorry for troubling you two,â says Kasmatsu with an apologetic look on his face.
âDonât worry about it.â The other two reply back.
After that, they moved to a family restaurant to kill time before the movie screening. Â Until then, they exchanged a heated conversation about their college basketball clubs.
 To be continued...



