Río Renaico, después de las lluvias. 🌧️
El río parece tranquilo, pero su caudal guarda la memoria de la lluvia que cayó sobre la tierra. Bajo las ramas desnudas y la última luz del día, todo parece detenido por un instante.
Hay algo imponente en esa calma. La naturaleza no siempre necesita rugir para demostrar su fuerza; a veces basta con verla avanzar, silenciosa e inevitable.












