Torn If i recall correctly... My heart goes here Healing is a bitch, yet I'm a determined bitch #abstractart #modernart #eccentricyetlovely #expressionism #urbanart #graffiti #poetry #torn #myheart #rememberingmyself #healing
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Comencé a ver anime a los 4 años. En ese tiempo ni siquiera sabía qué era el anime; para mí solo eran caricaturas. Pero había algo que me atrapaba: la animación, el hecho de que los capítulos contaran una historia con continuidad y, sobre todo, las emociones que despertaban en mí.
Recuerdo sentir esas historias de una forma muy viva, como una conexión que iba más allá de mi entendimiento, especialmente siendo una niña. Era extraño, porque no sabía ponerlo en palabras, pero algo dentro de mí se quedaba ahí, sintiendo.
Recuerdo esperar toda una semana para ver un episodio nuevo, y cuando era pequeña, ese tiempo se sentía eterno.
Y lo más curioso es que conocí el anime gracias a la persona a la que nunca le ha gustado que lo vea XD: mi madre.
Fui creciendo con este gusto y, en lugar de desaparecer, fue creciendo conmigo. En la adolescencia descubrí que aquello que tanto me gustaba tenía un nombre: anime, animación proveniente de Japón, y WOW… eso solo hizo que mi curiosidad se expandiera aún más.
Recuerdo estar parada frente al televisor, pendiente de que mi madre no llegara y me cachara viendo anime, porque sabía que me esperaba una buena regañiza y probablemente me quitarían el cable de la TV.
Pasé por diferentes etapas de mi vida y mi gusto por el anime permaneció. Hoy, a mis 38 años, con 34 años de otaku, me siento feliz de no haber abandonado algo que me gustaba por lo que dijeran los demás, incluso después de haber pasado por la etapa del bullying por ser otaku.
Porque para mí nunca fue solo animación.
Son historias con personajes que quizá no existen en este mundo, pero que de alguna forma han dejado huellas muy reales en mí. Algunos llegaron cuando me sentía perdida, otros me acompañaron en silencios que no sabía explicar y otros aparecieron justo cuando necesitaba escuchar algo que ni siquiera sabía que necesitaba.
Hay personajes que me enseñaron sobre la vida y la muerte, sobre la luz y la oscuridad, sobre el dolor, la esperanza, el miedo, la fortaleza y aquello que existe más allá de lo que podemos tocar.
Entre mundos ficticios encontré preguntas, conocimiento, pequeñas verdades y fragmentos de sabiduría. Y quizá suene extraño, pero a veces siento que ciertas historias llegaron a mí en el momento correcto, como si hubieran sido pequeños compañeros de viaje atravesando conmigo distintas versiones de mi existencia.
Y quizá, entre tantos mundos ficticios, también fui encontrando fragmentos de mí misma; partes que estaban dormidas, esperando ser recordadas.
Es cierto que hay muchas cosas reales que no inspiran nada, y muchas cosas imaginarias que lo cambian todo.
Tal vez por eso el anime no es solo algo que me gusta. Es algo que, de cierta forma, ha caminado a mi lado.
~ YassZoriuq💫