Las ciudades se edifican en traiciones. Como vamos traicionandonos unos a otros de nuestras naturalezas. Vamos, cultivando entre nosotros, una sociedad de miedo y ahà nos convertimos en terroristas de almas. Nos odiamos unos a los otros y nos olvidamos de amar; lo que verdaderamente debemos optar por cosechar. Me levanto, de esta sociedad, y busco entre los ojos sinceros caras nuevas y amigos verdaderos que acepten mi naturaleza y la de los demas...desde arriba se ve todo hasta los juegos letales de la traicion se ven gigantes.















