TenÃa temor de que esto fuera amor y de que estuvieras impregnado a mi corazón. TenÃa miedo de amar y ser parte de una sola razón. Miedo de compartir junto a ti nuestras metas y hazañas donde tu mano y la mÃa unidas serian una sola alegrÃa. Miedo de que las caricias de tus manos se transformen en un exquisito fuego, cuando combinados con mi piel se perderÃan en una compleja llamarada.
-Ariiel.Â







