Personajes Canon: Casa Lannister 2
Es la única hija de Tytos Lannister. Desde los 7 días del nombre está casada con Emmon Frey segundo hijo de Walder Frey, alianza concertada a causa de la debilidad de Tytos y a la que se opuso Tywin sin éxito. Genna no ama a su marido pero sabe que debe cumplir con los deseos de su padre. Genna es una mujer fuerte y robusta, astuta y con tanto carácter que trata a Emmon como si fuera un pelele. Su arrolladora personalidad hace que nadie sea capaz de negarle nada, accediendo a sus deseos por temor y respeto más que por agrado o porque sea razonable.
Ser Emmon es el segundo hijo de Walder Frey, el señor del Cruce. Fue casado con Genna Lannister a la edad de 14 días del nombre, teniendo el doble de edad que su joven esposa. Este hecho fue algo que enojó sonoramente a Lord Reyne, quien esperaba que Tytos Lannister casara a su hija con su heredero. Los nueve años de matrimonio que ha compartido con Genna han contado con numerosos altibajos, pues ya desde el primer momento fueron una pareja de marcados contrastes y carácteres. Tras vivir algunos años en Lord Gemelos con su esposa, Emmon ha sido enviado de retorno a Roca Casterly por su padre a fin de acallar las quejas de Genna sobre vivir en un lugar que no le gustaba. Bajo ese pretexto, Emmon ha sido enviado por Lord Frey para garantizar que su familia siga recibiendo un trato favorable, así como generosos regalos y donaciones por parte de Lord Tytos. Aunque no se trata de una misión difícil, Emmon no se ha integrado del todo bien con su familia política, no gozando de especial simpatía con ninguno y menos aún de Tywin, por quien se siente intimidado. Es de carácter voluble y acobardado, cediendo a menudo a los designios de su joven esposa, quien le atormenta en ocasiones incluso en público. No obstante, Emmon es uno de los primeros en haberse dado cuenta de que los Reyne y Tarbeck están yendo demasiado lejos, poniendo en peligro los intereses de su familia en Roca Casterly.
Rosamund es la mayor de tres hermanas, y como tal, recibió una educación que no tuvieron las dos pequeñas. Motivada por su interés y curiosidad en los aspectos prácticos del gobierno de la ciudad, bebió de las enseñanzas y consejos de su padre para aprender a ser una buena regente algún día. Dejando las sedas y los brillos para sus hermanas, Rosamund se dedicó a la lectura y a los números, a la historia y a la política, mientras su padre le buscaba un marido que estuviera a la altura de su hija mayor. Sin embargo, Lord Lannister de Lannisport falleció repentinamente antes de conseguirlo asumiendo así Rosamund el mando de la ciudad y de la familia. A pesar de que sabe que es lo que se espera de ella, se niega por el momento a contraer matrimonio ya que prefiere enfocar sus esfuerzos a engrandecer el poder de los Lannister de Lannisport.