SabÃa que debÃa vaciar esa copa de whisky por el excusado. Deshacerse de ella antes de que fuera sorprendido por cierta alumna de cabellos oscuros y porte elegante. Pero ya que habÃa comenzado con aquello, no se detendrÃa hasta erradicar el dolor que se alojaba en su pecho y amenazaba con matarlo de un infarto. HabÃan pasado casi ocho meses desde la última vez que su sistema se habÃa alcoholizado hasta el punto de delirar, pero ahora que llevaba prácticamente tres dÃas vaciando botella tras botella de whisky, el tiempo carecÃa de significado. Solo existÃan él y un gran hoyo negro que lo consumÃa, mientras aquella terrible fecha lo observaba al acecho esperando para soltar un ataque mortal que acabarÃa con toda su fachada; la cual habÃa comenzado a desquebrajarse.Â
Hacia menos de un dÃa que habÃa revelado su faceta más triste y ruin a la única persona que después de seis años habÃa vuelto a llamar su atención. La única persona que lo habÃa hecho sentir tan vivo después de haber perdido el alma en aquel quirófano. Pero como no, tras dejase llevar por aquel hombre que era cuando bebÃa, Abraham arruinó lo único que aceleraba sus pulsaciones. Y, a raÃz de eso, ahora se hallaba sentado en su cama a la espera de las consecuencias de sus actos mientas impulsaba por su garganta el puro y amago lÃquido ámbar que reposaba en su copa. SabÃa que la chica debÃa estar de camino a su habitación, pero poco le apetecÃa levantarse a recibirla. Y no porque no quisiera tenerla ahÃ, sino porque no querÃa demostrarle cuan ebrio estaba otra vez; si se levantaba de aquel sitio, tenÃa la clara idea de que acabarÃa de bruces en la alfombra. Asà que se quedó donde estaba, volviendo a rellenar el cristal con el licor que se propuso a tomar cuando la puerta sonó. Solo en ese momento, cuando uno nudillos golpearon la madera, se permitió bajar su bebida, clavando sus ojos en sus rodillas mientras su espina dorsal se tensaba y su ser entero se esperaba para la entrada de su estudiante. @pvndcra















