Esteban Pujals: Entrevista nº1 LENGUAJEO
Language poetry, marca, ni más ni menos, la fase más reciente de la llegada, muy tardía, al ámbito de la poesía en lengua inglesa del llamado «giro lingüístico», que tuvo lugar, para la filosofía, para las artes y para las ciencias, en torno a los años 1900.
Lo sorprendente es que este fenómeno, el giro lingüístico (especificado para la poesía en el acceso por parte de lxs poetas y sus lectorxs a la conciencia de que antes de que un sujeto se pueda expresar habrá de haber un habla en la que expresarse y de que es en el acto de habla, y no antes o detrás, como se constituyen tanto el sujeto que habla como el mundo del que habla) haya tardado un siglo entero en alcanzar precisamente a las artes verbales.
En un sentido parecido, podemos hablar de Mallarmé como del primer poeta que cae del guindo en relación con la verdadera naturaleza de su material de trabajo.
Entre otras descalificaciones que se le han endosado a la poesía Language a lo largo de su recorrido, una de las que más se repiten es la de su supuesto elitismo. Como si el intento de entender las cosas pudiera ser elitista. Y es en este sentido, el del esfuerzo por entender, en el que lxs poetas Language aparecen, en cuanto grupo generacional, como lxs más intelectualmente ambiciosxs, lxs más filosóficamente autoconscientes y lxs más volcadxs en la elaboración de poéticas, de posiciones responsables —situadas— desde las que escribir en su tiempo, de toda la historia de la poesía en lengua inglesa desde Chaucer.
Y en cada una de estas lecturas lo que sorprendía era la familiaridad del público no ya con las cuestiones que preocupaban obsesivamente a lxs autorxs de estos tipos de escritura (la posibilidad de una lírica sin el pronombre de primera persona, la polaridad entre lo oral y lo ultraescrito, etc. [...] Yo creo que habría que remontarse a la Occitania del siglo XII o a la Córdoba del siglo X para encontrar en la historia de la humanidad una curiosidad y dedicación comparables en relación con la escritura.
Y a mi modo de ver Euraca es lo más parecido a Language que ha sucedido en nuestro país.
El underground es, en los EEUU como en todas partes, el nombre actual (o tal vez más bien de los 60s) de la vanguardia. Y la vocación de la vanguardia es, por una parte, construir piezas artísticas que el sistema vigente de recepción no es capaz de absorber y, al mismo tiempo, demostrar la inadecuación de ese sistema de recepción con respecto al presente, desenmascarando la complicidad del arte pompier con los mecanismos de la opresión que ejercen clérigos y tiranos. Ya sé que esta es la manera más cruda de presentarlo, pero valga en aras de la claridad. De modo que no hay manera de distinguir en este contexto lo político y lo estético. El programa Language, por llamarlo así, unificando un arco de posiciones complejo, politizaba los actos de habla y sometía el poder a algo así como un análisis lingüístico desde la práctica creativa. No se trataba de hacer la revolución, sino de ver y hacer ver la dimensión radicalmente política del hablar.
Si la propuesta underground, o de vanguardia, responde realmente a un sentir compartido y es defendida con inteligencia (es decir, si no es un efecto-novedad creado por la dinámica de la moda, la reina en nuestro mundo de consumo), su destino, político y estético, es desplazar lo que estuviera en posición de hegemonía














