Últimamente he pensado mucho en los finales, en las etapas y en las despedidas. Aquellas despedidas que nos duelen en el alma pero que sabemos que son necesarias, porque sino ¿cómo creceremos como personas? ¿cómo lograremos nuestras metas si nos quedamos en un solo lugar? ¿cómo conoceremos nuevos lugares, nuevas personas y nuevas experiencias? Y esto lo he comprendido hoy, estando a solo un paso de tener que despedirme de una de las etapas más hermosas de mi vida. Porque he aprendido, he conocido personas maravillosas, he visto lugares hermosos con ellos a mi lado, he creado recuerdos que llenaran mi alma de alegría por encima del pequeño dolor al saber que se terminó. No odien las despedidas porque no son malas, sino todo lo contrario. Ellas ayudan, ellas sanan, ellas son necesarias y no olviden nunca esa pequeña frase que todos hemos escuchado alguna vez; "No llores porque se terminó, sonríe porque sucedió." Pero mientras disfruten de su presente, disfruten y recuerden que el tren solo pasa una vez y ustedes están arriba.
P17, always♥.















