𝐏𝐑𝐄𝐅𝐀𝐂𝐈𝐎; 𝐀𝐂𝐓𝐈𝐕𝐈𝐃𝐀𝐃 𝐂𝐀𝐓𝐎𝐑𝐂𝐄.
— CEMENTERIO DE YANAKA / 4.17 AM • 27.12
content warning: menciones de sangre, secuestros y violencia.
Entre las tumbas antiguas y los cedros susurrantes, yace un círculo trazado con ceniza y símbolos arcanos. Un vástago con ojos hambrientos y piel blanca como el mármol, se erige con autoridad al centro de otros sabbat que cubren sus cabezas, los copos de nieve sobre la pálida tierra a su alrededor viéndose opacados por la tierra que han removido. Frente a todos ellos, un pozo amplio y lleno de futuros vástagos yacen inconscientes tanto de la realidad como de su futuro. Las muertes han sido tan efímeras como las rápidas manos de los líderes que las procuraron, aún si poco les importa la vida de los humanos arrastrados desde diversas regiones, mero combustible para su maquinaria bélica. Aunque estén a meros pasos de sumergirse en la vorágine de la guerra, el control de daños es esencial: cuanto más alejados estén de las civilizaciones adyacentes a Tokyo, mejor. Cada detalle importa; cada ritual es una pieza crucial en el juego macabro del Sabbat. En medio del silencio, las palabras de un vástago con dedos deformados resuenan, oscuras y pesadas, en la atmósfera cargada de expectación. — En este lugar, derramamos la sangre de los débiles para alimentar a los futuros guerreros del Sabbat. La violencia, como un fuego purificador, consume la debilidad humana y da forma a la ferocidad de estos Shovelheads. Que cada gota derramada sea un tributo a la brutalidad que forjará su destino en la guerra que nos aguarda. Entre las sombras, un miembro de los Gangrel, que ha caminado entre vástagos varias lunas atrás, asiente con la vacilación de quien espera haber tomado el camino correcto. Con la misma pala que ha noqueado a los confundidos mortales para obligarlos a caer a su epicentro de fortaleza, cubre sus cuerpos con la tierra en la que deberán escarbar para ver la noche una vez más. Todo se alinea con los ideales de la secta: quien llegue a destino, será el mejor. Cada uno de aquellos que despierten, verán como la oscuridad se adhiere a sus almas recién nacidas, la guerra reflejándose en sus ojos sin vida incluso bajo la oscuridad. El Priscus del Sabbat, en el lado opuesto, observa la cara del Assamita que tanto tiempo han estado buscando sus pares, preguntándose si su fortaleza será suficiente para hacerlo destacar y librarse de los dientes voraces que sólo la Bestia podría provocar. Caso contrario, sólo pasará a ser un simple hombre que se encontró a través del lugar incorrecto en el momento equivocado, como Naoki alguna vez. Con el pasar de las noches, la paz del cementerio se ve perturbada por el eco de la maldición recién desatada bajo la luna testigo. El Sabbat reclama a sus guerreros, deteniendo su andar con la simplicidad de una estaca y esperando el momento perfecto para atacar. Más cerca de lo que podrían haber imaginado, son a quienes buscan quienes les entregan sus cabezas en un plato.
𝐀𝐂𝐋𝐀𝐑𝐀𝐂𝐈𝐎𝐍𝐄𝐒 𝐎𝐎𝐂
⦾ La información narrada previamente no es conocida por ningún vástago. Es únicamente material adicional para el conocimiento del cuerpo de usuaries.
⦾ Se ha agregado una nueva definición al glosario.








