Nu shit en #youtube ... #rap #diaadia #lacaldera #mrkush #kimo #7pdc #poscolonialidad
seen from Norway

seen from Sweden
seen from China

seen from United States
seen from United States
seen from Mexico
seen from China
seen from Netherlands
seen from United States
seen from United States
seen from Australia
seen from Russia

seen from South Africa

seen from United States

seen from Spain

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from France

seen from United States
Nu shit en #youtube ... #rap #diaadia #lacaldera #mrkush #kimo #7pdc #poscolonialidad

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
POSCOLONIALIDAD Medio: Grafito y listón.
“[...] la colonialidad sigue y el pos indica meramente que la colonialidad global del proyecto neoliberal no se configura ya como la colonialidad cristiana o de los siglos anteriores”.
GARRIDO, Ramos Beatriz, “Colonialismo, colonialidad y modernidad”, en ArtyHum, Revista de Artes y Humanidades [en línea], núm. 8. pp. 70,71 <https://www.academia.edu/10016978/COLONIALISMO_COLONIALIDAD_Y_MODERNIDAD>.
“[...] la colonialidad no termina, pues ésta se refiere a la dimensión cultural, a la herencia cultural del colonialismo. Es una dimensión simbólica que se constituye por el colonialismo y que persiste después del mismo [...]”.
HERNÁNDEZ, Víctor, “Colonialidad y poscolonialidad en Europa y América Latina. Apuntes y glosa de un seminario con Santiago Castro-Gómez”, en Athenea Digital [en línea], núm.11 vol.3, primavera, 2007, p.150.<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=53701108>.
Crítica poscolonial desde las prácticas políticas del feminismo antirracista
Uno de los problemas que se mantiene en torno al tema de lo poscolonial es la tensión que existe entre la producción teórica, puramente académica, y lo que se genera desde los movimientos sociales que posteriormente se convierte en teoría. Si bien desde la producción académica se han abierto vías para un pensamiento crítico, este no deja de ser elitista y, sobre todo, androcéntrico. Tal situación se complejiza en tiempos de globalización, donde las relaciones de poder no solo se extienden a los mercados capitalistas, sino también a todas las relaciones sociales. Hoy la alteridad, lo que se considera diferente, subalterno, es también potable para el mercado y sigue siendo “materia prima” para el colonialismo occidental, un colonialismo que no es asexuado sino que sigue siendo patriarcal, además de racista. Hoy la diferencia cultural ha producido un neoracismo, un racismo sin razas (Stolcke, 1992) que mantiene a la otra y al otro fuera de todo paradigma válido. Si lo subalterno se traduce en un discurso de multiculturalidad, entonces sigue manteniendo relaciones de poder colonialistas. El otro, la otra, se naturaliza, se homogeniza en función de un modelo modernizador para dar continuidad al control no solo de territorios, sino también de saberes, cuerpos, producciones, imaginarios y todo ello se basa en una visión patriarcal en donde los saberes de las mujeres son relegados a meros testimonios, no aptos para la producción académica. Descolonizar entonces supone entender la complejidad de relaciones y subordinaciones que se ejercen sobre aquellos/as considerados “otros”. El Black Feminism, el feminismo chicano y el feminismo afro e indígena en Latinoamérica son propuestas que complejizan el entramado de poder en las sociedades poscoloniales, articulando categorías como la raza, la clase, el sexo y la sexualidad desde las prácticas políticas donde han emergido interesantes teorías no sólo en el feminismo sino en las ciencias sociales en su conjunto. Son propuestas que han hecho frente a la colonialidad del poder y del saber y hay que reconocerlas para lograr realmente una descolonización.