Alianza Petrolera: ¿se esfuman 32 años de esfuerzo y sacrificio?
Corren cada vez más fuertes los rumores que circulan en Barrancabermeja sobre el hipotético cambio de plaza del Alianza Petrolera.
El sentimiento para quienes creyeron en este proyecto deportivo es de desazón, igual ocurre con la afición que el equipo de fútbol logró cosechar desde que participaba en la B.
Las opiniones son diversas. Para algunos, es mejor que se la lleven antes que ceder al que consideran un chantaje económico por parte de su presidente Orlando Ferreira.
Otros no ocultan su preocupación ante el anuncio de tal acontecimiento pues son algo más de 5 mil aficionados fieles que arroparon al equipo y lo alientan en cada partido de local. Y para un tercer grupo les es indiferente pues cuando surgió el AP. ya eran seguidores y aficionados a otros equipos del fútbol profesional. Lo cierto es que la noticia sigue generando controversia y expectativa en Barrancabermeja.
Los de la idea de dejarla que se la lleven creen que cualquier equipo de fútbol profesional estaría interesado en ocupar ese espacio y jugar en Barrancabermeja y en un estadio como el Daniel Villa Zapata, reconocido por su excelente gramado. Además, tendrá en las fuertes temperaturas barranqueñas (34 grados), su fortaleza. Pero las cosas no son tan fáciles como ellos las plantean.
Alianza Petrolera nació en Barrancabermeja en 1991, debutó en el torneo de la B al año siguiente y 20 años después ascendió al fútbol profesional. Este equipo ha sido fruto del sacrificio de empresarios y dirigentes deportivos que hicieron esfuerzos sobrehumanos para sostener una institución, con más penurias que victorias, para que alcanzara la categoría profesional y terminara siendo socio ya de la Dimayor.
"Permitir que se lleven al Alianza Petrolera es dejar el terreno expedito a un inversionista que llegó a disfrutar de las maduras y a participar de los dividendos que distribuye la Dimayor para sus socios, cuando en el pasado sus fundadores tenían que empeñarse con el banco, sacrificar las utilidades de sus empresas, arriesgar su propio peculio para responder a la nómina de futbolista que competía bajo los colores aurinegros", dijo Hernando Felizzola, uno de sus hinchas fieles.
Los colores amarillo y negro del uniforme no fueron escogidos al azar, son los colores de la bandera de Barrancabermeja. A propósito, en un post colgado en su cuenta de facebook el empresario, dirigente deportivo y socio fundador Francisco Monsalve recordaba lo siguiente:
basado en lo anterior, Monsalve considera que este hecho detendría, de ser exacta, cualquier intención empresarial de Ferreira para dejar a Barrancabermeja sin fútbol profesional y sin equipo.
Una de las razones que esgrimió Ferreira es que el Daniel Villa Zapata no ofrece garantías para partidos internacionales y Alianza tendrá que afrontar la Copa Sudamericana. Valledupar sí y lo demostró en un torneo sudamericano de selecciones sub 15, es decir cumple las expectativas pese a que reúne casi que el mismo aforo de aficionados como lo tiene el escenario aún en obra blanca que tiene Barrancabermeja.
Ciertamente a Barrancabermeja le dejaron el estadio de fútbol más costoso del mundo pues fue remodelado para cambiarle el pésimo drenaje y la gramilla y aumentarle el aforo de 5 mil personas con una inversión superior a los 70 mil millones de pesos (incluida varias adiciones) durante el gobierno departamental de Richard Aguilar Villa, pero nos devolvieron otro con una mejor gramilla pero sin cubierta para sombra y con un aforo sólo para 12 mil personas.
Curiosidades y coincidencias
Curiosamente los dirigentes deportivos y políticos de Valledupar tenían planes de regresar a esa plaza el fútbol profesional que alguna vez tuvieron en la B, pero que finalmente dejaron ir cuando inversionistas de Soacha decidieron comprar la ficha y llevarselo para ese municipio de Cundinamarca. El plan era claro, traerlo de nuevo ya que la Administración Municipal planteaba poco interés para seguir apoyándolo en esa nueva plaza.
Lo que sus dirigentes políticos, deportivos y empresariales no esperaban es que aunque pensaban en un equipo de la B la suerte les traerá uno de la A y en Copa Sudamericana. El Alcalde de Valledupar y la Gobernadora del Cesar coinciden en que este municipio costeño no podía estar sin fútbol teniendo un estadio remodelado como el "Armando Martínez Pavajeau" subutilizado.
Ambos, ante las dificultades para implementar el plan A, fueron puestos en contacto con Ferreira quien ya había planteado salir de Barrancabermeja en épocas pasadas. Es así como se encontraron el hambre con las ganas de comer.
Con la posible partida del Alianza Petrolera, Santander tendría un equipo menos en la A. Empero, para nadie es un secreto que Alianza nunca fue bien visto por quienes consideran que el Atlético Bucaramanga es el único con derecho a representar a Santander y argumentan que el clásico futbolístico no es con Alianza sino con el Cúcuta Deportivo. Y ciertamente, en más de una oportunidad miembros de la prensa deportiva de la capital santandereana fueron despectivos con el Alianza.
Alianza es una empresa privada y se debe a sus dueños dirán algunos. Cierto es, pero este dueño recogió los frutos sembrados con mucho sacrificio por Andrés Jaimes Cortez, Damian Castillo, Justiniano Botero y otros más que se atrevieron a montarse en ese potro cuando eran muy pocos los que le apostaban a la supervivencia del Club pero sobre todo a que llegara a la A y se convirtiera en socio de la Dimayor.
Y dónde quedan aficionados como Pizarro, el conductor jubilado que siempre acompañó al equipo de local y de visitante, a Agne Marisol Mayer, con su camiseta aurinegra puesta los fines de semana siempre, a las barras bravas del Alianza que sacrificaron a uno de sus integrantes -Carlos Viviescas- (foto) cuando barras BRAVAS de Millonarios lo asesinaron con arma blanca.
Al recientemente fallecido periodista Jorge Luis Durán Pastrana, un aficionado, como pocos, del Alianza, al ex concejal Rubencho que no se perdía ni la corrida de un catre o el trabajador oficial Roberto Niño (ver video). Eso se llama identidad.
Aunque los aficionados no eran muchos pues antes de Alianza ya se habían identificado con otros clubes del fútbol profesional, son mas que los del Chicó, o los de Equidad, Rionegro y Envigado. No se puede justificar entonces para no seguir en la ciudad que aquí no había afición.
Una ciudad intermedia de la importancia de Barrancabermeja no se puede quedar sin fútbol profesional, mucho menos dejar ir un hijo nacido de sus entrañas, de las polvorientas canchas de barrio por decisión de un empresario del fútbol que terminó comprando la ficha de la Corporación cuando ya hacía parte de los encopetados socios de la Dimayor y eso es mucho decir.
Queda una lucha contra el tiempo en el que la dirigencia política, gremial y deportiva de Barrancabermeja debe hacerse sentir para evitar que el propósito de Ferreira se cristalice para alegría de los vallenatos y frustración de los barranqueños.
A propósito, a uno de sus fundadores el empresario de transporte fluvial Andrés Jaimes Cortez se le hizo un nudo en la garganta cuando le tocamos ese tema.
Pero finalmente Alianza se nos fue.