Él dejó de interesarse en mà poco a poco. Por más flaca que estuviese, nunca iba a amarme como yo lo amaba. Era un amor insano, obsesivo y dependiente. Pero asà es el amor, ¿ No ?
Doloroso, astuto e hiriente. Simplemente una cagada.
Mis casi 30 kg no lograron convencerte de quedarte conmigo. Quizá nada de mà te convenció. Porque era insuficiente, caprichosa y egoÃsta. Era tan imperfecta para alguien tan perfecto como vos.
Sigo cortándome la inicial de tu nombre en mi piel para seguir teniéndote conmigo. Ahora, cada vez que las veo, solamente lloro por el ya muerto recuerdo de nosotros dos juntos.
–ingrávida
















