Permanece en el silencio incluso cuando te expreses en tu lengua materna, quédate en el silencio aumentado a partir de ahora por la lengua propia de la escritura, persiste en la ira a través del silencio, persiste en la antigua sedición a través de la lectura. Puesto que leer no toma la palabra. Puesto que escribir no rompe el silencio.
Por fin acontecen los libros ahí en la lengua que grita.
Y ahí acontecen los libros: que sin hablar hablan.
— Pascal Quignard













