Qué vanidad imaginar que puedo darte todo, el amor y la dicha, itinerarios, música, juguetes. Es cierto que es asÃ: todo lo mÃo te lo doy, es cierto, pero todo lo mÃo no te basta como a mà no me basta que me des todo lo tuyo. Por eso no seremos nunca la pareja perfecta, la tarjeta postal, si no somos capaces de aceptar que sólo en la aritmética el dos nace del uno más el uno. Por ahà un papelito que solamente dice: Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenÃa que mirarte.
Julio Cortázar




















