@mverta
“Un vaso de agua, por favor”
La vida le trató bien. o eso cree. Lleva años sin pisar la ciudad. Incluso ha estudiado fuera de ésta, pese a que tenía la oportunidad de permanecer en la cueva de los Pendersen y ahorrarles a sus progenitores un gasto considerable de dinero. Residencia, cheques mensuales para los víveres y otros estropicios... Pero era como le dijo su consejero auxiliar ‘Les da pena, obtendrás una beca’ El drama que los sumió por tantos meses en la tristeza se metamorfoseó en un espacio de tiempo lento y supuroso, en un diploma colgante con bordes de oro. Había sacrificado bastantes cosas, entre ellos; lo que significaba formar parte del lugar. Perdió la relación con sus allegados ¿Caspar? Aquel al que tanto predico como hermano perdido... se marchó o huyó hacia otras nuevas direcciones ¿Y él?
Él debía enmendar sus errores, en especial uno.











