Pintando la Ofrenda Oval
Esa madrugada me pilló con inercia pintora. Siete días pasaban de la fecha límite para entregar el trabajo final del taller de pintura y color del grado de Artes de la UOC, un óleo de 73 x 60 cms. No obstante estar fuera de calendario, aún aplicaba los colores de la segunda capa sobre la muy rosa primera.
El marrón oscuro del baúl sobre el cual descansa el bodegón que dedico a la Iaia Antonia bajo el título de Ofrenda Oval se acompaña ya del azul noche de las cortinas opacas abiertas en los márgenes izquierdo y derecho del lienzo.
Esas horas brujas de la noche me hicieron encontrar una mezcla especial de cian y blanco con minúsculos destellos de magenta y amarillo generando un gris azulado perfecto para pintar la luz translucida de las cortinas iluminadas por el sol de la tarde. Más tarde vendrían las sombras que se dibujan sobre ellas.













