Tras la mirada perdida en el horizonte, tras tu sombra y tu silueta, mis ojos van tras de ti, te observan y a hurtadillas te miran buscando algún resquicio o una señal de que en algún momento tú también me busques y quieras mi compañia. De que en algún instante busques mis ojos y te quieras ver reflejado en los míos, que tus brazos se quieran unir a los míos, tu mano con la mía, tus labios a los míos y tu piel se adhiera a la mía.
Ser eco de tu voz y recorrer juntos y de la mano el mismo sendero.
Leregi Renga














