DespuĂ©s de unos largos 10 dĂas de convalecencia en la bella Capurgana, partĂ rumbo a la primera ciudad panameña en la frontera, la lancha que me transporto fue aun mas chica que en la que llegue y las olas no dudaron en castigar mi espalda, el viaje lo realice en compañĂa de un chico francĂ©s y dos argentinos bastante piolas como dicen ellos, desde mi salida en Turbo siempre pensĂ©: acá la vida no es que valga de a mucho y la gente se embarca o la embarcan en lo que sea , las autoridades marĂtimas son un mero adorno en el puerto y seguridad es una palabra que no esta en sus diccionarios
Una hora mas tarde nos bajamos en puerto Obaldia , un poblado olvidado por Dios, que le sirve de paso a cientos de cubanos, haitianos y africanos ilegales, que en muchos casos para evitar autoridades y pagos de lanchas cruzan el TapĂłn del Darien junto con sus familias, caminando , una caminata que les puede tardar hasta Cinco dĂas en una de las selvas mas peligrosas del mundo para llegar a este campamento, campamento donde pueden tardar meses para que les legalicen su entrada a Panamá y su camino hacia la libertad.
Llegar a Puerto Obaldin es un encuentro con mil historias de viajantes en otra realidad , es una mirada casi surreal que nos hace meditar muchas cosas antes de dar el siguiente paso.
Muchos colombianos son regresados desde este punto fronterizo a su paĂs , a la gran mayorĂa se les pide un dinero para justificar su entrada al territorio y se nota en algunos casos un racismo implĂcito que hace de este paso fronterizo segĂşn tu tonalidad de piel, el grado de dificultad para el sellado de tu pasaporte, paradĂłjicamente del lado panameño los que sellan son tan o mas oscuros que que los personajes que devuelven a Colombia.
Aunque pase sin problema tengo que reconocer que mi requisa fue exhaustiva y un tanto cĂłmica , los agentes aduaneros y la gente de la naval panameña al momento de palpar mi computador no podĂan entender por que era tan pesado y de inmediato comenzaron una investigaciĂłn en torno a el, investigaciĂłn que tardarĂa casi una hora en la que ninguno hacia caso a mis recomendaciones , las que solo eran: amigos busquen en internet la ficha tĂ©cnica de un Mac Book Pro, ahĂ esta el peso y dimensiones y asĂ no tienes que desbaratar mi computadora en busca de heroĂna, cocaĂna y demás narcĂłticos, cuando les decĂa que Apple fabrica sus equipos bastante pesados y que los componentes no son tan ligeros como los de un Pc regular , decidieron llamar a un compañero versado en estos temas tecnolĂłgicos el cual solo dijo : acá hay algunas inconsistencias de tu parte colombiano, primero nos dices que tu computador pesa por que la marca es Mac y despuĂ©s nos dices que tu computador es Apple , por que nos dices mentiras? eso es lo que queremos saber y eso es lo que te hace bastante sospechoso, "PLOP" a esto solo dije : amigos traigan el destornillador y destapemos , acá no hay caso , mientras reĂa con algunas pizcas de vergĂĽenza ajena.
Después de casi una hora arme de nuevo mi computadora y me dirigà a migración para que me sellaran la entrada, no sin antes hacerme amigo de toda la inteligencia panameña que estuvo en lo que para ellos hubiera podido ser un gran hallazgo, pero no fue.
El papeleo duro otra hora y mientras que a muchos nacionales les interrogaban bastante y se les pedĂa los 500 dĂłlares para ingresar , a mi solo me formaron en una fila para sellarme.
Hay que reconocer que este pueblo sin los ilegales cubanos y de otras nacionalidades, no seria mas que un caserĂo en el que nadie pararĂa.
Al principio fue complicado entablar conversaciĂłn con mis hermanos cubanos , la gran mayorĂa al escuchar mi nacionalidad solo recordaron el mal trato de las autoridades en mi paĂs , y para muchos su paso por Colombia fue un literal infierno , muchos solo despuĂ©s de escucharme durante un buen tiempo lograron comprender que Colombia es mas que abusos de autoridad , y despuĂ©s de un dĂa ya era como un hermano mas , compartĂ en su campo de refugiados, mientras me invitaban las lentejas con arroz que comĂan casi todos los dĂas y posaban alegres para mi cámara , Dos dĂas despuĂ©s estaban bastante contentos con mi llegada y algunos me hicieron saber que gracias a las fotos que estaba tomando, por fin habĂan comido fideos con carne , ya que la gente de la cocina se sintiĂł intimidada por la llegada de algĂşn supuesto periodista
CompartĂ tal vez muy poco con los cubanos pero en cuestiĂłn de dĂas me hice de una buena camada de amigos, que al final salieron a despedirme mientras yo les decĂa : amigos espero verlos de nuevo, se que ya pronto se solucionara esto, animo y paciencia que el pueblo cubano esta atestado de gente guerrera y fuerte , disculpen a mi patria si les hizo pasar un mal momento y ojalá la vida nos reencuentre en otras situaciĂłn, SEGURO ESTAS SERAN MEJORES
Tal vez mi paso por este puerto fue uno de los mejores, no habĂan playas ni lugares para tomar la foto tipo postal , pero de ahĂ me traje muchas historias que seguro compartirĂ© en un futuro , historias que en ultimas son una postal imaginaria que recuerda la subjetividad de lo bello y nos regresa a casa cargados de vida.
Ese dĂa partĂ junto con mi amigo francĂ©s, uno de los argentino pues el otro se quedo mientras se rebuscaba su pasaje, ya que andaba en ceros y en el lugar al menos las lentejas eran gratis) y cuatro africanos rumbo a TartI, un asentamiento indĂgena que no nos recibiĂł de la mejor manera , en un viaje que durarĂa dos dĂas en una lancha que fundiĂł motores y me reiteraba que la vida por esos lares no vale mucho , y menos cuando esta es la de gente a la que le dejo hace mucho de sonreĂr la vida , y solo cargan con su ropa y el sueño de un mejor futuro como su Ăşnica pertenencia.