La comida y yo.
Vengo de una familia dónde comer era algo más que meramente una necesidad. En mi casa, desde pequeños; comer era igual a gozar. jeje
El día de tu cumpleaños te preparan tu comida favorita, en mis cumpleaños de infancia debo reconocer que fui bastante malcriada, mientras que en mi época en los cumples ponían panchos o salchichas como se dice en España, o chocolate con galletitas, en mis cumples solían salir de éstas opciones y servían hamburguesas y helado.
Porque repito, la comida centraba cualquier cosa, una pena, una alegría, lo que sea siempre estuvo unida a la comida.
Pero hubo un problemilla, del cual no me percaté hasta hace un par de años.
Había aprendido algunos hábitos que me llevaron al punto de "SER GORDA" . Dicho así, suena algo fuerte, pero es real y es así, llevo bastantes años de mi vida lidiando contra ello, pero con pocas armas, la guerra estaba siempre en mi contra.
Para que me entendáis: en casa no había ni hay límites (sigue siendo así a día de hoy), puedes comer tooodas las milanesas que quieras, las empanadas, los panes, los refrescos, etc. Porque la primera norma no escrita en la cocina de casa es, "siempre habrá de más". Siempre sobra algo , pero faltar??? JAMÁAAÁSSS. JAJA
Entonces, crecí comiendo hasta que no pudiese ni respirar, pero he llegado a un punto en el que aprendí a parar, a controlarme, aunque esto no siempre se traduzca en perder peso, pero sí en soltar los malos hábitos que adquirí de pequeña, para cuidar mi cuerpo, cuidarme a mí. Y teniendo siempre presente la comida como centro de mi vida. Eso no ha cambiado.
Sigo celebrando con comida
Sigo llorando con comida.
Pero con amor y cuidado.
Soy consciente de que en su mayoría, los padres quieren lo mejor para sus hijos, aunque a veces se pueden equivocar sin saberlo.
Obviamente mis padres lo hacían desde el amor total.















