De la serie: No tengo nada que decir #yonomepuedocallar Debe ser algo muy débil y vulnerable lo que necesita defenderse. Las defensas surgen del miedo; proclaman el miedo como real, perpetuando la ilusión de debilidad y pavor de aquello que protegemos. ¿Nos es en verdad tan ajena la construcción de muros, de defensas? Qué hay de las murallas cotidianas, las que nos cuidan de la vida que tanto exige, de los otros que tanto amenazan. ¿Qué ocultan mis muros, qué ocultan los tuyos? En la construcción de muros busco defenderme, ingenuamente, de mi propia liberación. Delimito mis fronteras para no ver al otro, para evitar vincularme con todos y entonces sentirles, comprenderles, quizá mirarme a mí. ¿Y cómo podría la verdad alborear acorazada? No necesito defenderme contra la realidad de mi verdad; en mi indefensión seré fuerte y descubriré lo que mi blindaje oculta. Si, no al muro.