NUEVO SNIPPET: RISA.
Su risa hizo eco en los oídos de la joven. En su pecho. Y en su corazón, el cual empezó a latir más deprisa. Parecía que, como esa misma risa, éste bailase de felicidad, queriendo mostrarse al mundo. No sabría decir si era por la previa subida de adrenalina, o era algo más.
Pero Eilidh sabía que, si eso que revoloteaba dentro de ella iba demasiado lejos, no se vería capaz de controlarlo de nuevo... jamás.
Oh. Wow.













