A veces...solo a veces miro por la ventana del vagĂłn viendo el sol ocultarse, alejarse y aproximarse al otro lado del mundo. Soy consciente de lo que hay allá, de las muchas ganas que me invaden de correr a ciegas al primer vuelo hacĂa ese lugar lejano. Luego toda mi cobardĂa aflora y me quedo ahĂ estática, repitiendome mentalmente una y mil veces las mismas frases conformistas: "No serĂas ni una piedra en el zapato del otro lado del ocĂ©ano", "sabes perfectamente bien las diferencias sociales que los separan, allá tienes el mismo peso que un estudiante de escuela media", "debiste irte cuando tuviste la oportunidad, ahora solo es un capricho para alejarte de este lugar" - y luego el peor golpe que masoquistamente me propino derribando cualquier atisbo de esperanza, "sĂłlo eres igual que el resto de personas que tanto detestas en este lugar, igual de vacĂa, conformista e idiota" - fin del duelo, otra vez suspiro y desvĂo la mirada, en el fondo sĂ© que soy mi peor enemigo...