De todas las veces que pudo traerme flores, eligió hacerlo para despedirse, como si fuera a dejarle flores a su muerta favorita.
Un día le dije que me gustaban las rosas amarillas, porque Yellow era nuestra canción y Rosas la canción que le dedicaría si un día lo nuestro se acababa. Al parecer no tuvo tan mala memoria para recordarlo.
Lo que más me duele de esto, es que quien amaba y a quien le pertenecen estas flores, murió el día en que necesito a la persona que más amaba, murió aquel día que su luna se fue y ni siquiera volteó a mirar a su sol, murió el día de en que le dijo te amo y la respuesta ya no sonó correspondida.
Y hoy después de tantos meses, recién se acordó de su muerta, y trajo estas flores.
No creo que nunca encuentres palabras feas para quien te trato tan bonito y con quien tu fuiste una mierda de persona.
Ahora comienzo a dudar si alguna vez mereciste el título de Señora Luna, me contagiaste tu mala memoria a tal grado que no puedo recordar el porque insistí tanto en un lugar donde robaron todo mi brillo y mataron.












