Como os decía el otro día, somos cíclicas. No cada día del mes la misma mujer. Hay guías que nos pueden ayudar a entender quién somos ahora. Pero la mejor de todas es la intuición y la experiencia propia. Y esto no es un cuento new age ni nada así. Es que las hormonas rigen nuestras emociones, al punto que a veces no se puede saber qué es antes.
Si estoy alerta, segrego adrenalina; si alguien a mi alrededor segrega adrenalina, me pongo en estado de alerta porque empiezo también a segregarla yo. Entonces, ¿qué es antes, el huevo o la gallina? En realidad, eso no importa, lo que importa es saber que esos ciclos existen en nuestros cuerpos de mujer y que es desde ellos desde donde vemos y experimentamos la realidad.
Una película de drama romántico puede aburrirme una semana del mes y hacerme llorar como una magdalena otra. Así es, y las dos soy yo misma. Para poder quererme por las cuatro esquinas, primero hace falta reconocerlas, y reconocerme plural en una, como D'artagnan y los tres mosqueteros...
Hay analogías para entender, y también arquetipos que nos pueden ayudar a atisbar las posibilidades infinitas que nos permiten ser mujeres 4x4, ser mujeres plurales, 4 en raya. Cada una con sus dones y habilidades.
Para tener una idea, iré desgranando semana a semana mis experiencias sobre los ciclos. Hoy sólo los nombraré:
-La fase preovulatoria es una fase estéril, en la que el dinamismo es más fácil y las emociones menos preeminentes. Se suele relacionar con la primavera, la mañana, la luna creciente y el arquetipo más utilizado para comprenderla y contactarla es el de la doncella, de la virgen.
-La fase ovulatoria es el momento en que nuestro cuerpo está preparado para ser fecundado y embarazarse. Solemos estar más sociales y cachondas... A veces, cuando estamos ovulando, nos gustan todos. Se relaciona con el verano, el mediodía, la luna llena y el arquetipo de la madre, de la mujer fértil.
-La fase premenstrual es la más reconocida por algunas. Hasta se diagnostica como enfermedad... Las hormonas que mantenían a nuestro cuerpo fértil van disminuyendo, el cuerpo se prepara para expulsar el óvulo no fecundado, acumulamos líquido y la tensión puede aumentar. Se relaciona con el otoño, el atardecer, la luna menguante y el arquetipo de la hechicera, la mujer menopáusica.
-Y finalmente, la fase menstrual es cuando el cuerpo expulsa el óvulo no fecundado y todo el nido que había preparado para él. Tenemos la energía baja y estamos hinchadas. A veces nos duele la panza. Se relaciona con el invierno, la noche, la luna nueva y el arquetipo de la anciana, la bruja.
Texto: Marta Corominas (@douladelcor)
Imagen: Denitsa Toshirova (@denitsatoshirova)