“Oye tú,” se desplomó en el sofá donde estaba Arturo ocupado mirando su celular, para llamar su atención recargó su cabeza en el regazo del chico, cualquier cosa que estuviese haciendo (que muy probablemente sería estar en esa aplicación para conseguirse hombres que tanto le gustaba) podía esperar. “Tengo un cupón en The Waffle House, dos por uno en todo lo que puedas comer. Ya sabes que no soy muy fanática de los waffles pero al final del día es prácticamente comida gratis y hace mucho que no salimos sólo tú y yo. ¿Qué dices? ¿Me acompañas?” Miró el reloj colgado en la pared. Marcaba apenas las ocho y cuarto de la mañana, si se apresuraban llegarían perfecto al bufete del desayuno. / @mugiboi













