Brumel
Los pequeños montones
en su cabezaÂ
llenos de lucesÂ
de montaña.
Soles desprendiéndose
estrellas explotando enÂ
su ingenua expresión
de alborozo.
Él es aire.Â
Él es fuego,Â
sangre caliente corriendoÂ
a calaminosa velocidad.Â
Sus dientecitos
su sonrisa larga
su lengua húmeda
cayendo de lado
derrumbada por el calorÂ
y la alegrÃa
y los sueñosÂ
y los vocablos durmiendoÂ
sobre los besos
que me da.
Él es aire,Â
(oxÃgeno)
Y libreÂ
(al fin)
Y sonrÃe
(por fin)
Y él me hace feliz
(a mi)













