Me escribía con una amiga que me contaba de su promesa de dejar de fumar, su hermano pasa por una depresión muy grande y esperaba que si deja el cigarrillo tal vez el pueda mejorar. Solo voy a esperar, me dijo. No es fácil lidiar con una depresión y menos cuando nos cerramos a la ayuda que aquellos que nos quieren ver bien nos dan, solo queda esperar, esperar porque solo uno puede producir un cambio, por mucha ayuda que te quieran dar si no estas dispuesto a un cambio, eso nunca va a pasar.
Le dije que no va a ser nada sencillo, porque él tiene que encontrar un motivo, algo que lo haga despertar, pero que a veces ni así se aleja la sensación, el peso, que cuando uno menos lo espera el monstruo que sigue ahí, ataca! Que lo único que podes hacer es aferrarte a ese motivo de vida y aprender a vivir día a día buscando escapes para no pensar en esa idea fija que a veces atormenta.
Y de ahí comenzó, lo que debía ser el final de un día, pasó a ser el comienzo, con el insomnio que me domina cada noche me quedé pensando, buscando entre mis recuerdos aquél en el cual pueda ver con claridad cual sería mi motivo de vida.
*Flashback* En cuarto grado cuando veiamos como funcionaban los medios de comunicación nos llevaron de excursión a una radio, en la radio medio que nos entrevistaron y a cada alumno le preguntaron ¿que quería ser de grande?(y acá la parte que me da algo de vergüenza) "Yo quiero ser presidenta" dije, con mucho orgullo y el tipo del programa de radio sorprendido por mi respuesta me dice "¿y porque presidenta?" Y en ese momento lo único que me salió fue que lo que queria era ser presidenta para ayudar a la gente. *fin del flashback*
Ya en secundaria me di cuenta que las ciencias sociales no eran lo mío y nunca lo serán, la política queda totalmente fuera de las cosas que me gustaría en un futuro, pero, todavía seguía pensando en que me gusta ayudar. Se me daban de maravilla las ciencias naturales, así que definitivamente me iba a inclinar por ese lado, por el trabajo en salud, me hubiera gustado medicina, pero es muy cara la carrera y mi familia no cuenta con los ingresos, a parte soy bastante vaga para el estudio, aunque también suelo sumarle otros motivos a mi procrastinación a la hora de tocar los apuntes.
En conclusión lo que yo quiero en la vida, no es tener dinero, ni ser una justiciera o revolucionar al mundo inventando algo, yo simplemente quiero ayudar.
Y me di cuenta de otra cosa que hasta ahora lo ignoraba totalmente, el motivo, eso para lo que venimos al mundo, está ahí, no sabemos darnos cuenta, pero lo sabemos de chicos, cuando te preguntan ¿que queres ser cuando seas grande? Seguido de ¿Y porque queres ser eso? Ahí en el motivo, el niño es puro inocente, todavía no esta corrompido por la crudisima realidad, ese motivo que le damos a lo que queremos es, esa es nuestra razón de ser, para lo que estamos en el mundo.
P/D: Después de tener esa revelación pude dormir tranquila, domingo tranqui en familia comiendo como siempre en mi lugar favorito del mundo. Ahora queda la parte difícil, ya determine mi motivo, ahora tengo que empezar a moverme para realizarlo.