Puede que sÃ, tal vez este enamorado de ti, pero no en la manera en que todos piensan.
Estoy enamorado de tus ojos, porque me inspiran a escribir poesÃa, y a dibujarlos en perfecta simetrÃa, a componerlos dentro de una melodÃa, que haga vibrar al receptor con tan solo escuchar mi voz.
Estoy enamorado de tu piel, tan blanca como la nieve, y brillante como la luna, musa perfecta de mis noches de insomnio, cuando te escribo poemas en una vorágine.
Estoy enamorado de tus labios, de la forma en como salen palabras dulces y a la vez grotescas, de esa delicada voz que cada dÃa la semana, rÃe, llora, sonrÃe y sufre.
Estoy enamorado de tu cuerpo perfectamente imperfecto, tan irreal, y escultural, que lo comparo con el arte de grandes escultores del siglo XX, cuando en estatuas, intentaron plasmar a personas imperfectas a través de piedra.
Estoy enamorado de ti, y de tú manera que tienes de existir…
Y si te soy sincero, sÃ, prefiero morir, a que tú dejes de vivir.
Manuel Ignacio.



















