103.3 La vulnérabilité est l'admirable contrepoint du courage.
245 «Escribir como forma de oración», leemos –impresionados– en Kafka. También eso significa primeramente no orar, sino escribir: no se puede hacer con las manos plegadas.
263.6 El poema no tiene, como el hombre, ningún motivo suficiente. De ahí su específica oscuridad que tiene que aceptarse el poema debe ser entendido como poema.
Tal vez también: el poema tiene su base en sí mismo; con esa base descansa en lo que no tiene.
242.2 El poema quiere, como he dicho, ser comprendido, se ofrece para una versión interlinear, invita a ello; no es que el poema esté escrito con vista a esa o aquella versión interlinear, más bien el poema aporta como poema la posibilidad de la versión interlinear, realiter y virtualiter; en otras palabras es, de una manera que el es propia, ocupable. (1)
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«La atención» –permítanme ustedes citar aquí, del ensayo sobre Kafka de Walter Benjamin, una frase de Malebranche–, «la atención es la oración natural del alma».
El poema se convierte —¡bajo qué condiciones!— en poema de uno que percibe –que todavía sigue percibiendo—, vuelto hacia lo que aparece, que interroga e interpela a esto que aparece; se convierte en diálogo –a menudo es un diálogo desesperado. (2)
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90 Dos posibilidades: hacerse infinitamente pequeño o serlo. Lo segundo es consumación, y por tanto inactividad, lo primero comienzo, y por tanto acto.
106 La humildad da a cada cual, también al que desespera en soledad, la más fuerte relación al prójimo, y de inmediato, pero en todo caso cuando es una humildad total y duradera. Puede hacerlo, porque es el verdadero lenguaje de la oración, al mismo tiempo que devoción y finísimo vínculo. La relación al prójimo es la relación de la oración, la relación a sí mismo, la relación del esfuerzo; de la oración se extrae la fuerza para el esfuerzo.
109 «Que nos falte fe no puede decirse. Solo que el simple hecho de nuestra vida no puede agotarse en su valor de fe».
«¿Habría aquí un valor de fe? Pero es que no se puede no-vivir».
«Precisamente en este "pero no se puede" es encuentra la fuerza demencial de la fe; en esta negación cobra figura».
No es necesario que salgas de casa. Quédate en tu mesa y escucha. Ni siquiera escuches, espera no más. Ni siquiera esperes, quédate totalmente en silencio y solo. Se te ofrecerá a ser desenmascarado el mundo, no puede evitarlo, extasiado se hará un ovillo ante ti. (3)
(1) Paul Celan, fragmentos de Microlitos. Traducción de José Luis Reina Palazón.
(2) Paul Celan, El meridiano. Traducción de Pablo Oyarzun Robles.
(3) Franz Kafka, El camino verdadero. Consideraciones sobre el pecado, el dolor, la esperanza y el camino verdadero. Traducción de Pablo Oyarzun Robles. Este libro, en realidad, corresponde a una sección del Cuaderno G, considerado uno de los más relevantes de Cuadernos en octavo.