Y reconozco que solo tú eres mi Dios, que en este momento no necesito a ningúna persona a mi lado, solo te necesito a ti. Porque nadie más que tú ha estado conmigo desde el primer día de mi existencia, nadie me ha acompañado y fortalecido día a día.
Por eso y muchas cosas más, solo tú eres merecedor de mi amor y adoración.















