MESSI AND OCHOA, THEY ARE MY BELOVED
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MESSI AND OCHOA, THEY ARE MY BELOVED
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Soy el loco que dibuja Mechoa 😎
Mechoa icons✨
Mechoa: Comforting a Fella
Pairing: Messi x Ochoa
Rating: T (minor language)
Summary: Memo's team falls short to England in a brutal World Cup clash in 2-3 loss at the Azteca Stadium, where the veteran goalkeeper sobs in tears uncontrollably and a certain lad in a blue number 10 jersey representing Argentina consoles him in the locker room.
Read here or the link directly to AO3: Mechoa story
💜
El Estadio Azteca rugía con una mezcla de dolor y orgullo. La selección mexicana había luchado como leones, pero Inglaterra había sido implacable. El marcador final: México 2 - 3 Inglaterra.
El sueño mundialista se apagaba una vez más en octavos de final. Guillermo Ochoa, el que estaba en la banca mientras el Tala que jugo como titular de este partido tan cruel, estaba de rodillas, con las manos cubriéndose el rostro. Las lágrimas corrían sin control por sus mejillas, mezclándose con el sudor y la tierra del campo que tanto amaba. Sus compañeros lo rodeaban, dándole palmadas en la espalda, pero Memo no los sentía. El mundo se había derrumbado.
"Memo… hermano…" murmuraba Carlos Acevedo, pero Ochoa solo negaba con la cabeza, inconsolable.
En el túnel de vestidores, mientras los jugadores mexicanos se dirigían cabizbajos al interior, una figura se acercó. Lionel Messi, capitán de Argentina, que había observado el partido desde las gradas como espectador privilegiado, caminó con paso decidido. Su camiseta albiceleste contrastaba con el verde de México, pero en ese momento no había rivalidad. Solo dolor compartido.
"Memo" dijo Messi suavemente, su voz ronca por la emoción. Se arrodilló frente a él, colocando una mano en su hombro tembloroso.
Ochoa levantó la mirada. Sus ojos rojos e hinchados se encontraron con los de Messi, llenos de una comprensión profunda. Lionel había vivido derrotas dolorosas, pero ver a Memo así le rompía el corazón.
"No pude… no pudemos detenerlos, Leo" sollozó Ochoa, la voz quebrada. "Tres goles. Tres malditos goles en la portería de nuestro amigo Tala. En el Azteca. Delante de mi gente."
Messi lo atrajo hacia sí sin pensarlo dos veces. Lo abrazó fuerte, rodeándolo con sus brazos. El cuerpo de Guille temblaba contra el suyo, liberando todo el peso de años de presión, de ser el héroe que siempre salvaba pero que esta vez no había podido.
"Shh… ya está, Memo. Ellos dieron todo. Todos lo vimos. Fuiste un inspirador para los nuevos. Esos goles… no fueron solo de tu amigo. Fue el partido. Fue el fútbol, que a veces es cruel", susurró Messi contra su cabello, inhalando el olor a césped y esfuerzo. "Eres un grande. El mejor portero que he visto. No dejes que esto te destruya."
Ochoa se aferró a la camiseta de Messi, enterrando el rostro en su cuello. Las lágrimas mojaban la tela, pero Lionel no se movió. Se quedó ahí, acariciando su espalda con movimientos lentos y reconfortantes, como si el tiempo se hubiera detenido solo para ellos dos en medio del caos del estadio que se vaciaba.
"Duele tanto… murmuró Ochoa. "Mi país… esperaba tanto. Esto fue mi ultimo mundial sin ganar la copa."
"Lo sé. Lo sé mejor que nadie," respondió Messi, separándose apenas para mirarlo a los ojos. Sus frentes se tocaron. "Pero mañana saldrá el sol. Y tú seguirás siendo Memo Ochoa, el que vuela entre los palos."
El momento se cargó de algo más. La cercanía, el calor compartido, las miradas que ya no podían esconderse. Messi levantó una mano y limpió una lágrima de la mejilla de Ochoa con el pulgar. Sus ojos se encontraron con intensidad. Sin decir nada más, Lionel se inclinó y rozó sus labios contra los de Memo. Fue un beso suave al principio, lleno de consuelo, pero pronto se volvió profundo, desesperado.
Ochoa respondió con hambre, como si ese beso fuera el oxígeno que necesitaba para no ahogarse en la tristeza. Sus manos se enredaron en el cabello de Messi, tirando suavemente, mientras Lionel lo sujetaba por la cintura, pegándolo más a su cuerpo.
Cuando se separaron, ambos jadeaban. Las mejillas de Ochoa estaban sonrojadas, no solo por el llanto.
"Leo…" susurró, incrédulo pero con un atisbo de sonrisa.
"Ven conmigo", dijo Messi, tomando su mano. "No te quedes solo esta noche. Tengo una habitación secreta en el hotel, lejos de todos. Solo nosotros. Una pijamada, como cuando éramos niños. Palomitas, películas, lo que quieras. Para olvidar un rato esta mierda de derrota. ¿Aceptas?"
Ochoa lo miró, el corazón latiéndole con fuerza. La angustia seguía ahí, pero el calor en el pecho era nuevo y reconfortante.
"Acepto," respondió con voz ronca. "Contigo, acepto todo mi amor."
Horas después, en la suite privada del hotel en las afueras de la Ciudad de México, alejada de miradas indiscretas, la luz era tenue. Solo una lámpara de noche iluminaba la habitación. Lionel había conseguido palomitas recién hechas, refrescos y hasta unas mantas extra. Ambos vestían ropa cómoda: Messi con un short y camiseta vieja de Argentina, Ochoa con sweatpants y una playera holgada de México que aún olía a estadio.
Estaban sentados en la enorme cama king size, rodeados de cojines. La televisión mostraba una comedia ligera, pero ninguno prestaba atención real. Las palomitas pasaban de mano en mano, y cada vez que sus dedos se rozaban, saltaba una chispa.
"Todavía no lo creo," dijo Ochoa, apoyando la cabeza en el hombro de Messi. "Hace unas horas estaba llorando como un niño en el Azteca, y ahora… estoy aquí contigo, comiendo palomitas."
Messi rio bajito y besó su sien.
"Ese es el punto, bombon. Dejar que duela, pero no solo. Yo estuve ahí muchas veces. Después del Mundial 2014, después de tantas finales perdidas… necesitaba a alguien que solo me abrazara sin preguntas. Ahora soy yo quien quiere ser eso para ti."
Ochoa giró el rostro y lo besó de nuevo. Esta vez fue más lento, exploratorio. Sus labios se movían con ternura, saboreando el momento. Messi lo tumbó suavemente sobre las almohadas, cubriéndolo con su cuerpo sin presionarlo. Sus manos recorrían la espalda de Ochoa, calmando los músculos tensos por el partido.
"Eres increíble," murmuró Messi entre besos. "Fuerte, valiente, hermoso incluso cuando lloras."
"No digas eso…" protestó Ochoa, pero sonreía, con los ojos brillantes.
"Es verdad. Y mañana, cuando despiertes, seguiremos aquí. Hablaremos más, comeremos más palomitas, o solo nos quedaremos en silencio si quieres. Pero no te dejaré caer solo."
Ochoa lo abrazó fuerte, enterrando la cara en su cuello. Las lágrimas regresaron, pero esta vez eran diferentes: una mezcla de tristeza por la derrota y alivio por tener a alguien que lo entendiera tan profundamente.
"Gracias, Leo. No sé qué haría sin ti esta noche."
"No tienes que saberlo. Estoy aquí."
Se acomodaron bajo las mantas. Messi apagó la tele y encendió una playlist suave de música. Sus cuerpos entrelazados, piernas enredadas, respiraciones sincronizadas. Ochoa trazaba círculos perezosos en el pecho de Messi con un dedo, mientras Lionel jugaba con su cabello.
"Sabes…" susurró Ochoa después de un largo silencio. "En medio de toda esta angustia, esto se siente como un sueño bonito."
"Es real," respondió Messi, besándolo en la frente, luego en los labios, y finalmente en la punta de la nariz. "Y no se acaba mañana. Tenemos todo el tiempo del mundo para convertir las derrotas en algo más dulce."
Comieron más palomitas entre risas bajas y confesiones susurradas. Messi contó anécdotas tontas de la selección argentina para hacerlo reír. Ochoa habló de sus miedos como portero, de la presión eterna. Cada palabra los acercaba más.
Cuando el sueño finalmente los venció, estaban abrazados. El pecho de Messi subía y bajaba bajo la cabeza de Ochoa, quien se durmió con una paz que no esperaba encontrar esa noche.
Afuera, la Ciudad de México seguía latiendo, pero dentro de esa habitación secreta, solo existían ellos dos: un consuelo romántico, un refugio contra el dolor del fútbol, y la promesa de que, incluso después de una derrota amarga, podía nacer algo hermoso.
Y así, entre palomitas y besos robados, Memo Ochoa empezó a sanar. De la mano de Lionel Messi.
Fin!! Espero que les gusto el fic angst <3
Mechoa fanfic: Catching Surf
An Archive of Our Own, a project of the Organization for Transformative Works
Song of inspiration:
I love this bloody song so bad. This is what inspired me to write this fanfic :D

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im craving for mechoa again!
Hope MEX and ARG teams meet again during this WC so I can get new fic ideas soon on my AO3. If not then, I’ll create something cool like an ipod shuffle challenge 💜💜
Edit cover made by me :)
Thats my AO3 username by the way
Mechoa AU fic!!
https://archiveofourown.org/works/84441671/chapters/222748371
Slowburn fanfiction between the two. Read and Review