La soledad de Armando Mendoza
y la colaboración de Marcela Valencia para que esto fuera así:
Esta noche me siento frente a mi computadora para escribir sobre el aislamiento de este personaje y cierto actuar de su pareja que me hizo mucho ruido desde la primera vez que vi la novela.
Si bien creo que todos podemos estar de acuerdo en que Armando era un hombre muy solo y describir muchas cosas al respecto, quiero detenerme en algo muy específico. Quizás demasiado, pero bueno, es un proceder que encuentro muy cuestionable y quiero dejarlo salir en este texto en particular.
El ex presidente de Ecomoda tenía un único mejor amigo (que tampoco era de gran apoyo porque muchas veces ocupaba el rol de un enemigo más), con él hablaba extensamente de una buena parte de su vida privada, aunque a medida que avanza la novela podemos ver que también tiene sus reservas con él. Además, tenía una hermana con quien hablaba más bien poco y estaba físicamente muy lejos, aunque la impresión que tengo es que ellos eran bastante cercanos. Si ella hubiera estado más próxima a él, no dudo que hubiera sido un gran apoyo en las buenas y en las malas. Por otra parte, está su pareja, su futura esposa, con la que comparte una relación superficial. No vemos que él encuentre la confianza suficiente en ella como para expresarle sus conflictos internos de ninguna índole. Ni siquiera de la empresa en la que ambos trabajan.
Los padres de Armando son distantes con él, irónicamente parecen más padres de los Valencia que de los Mendoza. Para Armando y Camila son figuras paternales defectuosas, poco tiernos, poco comprensivos, muy recelosos y prejuiciosos con sus propios hijos. Básicamente, desde los primeros capítulos donde Armando recibe la presidencia, vemos el discurso que le da Roberto a su hijo con un claro mensaje entre líneas. "Presiento que te vas a mandar una cagada, así que quiero prevenirte antes de que la cometas". Parece la crónica de una muerte anunciada, no? Podríamos ponernos psicoanalistas con este hecho y hablar del desesperado intento de Armando por comprobarle a su padre que él podía hacerlo, tan desesperado que terminó haciendo todo lo que éste le pidió que no hiciera. Como si habláramos de dos deseos, uno consciente (quiero probarle a mis padres que puedo ser un buen presidente para la empresa y que las metas que les prometí las puedo cumplir, probarles también que soy mejor que ese otro hijo simbólico - Daniel - que tienen y que compite conmigo) y uno inconsciente (quiero ir en contra de mi padre, quiero hacer realidad sus miedos sobre mí, ser eso que tanto teme que sea). Otra parte que ilustra bien la desconfianza que le tiene Roberto a su hijo es cuando le dice "no sé qué le hiciste a esa chica pero no es difícil imaginarlo" (aprox. literal) - cuando ocurre la famosa junta directiva.
Y ni hablar del actuar de ambos padres para con su hija.
No obstante, con todo este precedente, todavía hay algo que entorpece aun más su relación y es la maldita costumbre de Marcela de tomar a Margarita (y a veces a Roberto) como confidentes de su relación. Como personas con las que descargarse y quejarse sobre Armando y su papel como hombre y pareja. Esto no solo perjudica grandemente a su novio sino que también a ella porque ¿qué esperas obtener de tus suegros? Varias veces Margarita defiende a su hijo, la culpa a ella, y otras veces logra que él tenga a su propia madre en su contra. Esto de contarle a los padres de tu pareja cosas de estricta intimidad realmente se me hace problemático como mínimo; si quieres quejarte de sus infidelidades, de como es su relación, de con quién se acuesta o deja de acostarse, etc. tienes a tus amistades, para eso están. Si Patricia no era suficiente en lo que a contención respecta (que estoy segura de que no lo era) lo sano sería buscar otros amigos que aporten mejor a tu vida, que te sepan aconsejar y que no estén ligados a Armando de una manera tan vital como sí lo están sus propios padres. ¿Qué beneficios puede traer a la pareja que te quejes con ellos? Entiendo que esto habla de cuánta falta le hacían sus propios padres a Marcela, pero de todas formas no puedo si no encontrar muy "tóxico" este proceder repetitivo que tiene su personaje, que pasa tan desapercibido o tan normalizado y que es tan cuestionable.
Este actuar contribuye a ese "soltar la mano" que hacen los Mendoza cuando se desprende todo lo de la junta directiva para con su hijo. Una forma de actuar parecida a la que tuvieron con Camila en su momento porque así es como se manejan estos dos padres. Pero que se intensifica cuando le agregamos las numerosas conversaciones que sostuvo Marcela, grano a grano, queja a queja, sobre Armando. Empobreciendo todavía más la poca confianza que tienen ellos para con él y que ya sabemos cómo terminó.
Después uno se pregunta, por qué Armando termina teniendo conductas suicidas, alcoholismo y desregulación de sus propias emociones al límite. O por qué le importaba tanto cumplir las metas a tal punto de llegar a hacer su par de barbaridades. Bueno, esto tiene que ver un poco con todo eso. Si bien Roberto tenía buenos valores dentro de todo, Margarita no tanto (mucha frivolidad, prejuicios, la idea fija del casamiento de su hijo con Marcela a pesar de su infelicidad...), y criaron de esa forma a sus hijos, fallaron en cosas tan cruciales como padres, fueron tan negligentes en algunos aspectos... que terminaron en la incapacidad de Armando para poder encontrarse a sí mismo en medio de todo el desastre que lo rodeaba.
Para graficar la relación que estoy haciendo voy a poner este ejemplo:
Si tu hijo llega tarde, con un tufo de los mil demonios, a una junta importante que es fruto de su presidencia desastrosa, después de haberlo visto llorar, todo deprimido, dando la cara sin huir de sus errores, ¿eso no te habla de algo? En vez de reprenderlo una y otra vez, escúchalo a él y a sus razones. Compréndelo. No lo castigues más cuando él ya se está castigando a sí mismo tomando hasta el amanecer, solo y con todos en su contra. Un poco de autocrítica también, de preguntarse ¿Cómo mi hijo llegó tan lejos? ¿Llegó hasta ese extremo solo? ¿Cuál fue mi parte en todo eso?
Quizás estoy siendo muy exigente... no lo sé, pero creo que si esas preguntas hubieran tratado de responderlas, podrían haber entendido mejor el actuar de Armando y, en vez de dejarlo aun más solo, ser de ayuda. Para eso están los padres, para guiar a sus hijos, ayudarlos a encontrar el camino cuando éstos se desvían. No castigarlo una y otra vez, mirándolo en menos, criticándolo desde arriba. Sobre todo cuando ves que ya lo están haciendo ellos mismos al auto-castigo.
De igual forma, tengo que decir que si bien este texto tiene un tono de queja (más que nada para ilustrar el punto negativo que yo veo en todo esto), simplemente es para que uno se detenga a considerar estos detalles para entender mejor la historia, el personaje y el porqué se desarrolla de esa forma. La extensa soledad de Armando - que abarca hasta su propia familia - juega un rol definitivo en los motivos por los cuales termina haciendo el plan con Mario (es decir, creen que lo hubiera hecho si hubiera contado con otra persona además del doctor papito?), o cayendo en un negocio de contrabando, o en el maquillaje de los balances. También tiene mucho que ver en cómo termina siendo Betty la persona en la que él más confía y a quien le entrega la empresa en su totalidad. Toooodo está relacionado.
(Hubiera estado bueno que nos dejaran ver dentro del pasado de los Mendoza-Valencia, como sabemos un poco del de Betty. Eso habría estado de ututuy porque seguro habría sido una dinámica parecida solamente que a una edad más crucial del desarrollo de los personajes principales)
PD (edit): creo que esto podría resumirse de esta forma:
estar casado con Marcela Valencia era, simbólicamente hablando, estar casado con sus padres
la decisión del casamiento ocurre a la par que se postula como presidente de Ecomoda y ambas cosas están relacionadas...
por eso también le era tan difícil a Armando separarse de Marcela, porque era un bloque que comprendía a sus padres también. Decepcionarla a ella era decepcionarlos a ellos al mismo tiempo. No podía simplemente separarse de ella sin herir de alguna forma a sus padres y sus expectativas sobre él...
además que Marcela tampoco supo separar los tantos, sino que colaboraba en mantener estos límites difusos. En cierto sentido, lo usaba como recurso si se quiere para mantener a Armando con ella...