Ayúdame
Cómo podre olvidarte si te veo todos los días; cómo esquivar tu mirada de la mía. O Picaflor que se escabulle en la dulce miel de mis Rosas, te pido que te alejes y me dejes olvidarte, que me enseñes a no ilusionarme. Te pido un último momento en el que me hagas sentir especial y que tu mirada solo encuentre mis ojos, solo los mío, no los de ella; aquella que te a sacado de mí y que hizo que regrese muy pronto a la tierra...














