Aprendà a cuidarme cuando me di cuenta que la única que siempre iba a estar para mà era yo, que soy la que siembra, riega y cosecha su propia plantita, cuando se que yo soy la que limpia, quita yerba mala y seca, mata plagas, poda y es perfume de su jardÃn.
Aprendà a florecer lo mismo en enero, que en julio o diciembre, que debo sentir los rayos solares en mi cara, agradecer la lluvia, guardarme en invierno, fluir con el viento de otoño y abrir mis pétalos en primavera.
Que debo percatarme de que soy vida, amor, color, ilusión, música y muchas otras cosas que me hacen única, especial y maravillosa. Y aunque se que también soy frágil, no me dejaré vencer, mis raÃces son fuertes y bien plantada en la tierra estoy, asà que no dejaré secarme; reverdecere cada estación.
Leregi Renga

















