CADÁVER EXQUISITO, de Agustina Bazterrica
"Faenas humanas" es uno de los términos que está prohibido utilizar en el mundo distópico en el que discurre "Cadáver exquisito". Tampoco se puede hablar de “canibalismo”, aunque sea la palabra más precisa para definir lo que allí sucede.
Hay palabras que pueden ser "convenientes e higiénicas", y, sin embargo, no consigue ocultar una espeluznante realidad: todos los días, en un imaginario rincón de la Argentina rural, cientos de seres humanos, cabezas o como quieran llamarlos, son criados, modificados genéticamente, estabulados, sacrificados, despiezados y desollados para servir de alimento a una supuesta sociedad más evolucionada, que no puede conseguir la proteína animal del ganado tradicional por un virus que afecta a los animales y que se trasmite mortalmente a las personas. Esa es la causa por la que los animales de compañía, los que viven en los zoológicos, los que viven en libertad y también los que lo hacen en los establos y las granjas son eliminados.
En oposición a esta propuesta tan extrema y maximalista, se nos ocurren inmediatamente muchas objeciones por las que no sería necesario llegar a convertir legalmente a la humanidad en una sociedad caníbal. ¿Por qué no ser vegetarianos? La autora revoca esa opción con supuestos informes e investigaciones por las que se llega a la conclusión de que la proteína animal es necesaria para una dieta saludable. Asunto zanjado.
¿Y el resto de animales? Aves, insectos, peces, reptiles pueden ser una opción, pero en la novela estas opciones no son tenidas en cuenta. Algo se comenta sobre la utilización de paraguas para protegerse de los pájaros, ¿o de sus excrementos? Tampoco se lo plantean como posible alimento.
Si los lectores podemos llegar a pensar que la distopía aberrante en la que se convierte "Cadáver exquisito" no tiene una explicación lógica, el propio planteamiento de la novela y muchos de sus detalles sirven para justificar plenamente que mucho de lo que se cuenta en esta novela podría ocurrir.
La clave de la novela, y por lo que la autora, Agustina Bazterrica, ha ubicado la acción en Argentina, es porque en este país la alimentación y la economía están estrechamente vinculadas con la cría y explotación de ganado. Argentina es el país con mayor porcentaje de consumo de carne de bovino en el mundo, 46,9 kgs. https://www.businessinsider.es/paises-carne-consumen-mundo-1276488
La carne de res, sus cortes y sus formas de consumo son casi una religión para sus habitantes, por lo tanto, cuando Bazterrica imagina su desaparición y la Transición hacia nuevas fuentes de carne, da a entender que cualquier locura, como la que leeremos en esta novela, puede suceder.
Otro acontecimiento, como la aparición de la pandemia del Covid, que fue posterior a la publicación de la novela, afianzó la paranoia sobre la aparición de un virus que afectase a toda la población mundial. "Cadáver exquisito" se puede leer con la certeza de que el consumo de carne, tal y como se viene realizando en el primer mundo, es insostenible.
Desgraciadamente, un artículo de National Geographic desmonta las posibles bondades del consumo de carne humana. El estreno este año de la película "La sociedad de la nieve" ha vuelto a poner de actualidad cómo un grupo de personas, (argentinos, por cierto) tuvieron que recurrir al canibalismo tras un accidente aéreo en los Andes. Podéis leer el artículo entero en https://www.nationalgeographic.es/ciencia/estudio-canibalismo-revela-humanos-no-somos-tan-nutritivos?utm_source=pocket_reader. Aquí reproduzco el revelador subtítulo: "Aunque nuestros ancestros practicaban el canibalismo, comerse a otros humanos es incomparable a comerse, por ejemplo, un mamut".
Seguimos en esta parte a Marcos Trejo, el protagonista, que recorre las diferentes industrias que participan en el negocio de la carne (humana). Desde su puesto de encargado principal del frigorífico Krieg, resuelve los problemas de la curtiembre (curtiduría) del señor Urami, que le solicita unas pieles de calidad, acude al criadero de El Gringo y a la carnicería de Spanel. Todo un recorrido que no ahorra ningún detalle escabroso sobre el proceso que sigue el ganado humano, desde su cría hasta verse convertido en despiece listo para consumir.
Tengo en mente algunas cuestiones que no son exclusivas de esta parte y que a mí me han surgido desde el principio de la novela. Seguro que a vosotros y vosotras os surgen las mismas o muchas más, porque "Cadáver exquisito" parece una novela escrita para generar debate y polémica entre los que la leen meramente como una novela distópica más o menos entretenida o afortunada y los que piensan que Agustina Bazterrica la utiliza como una crítica a la industria alimentaria de las sociedades modernas.
¿Nos suscita la novela algún rechazo por el miedo atávico a ser comidos que tenemos los seres humanos? En el caso de "Cadáver exquisito" hablamos de canibalismo, porque a veces confundimos los términos canibalismo y antropofagia. No son exactamente iguales: caníbal es aquel que devora a un ser vivo de su propia especie y antropófago es aquel que devora seres humanos.
Si a Marcos Trejo, y a los lectores, supongo, les repugna la situación legal y admitida del canibalismo en esta novela, ¿no es lo mismo lo que hacemos cuando producimos y consumimos vacas, ovejas, cerdos o conejos?
¿La caza, que tantos ecologistas critican, es menos ética que el consumo de animales criados y sacrificados de forma intensiva?
¿Tiene Agustina Bazterrica la intención de escribir una novela de denuncia? ¿Plantea alguna alternativa?
¿Es una apología de la dieta vegetariana o vegana?
La vida de Marcos Trejo ha quedado marcada por el proceso que ha supuesto dejar de consumir carne animal y hacerlo con carne humana. La Transición supuso dejar de trabajar en el negocio familiar, el Frigorífico El Ciprés, y hacerlo en el Frigorífico Krieg, como mano derecha del dueño de un negocio que ya trabaja con seres humanos como si fuese ganado.
Su padre perdió el juicio durante esta situación y tiene que estar ingresado en un geriátrico. En ese establecimiento conoció a su futura mujer, Cecilia, pero la desgracia hizo que perdiesen al hijo que habían tenido. Este hecho tan traumático rompe su matrimonio y no parece que la relación pueda restablecerse. Son demasiados golpes para que Marcos supere una depresión que le hace verse abrumado por la desesperanza y la desolación. Si continúa trabajando en el Frigorífico Krieg es porque necesita pagar las facturas del geriátrico de su padre.
Su trabajo en el Frigorífico (recordemos que este término se refiere a lo que conocemos como un matadero) abarca desde lo que él llama "Recorrido de la carne", la visita a todos los negocios con los que el Frigorífico tiene relaciones comerciales, a la propia gestión de la instalación del Frigorífico Krieg. De las primeras tareas tiene pendiente la visita a los cotos de caza, a los que surte de especímenes sanos y vigorosos que puedan suponer un reto para los cazadores, y de sus tareas en su propio trabajo se ocupa de seleccionar a un trabajador entre dos candidatos. Con ellos hace un recorrido por las instalaciones de la empresa para comprobar la idoneidad para el futuro trabajo que vayan a realizar. Es ningún caso será un trabajo agradable.
En el Frigorífico, a los seres humanos se les denomina "cabezas", simulando los términos que se utilizaban den su tiempo con las reses y el resto de ganado. También se adoptan los mismos procesos y procedimientos anteriores a la aparición del virus: recepción de las cabezas, alojamiento de cada una de ellas en un espacio específico según la calidad de la carne que se quiere conseguir, aturdimiento y sacrificio, separación de la piel y despiezado, selección de todas y cada una de las partes que vayan a ser consumidas….. Todo muy desagradable si visualizamos que los cuerpos que cuelgan de los rieles de las factorías son seres humanos, sin embargo, no nos cuestionamos la brutalidad de todo el proceso si nos lo imaginamos con ganado.
Su vida, ya suficientemente deprimente, se ve alterada por un regalo envenenado que le hace el dueño de un criadero. Le regala una hembra PGP (Primera Generación Pura), la carne de más alta calidad, en desagravio por unos envíos de cabezas que no cumplían con la normativa de calidad exigida. Con una hembra se puede hacer lo que Marcos quiera. La puede vender, la puede criar, la puede alimentar para consumirla, incluso por piezas. Lo que, paradójicamente, no puede hacer es tenerla como esclava. La esclavitud está prohibida y es antinatural. Lo que Marcos no está dispuesto a hacer es sacrificarla ni comérsela.
Con la hembra en su casa y a su cargo, su vida cambia significativamente. Ya no puede abandonar su casa más de un día. Tiene que buscar mejorar sus condiciones de vida, darle de comer, limpiarla o protegerla del frío. Lo que advertimos es que Marcos empieza a tratar a la hembra como si fuese una mascota, aunque su presencia y su naturaleza femenina provocarán que la convivencia tenga consecuencias inesperadas.
Esta semana ha aparecido una noticia que está relacionada con el tema central de "Cadáver exquisito" y que, además, propone una solución a la imposibilidad de comer carne animal. "Cocuus, la startup española está imprimiendo en 3D chuletón vegano y sashimi de salmón. Cocuus ha desarrollado su propia tecnología de impresión 3D para hacer soluciones realistas de alternativas a la carne, utilizando ingredientes de origen vegetal o celular. Y recientemente debutaron con bistec de chuletón impreso en 3D y sashimi de salmón." https://avatarenergia.com/cocuus-la-startup-espanola-esta-imprimiendo/
Ya comentamos la inexistencia en la novela de cualquier alternativa vegana que sustituya el consumo de carne en la dieta mundial. Una noticia o una tecnología como esta alejaría la posibilidad de que la antropofagia se convierta en una alternativa legal.
Esta parte se inicia con la vuelta de Marcos del desastroso desayuno con su hermana y una parada en el zoológico abandonado. A Marcos esa visión del zoo le relaja, le recuerda las visitas con su padre. Le hubiera gustado enseñárselo a su hijo si este no hubiera muerto. Su muerte supuso la separación con su mujer y la imposibilidad de rehacer su matrimonio.
Las suspicacias con la posibilidad de que los cadáveres fueran derivados al mercado negro de la carne hizo que a su hijo lo incinerara en un ataúd trasparente, con el consiguiente desgarro emocional de su esposa, Cecilia, que no pudo soportar la escena y quebró su conciencia emocional.
En el serpentario del zoo descubre una camada de perros sin sus padres, cuatro cachorros a los que Marcos pone el nombre de los cuatro miembros de los Rolling Stones. Es algo excepcional encontrarse con animales, y más hacerlo con cachorros. Ríe y llora en silencio. Es un recuerdo de lo que fue el pasado, de la inocencia por una especie que casi ha desaparecido. Mientras está con los perritos no piensa en el virus; de hecho, durante toda la novela sobrevuela una idea de que todo es una estrategia de los gobiernos para controlar la población mundial.
Además de la nostalgia de un tiempo perdido, Marcos recuerda a sus dos perros de los que tuvo que deshacerse, igual que el resto de la población con todas sus mascotas. Sus perros mantenían una especial relación con su padre y su desaparición ahondó aún más los problemas mentales del anciano.
Durante la vuelta a casa decide que tiene que dedicar un tiempo a mejorar las condiciones de la hembra y su habitáculo. Tendrá que lavarla y quitarle toda la mugre que ha acumulado en el galpón. Mientras la lava, descubre su fragilidad, la ve casi traslúcida, "la ve completa". Tanto que empieza a dejar de verla como un animal. La escena acaba con una frase inconclusa: "Lo que quiere hacer está prohibido. Pero lo hace".
Marcos pone nombre a la hembra, Jazmín, y comparte su vida con ella en su casa, teniendo cuidado con que no trascienda su relación. Los contactos entre humanos y los seres destinados al matadero están terminantemente prohibidos, por lo que si las autoridades se enterasen, acabarían ambos, Marcos y Jazmín, sacrificados y preparados para ser comidos. Además, Jazmín espera un hijo, algo que transforma la vida de Marcos y le da una nueva esperanza. Ella se va acostumbrando a los ruidos de la casa, a la comida y a las ropas con las que él la viste. Por ahora, no quiere pensar en las dificultades que con seguridad surgirán cuando el bebé nazca.
En el Frigorífico Krieg reciben a los representantes de la Iglesia de la Inmolación, una secta que admite que cualquiera de sus miembros voluntariamente ofrezca su vida para que su cuerpo, después de pasar por todo el proceso dl matadero, se destine al consumo humano. Es un claro ejemplo de que el canibalismo, además de ser legal, se puede convertirse en un acto casi religioso. Ni el dueño del Frigorífico ni Marcos prestan demasiada atención a la Iglesia de la Inmolación. Los soportan como un mal menor con los que tienen que conseguir que molesten y alteren lo menos posible el trabajo del Frigorífico.
Finalmente, Marcos realiza la visita al coto de caza de Urlet, un personaje, como todos a los que conoce en esa instalación, con una actitud execrable e indigna de la naturaleza humana. Ellos no cazan cabezas para alimentarse, sino para satisfacer sus instintos más bajos y depravados.
Marcos vuelve a casa después de estar en el coto de caza. En cada momento que está lejos de su trabajo piensa en Jazmín.
En el zoo unos jóvenes matan con mucha crueldad a los cuatro cachorros que había descubierto. ¿Por qué tanta ferocidad hacia las manifestaciones artísticas que representan animales? Puede parecer un gesto excesivo, pero tenemos muchos ejemplos en los que la histeria colectiva lleva a las masas a realizar este tipo de acciones. Recientemente, con la expansión de la epidemia de la Covid, los ciudadanos chinos y sus comercios eran mirados con malos ojos por los ciudadanos occidentales que los hacía responsables de su expansión.
Hablan de la película "Cuando el destino nos alcance" (título original en inglés: Soylent Green), una película estadounidense de ciencia ficción distópica estrenada en 1973, dirigida por Richard Fleischer y protagonizada por Charlton Heston. Es una desoladora parábola futurista, en la que un policía descubre la verdad sobre un alimento sintético llamado 'soylent green' con el que las autoridades evitan que la población muera de hambre. Este alimento está, aparentemente, elaborado con plancton marino, pero la realidad es mucho más cruel y mucho más cercana a la novela que estamos leyendo. Son galletitas verdes amasadas con gente triturada.
Marcos recibe la visita de los inspectores para controlar sanitariamente la cabeza doméstica que tiene en su casa. Él pone todas las trabas posibles para que los inspectores no sepan que los dos conviven juntos dentro de la casa y que la hembra está embarazada. La normativa dice que el único modo de reproducción es la inseminación artificial.
Mientras el embarazo avanza, Marcos diseña un entorno idílico que no contempla las terribles consecuencias que pueden tener para ambos. Imagina escenas idílicas con sándwich, pícnic en la hierba, música de jazz. Marcos trata a Jazmín con cariño y delicadeza. ¿También con amor?
Le llaman del geriátrico. La voz temblorosa de Nelida le avisa de que algo grave ha pasado en el geriátrico. Cuando llega, contempla el cadáver de su padre y los sentimientos se le acumulan. Al dolor se le une la satisfacción de saber que ahora su padre está libre de la locura en la que se ha convertido el mundo.
Marcos quiere incinerar inmediatamente el cadáver y, así, evitar que su cadáver sea saqueado por los carroñeros que acechan en busca de carne de cualquier categoría. Su hermana, por el contrario, quiere hacer una ceremonia de despedida a la que Marcos se niega. Como siempre, él y su hermana no coinciden. Esta será la última vez que sus caminos coincidan.
Aumenta el mal humor de Marcos y esto hace que lo descargue con Nelida, la enfermera responsable del geriátrico.
Con las cenizas de su padre y de vuelta a casa se le ocurre una broma macabra: tira las cenizas en el zoo y rellena la urna con arena del camino. Puede ser que no sea una broma, sino la última muestra del odio hacia su hermana.
Recuerda con cariño y ternura a su padre, especialmente cuando tararea Summertime, de Gershwin en las voces de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong.
Marcos realiza la última de las visitas programadas en su trabajo para el Frigorífico Krieg, la visita al Laboratorio Valka, tal vez la tarea que más le desagrada. La doctora Valka es una de las mejores clientes del Frigorífico. Solicita ejemplares con características muy determinadas para sus experimentos en el laboratorio. Marcos no soporta la frialdad y la crueldad de los trabajos que allí se realizan.
Durante el ceremonial de despedida de su hermana, descubre que tiene una cabeza encerrada en su casa a la que piensa amputar trozos de su cuerpo para comérselos. Todo esto le produce unas intensas ganas de vomitar mientras acusa a su hermana de seguir las convecciones de la sociedad. Nunca se ocupó de su padre durante su enfermedad ni le demostró ninguna muestra de cariño.
Llega el momento en el que Jazmín va a dar a luz. Marcos llama a su mujer para que le ayude. A pesar del desagrado por las diferentes normas que Marcos ha cometido, Cecilia actúa de forma diligente y consigue que la hembra dé a luz un niño sano. Emocionada y feliz, le entrega a Marcos a su hijo.
Los dos ignoran a Jazmín y sus deseos de abrazar a su bebé. Marcos dice una frase que cierra con un cruel giro la novela: " Ahora es nuestro", tras lo que sacrifica a la hembra con un golpe de maza en la cabeza, el mismo método que utilizan en el Frigorífico. ¿Marcos lo tenía todo planeado o fue una rección súbita cuando él y Cecilia se han visto con el bebé en brazos?