Te dejo ir. No quería admitirlo pero todo este tiempo he seguido pensando en ti, me dejé convencer por la gente de que no era nuestro tiempo y seguía fantaseando sobre ese día cuando por fin llegara ‘nuestro momento’, pero ya no. Ese momento no llegará y estoy bien con eso, te dejo ir. Hasta nunca. Quizá hasta siempre.










