Si bien en algunas etapas de la historia de la filosofía, especialmente en la época de auge del empirismo. y del idealismo, se tomaban entidades tales como la sensación y la percepción a modo de ejemplos de lo que constituiría una base empírica filosófica, muchos filósofos pensaban que en realidad no hay datos seguros en parte alguna del conocimiento. De acuerdo con estos críticos, el resultado de la actividad filosófica se parece más a una descripción de las interacciones entre las distintas partes de la realidad y de nuestros tipos de conocimiento, que a un edificio construido desde ciertos cimientos hacia las alturas.
-Klimovsky, Las desventuras del conocimiento científco












