Arrepentido de conocerte.
Al volver, descubrí que te acostabas, humillabas y dabas todo de ti por alguien que te utilizó. Jamás moviste un dedo así por mi. Al principio creí que podría ser odio, pero no podía y odiaba no odiarte. Se quedó como decepción, algo de asco hacia mí y mucho arrepentimiento.
Creo que me jodí. Lo que hice no valía los malos ratos, tu "amor" a medias, un intensidad nociva ni tu cobardía.
Me di cuenta que nunca me amase, sólo llenaba tus vacíos hasta cansarte.
Descubrí que pasé años forzando algo que creí que era amor. Por fin me di cuenta, de todo el tiempo que detesté estar a tu lado. Todos los ratos acompañando, aguantando sentirme un estorbo. Tantas noches apoyando a quien fingía hacer lo mismo conmigo. Quisiera disolver el resentimiento que aún habita dentro de mí, quiero creer que el tiempo hará lo suyo, que mi esfuerzo en convertirme en todo lo que anhelo ser, lo disuelva del alguna forma.
Siempre pensé que tenía muchas cosas por decir aún, muchas ni si quiera las había descubierto, así que no te culpo por tu impaciencia.
Ahora sé de la falta de reciprocidad y madurez de ambos.
Lo nuestro no era amor, era muchas cosas falsas, vacías, rotas y fantasiosas pero no era amor.
Te convertiste en un arrepentimiento. Ahora debo vivir con lo que tuvimos y crecer a pesar de eso, no por ello.
Ojalá nunca te hubiese conocido, P.














