Authors out there, start writing Jongkey again. Please write or please continue writing. We miss them.
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Idiota~
-solo sigue las indicaciones chico y deja de manejar si no tienes toda la experiencia. -Jonghyun sonrió apenado, mientras memorizaba todas y cada una de las indicaciones del médico.
-¡Joven no puede pasar! -se escuchó del otro lado de la puerta. Tanto el señor de avanzada edad como Jonghyun se intrigaron por aquel escándalo que podía oírse afuera.
-¡Soy el Todopoderoso Key y tengo todo el derecho! -Jonghyun soltó unas risitas que inmediatamente paró al sentir el peculiar dolor en su nariz aun lastimada.
de repente la puerta se abrió, dejando ver al rubio con los ojos llorosos y las mejillas sonrojadas. El doctor entendió que sobraba en esa escena y con una reverencia salió, dejándolos en su privacidad.
-Key yo... -pero las palabras se atoraron en su boca, al observar como el menor se movía a paso rápido hasta su camilla. Intentó incorporarse pero el dolor en su brazo aun no cesaba.
-No. Escucha tu. -suspiró y limpiandose las lágrimas con la manga de su ropa, prosiguió -Eres un insensato Kim Jonghyun. Pudiste haber matado a alguien, pudiste haberte matado ¿Crees que eres alguien fácil de reemplazar? ¿Acaso no pensabas en tus padres, en tu trabajo, en nosotros? ¡Eres un idiota! -chilló con los puños sobre la cama, sollozando y sin quererlo, soltando lágrimas de tristeza de nuevo.
-Key ssi..
-No. No sabes lo que sentí cuando me enteré. Y fue por las noticias ¿sabes que tan estúpido e impotente me sentí? Dios, creí que... que te había perdido. -sin importarle se lanzó encima del cuerpo que yacía tranquilo sobre la cama.
Jonghyun soltó un gemido de dolor cuando Kibum le apretó el brazo con el enorme moretón, pero extrañamente, se sintió feliz.
-Jjong, no vuelvas a hacerme esto. No cabía en mi preocupación y llevo llorando todo el camino. Yo... -le pegó levemente en el pecho, depositando su cabeza en el hueco de su cabeza y hombro -tu sabes que te amo tanto, que eres mi todo... juro que no se que haría sin ti. No vuelvas a pegarme un susto así.
Jonghyun sonrió. Kibum era tan sensible y conmovedor a veces.
-Bebé, pero solo fueron golpes menores, nada grave
-Aun asi, el susto nadie me lo quita, tu estúpido perro idiota. -Depositó un pequeño beso en sus esponjosos labios, sonriendo entre el contacto.
-Tambien te amo. Tanto que no seguí la luz al final del camino, porque sabía que ibas a molestarte si moría. -comentó socarrón, ganándose una mirada asesina y un nuevo golpe en su brazo.- ¡Auch!
-Idiota...
-Tu idiota. Ese que te ama demasiado.
-Cállate y descansa, que por esta semana, estarás bajo los cuidados intensivos de Key. -sonrió y volvió a besar esa linda y bonita boca que tanto le gustaba.
I still waiting
-¡Déjame en paz Jonghyun! -Gritó el rubio, tratando de aligerar más el paso.
-No hasta que hablemos... -el castaño se adelantó solo un poco más, quedando de frente de aquel chico de miraba cautivante.
-Bien, tienes 1 minuto... -cruzó los brazos, señal de que no estaba de humor.
Bueno, Jonghyun no contaba con semejante recibimiento.
-Que han pasado ya 12 años desde que me fui -Kibum asintió tratando de controlar las ganas que tenía de pegarle, por ser un idiota, un tonto, un perro que lo había abandonado luego de robarle su primer beso en aquel columpio.
-Creo que recalcas lo obvio. Ve al grano - dijo, mas bien, ordenó.
-tu, luego de ese beso, tu dijiste que al día siguiente seríamos esposos -Kibum se sonrojó. ¿En serio había recordado esa tonta promesa? Apenas y tenía 8 años. No sabía que decía. Pero de una cosa estaba seguro. Luego de probar aquel par de labios, se le hizo inevitable no pensar en aquel chico con cara de cachorro que jugaba con el cada día después del colegio. Su mejor amigo de la infancia.
-¿Y que quieres que haga? tu te fuiste Jonghyun, ya nada es igual...
-que... -tomó su delicada mano entre la suya, acariciando los largos dedos. -yo aún sigo esperando el día en que me cumplas la promesa y nos casemos.
-Estás idiota si crees que me casaré contigo.
-Kibum, me fui, si, pero he trabajado, tengo una casa, un buen empleo, tengo mucho que ofrecerte, pero en esa vida de ensueño, solo me faltas tu... ¿que dices? ¿Aun te quieres casar conmigo?
No sabía que responder. 12 años, 12 largos años en espera, con la ilusión de que su primer amor llegara de nuevo, en un caballo blanco, llevándolo a su palacio de azúcar donde vivirían felices por siempre.
-Aun sigo esperando Key...
Sus mejillas se encendieron al escuchar u lindo apodo de la infancia.
-Si quiero...
"Whatever you want..."
Salí de mi casa, tomando el abrigo azul colgado detrás de la puerta. Cualquier cosa que hubiera allá fuera, sería mas interesante que escuchar hablar a mi abuela y mi madre de que tan caro estaba tal alimento.
Eso no tendría que preocuparme al menos, hasta haber cumplido los 22, cuando esté casado con el amor de mi vida o alguien parecido, cuando por fin haya comprado la casa de mis sueños, tener el trabajo que siempre soñé, con el dinero que necesito para mantenerme a mi, mi pareja y quizá el niño o niña que viniera al cumplir los 27 años. O tal vez ambos...
Escoger una buena escuela, salir a comprar sus útiles, darles consejos, quejarme con mi pareja cuando reprobaran, molestarme y arrugar el entrecejo por que la carne está cara... Pero, hasta los 22 o más...
Por ahora, la inflación, la contaminación, la pobreza, la guerra me valía una mierda.
Solo quería cruzar la calle y encontrarme con mi amigo y vecino. Ese de la cara mas graciosa que haya podido ver, como si sus padres hubieran sido un dinosaurio y un perro, y al tener relaciones ese fuera el fruto de su amor.
Mi dino perro amigo.
Ese que me besaba cada vez que se lo pedía, que me estrujaba entre sus fuertes brazos. Que me regalaba chocolates y caramelos aun si iban en contra de mi dieta.
El que me susurraba cosas bonitas al oído. Que se acostaba conmigo debajo de una manta, en su patio trasero a las 9 de la noche, admirando las estrellas y convenciéndome de que ni un millón de ellas se asemejaba a mi belleza.
Mi querido Jonghyun, mi...
solamente mi amigo, pues, nunca me lo había pedido. Nunca me había dicho un "te quiero" o un "quiero salir contigo".
¿Que éramos entonces?
-Hey Jjong... - Lo saludé mientras mi mirada se perdía en su fuerte musculatura gracias a la playera blanca sin mangas.
-Hola Kibummie, espera, solo guardo las herramientas de papá y luego tenderé la manta. - si, hoy veríamos estrellas.
~**~
-Jjong, nosotros... ¿ que somos? - Apartó su vista del cielo, para mostrarme sus lindos orbes de cachorro.
-¿A que te refieres? - me miró acariciando mi mejilla.
-digo que, dejo que me beses, me abraces, que salimos y tomas mi mano, pero...no se si sólo somos amigos, vecinos, conocidos, amantes...novios... - Bajé mi cabeza de la pena. Sentí como pasaba su brazo por mi estrecha cintura y me acercaba más a su pecho.
-Si te hago Feliz, seré lo que quieras que sea... - entonces, volví a sentir sus labios encima de los míos.
Ese era mi Jonghyun, pero aun nadie lo sabía.